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Éxodo 23:1 - Biblia Nueva Traducción Viviente

1 »No esparzas rumores falsos. No te hagas cómplice de gente malvada cuando tengas que jurar en el estrado de los testigos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 No atestigües en falso ni ayudes al malvado dando un testimonio injusto.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 No levantarás falso rumor,° ni te pondrás de acuerdo con el impío para ser testigo falso.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 No hagas declaraciones falsas ni te confabules con el malvado para dar testimonio injusto.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 »No mientan ni den informes falsos que ayuden al malvado a engañar a los jueces.

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Éxodo 23:1
40 Referencias Cruzadas  

Luego le contó su versión de lo sucedido: «Ese esclavo hebreo que trajiste a nuestra casa intentó entrar y aprovecharse de mí;


—¿Y dónde está Mefiboset, el nieto de Saúl? —le preguntó el rey. —Se quedó en Jerusalén —contestó Siba—. Dijo: “Hoy recobraré el reino de mi abuelo Saúl”.


Siba me calumnió cuando dijo que me negué a venir. Pero sé que mi señor el rey es como un ángel de Dios, así que haga como mejor le parezca.


No toleraré a los que calumnian a sus vecinos; no soportaré la presunción ni el orgullo.


¡Ay, lengua engañosa! ¿Qué hará Dios contigo? ¿Cómo aumentará tu castigo?


Los que no se prestan al chisme ni le hacen daño a su vecino, ni hablan mal de sus amigos.


No permitas que caiga en sus manos. Pues me acusan de cosas que nunca hice; cada vez que respiran, me amenazan con violencia.


Testigos maliciosos testifican en mi contra y me acusan de crímenes que desconozco por completo.


»No des falso testimonio contra tu prójimo.


»Asegúrate que nunca acuses a nadie falsamente de algún mal. Jamás condenes a muerte a una persona inocente o intachable, porque yo nunca declaro inocente al culpable.


Encubrir el odio te hace un mentiroso; difamar a otros te hace un necio.


Un testigo honrado dice la verdad; un testigo falso dice mentiras.


El testigo honrado no miente; el testigo falso respira mentiras.


Los malhechores están ansiosos por escuchar el chisme; los mentirosos prestan suma atención a la calumnia.


Un testigo corrupto ridiculiza la justicia; la boca del perverso se traga de golpe la maldad.


El testigo falso no quedará sin castigo; el mentiroso tampoco escapará.


El testigo falso no quedará sin castigo, y el mentiroso será destruido.


El testigo falso será silenciado, pero al testigo creíble se le permitirá hablar.


No testifiques contra tus vecinos sin motivo; no mientas cuando hables de ellos.


Decir mentiras acerca de otros es tan dañino como golpearlos con un hacha, herirlos con una espada o lanzarles una flecha afilada.


Tan cierto como que el viento del norte trae lluvia, ¡la lengua chismosa causa enojo!


el testigo falso que respira mentiras y el que siembra discordia en una familia.


He oído los muchos rumores acerca de mí. Me llaman «El hombre que vive aterrorizado». Me amenazan diciendo: «Si dices algo te denunciaremos». Aun mis viejos amigos me vigilan, esperando que cometa algún error fatal. «Caerá en su propia trampa —dicen—, entonces nos vengaremos de él».


»No robes. »No se engañen ni se estafen unos a otros.


»No disemines chismes difamatorios entre tu pueblo. »No te quedes con los brazos cruzados cuando la vida de tu prójimo corre peligro. Yo soy el Señor.


—¿Cuáles? —preguntó el hombre. Y Jesús le contestó: —“No cometas asesinato; no cometas adulterio; no robes; no des falso testimonio;


Mientras tanto, Zaqueo se puso de pie delante del Señor y dijo: —Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más.


—¿Qué debemos hacer nosotros? —preguntaron algunos soldados. Juan les contestó: —No extorsionen ni hagan falsas acusaciones, y estén satisfechos con su salario.


—¿Es legal condenar a un hombre antes de darle la oportunidad de defenderse? —preguntó.


Algunos incluso nos difaman asegurando que nosotros decimos: «¡Cuanto más pecamos, mejor!». Los que dicen tales cosas merecen ser condenados.


Así que dejen de decir mentiras. Digamos siempre la verdad a todos porque nosotros somos miembros de un mismo cuerpo.


»No des falso testimonio contra tu prójimo.


No amarán ni perdonarán; calumniarán a otros y no tendrán control propio. Serán crueles y odiarán lo que es bueno.


pero háganlo con humildad y respeto. Mantengan siempre limpia la conciencia. Entonces, si la gente habla en contra de ustedes será avergonzada al ver la vida recta que llevan porque pertenecen a Cristo.


Luego oí una fuerte voz que resonaba por todo el cielo: «Por fin han llegado la salvación y el poder, el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo. Pues el acusador de nuestros hermanos —el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche— ha sido lanzado a la tierra.


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