Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Éxodo 2:5 - Biblia Nueva Traducción Viviente

5 Al poco tiempo, la hija del faraón bajó a bañarse en el río, y sus sirvientas se paseaban por la orilla. Cuando la princesa vio la canasta entre los juncos, mandó a su criada que se la trajera.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

5 En eso bajó la hija de Faraón al Nilo, y se bañó mientras sus sirvientas se paseaban por la orilla del río. Al divisar el canasto entre los juncos, envió a una criada a buscarlo.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

5 Entonces la hija de Faraón bajó a bañarse al Nilo, y mientras sus doncellas andaban junto al Nilo, ella vio la cesta en medio del juncal y envió a su esclava, y ella la recogió.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Bajó la hija del Faraón a bañarse en el Nilo; y mientras sus sirvientas se paseaban por la orilla del río, divisó ella la cesta entre los juncos y mandó a una sirvienta suya que se la trajera.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

5 Más tarde, la hija del rey de Egipto bajó a bañarse al río. Mientras caminaba por la orilla con sus sirvientas, vio la canasta en medio de los juncos y mandó a una de sus sirvientas que fuera a traerla.

Ver Capítulo Copiar




Éxodo 2:5
12 Referencias Cruzadas  

Los cuervos le llevaban pan y carne por la mañana y por la noche, y él bebía del arroyo.


El Señor responde: «He visto violencia contra los indefensos y he oído el gemir de los pobres. Ahora me levantaré para rescatarlos como ellos anhelaron que hiciera».


Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad.


La rebeldía del ser humano solo resalta tu gloria, porque tú la usas como un arma.


El Señor es un refugio para los oprimidos, un lugar seguro en tiempos difíciles.


Al abrir la canasta la princesa vio al bebé. El niño lloraba, y ella sintió lástima por él. «Seguramente es un niño hebreo», dijo.


Así que irás a ver al faraón por la mañana, cuando descienda al río. Párate junto a la ribera del río Nilo para encontrarte allí con él. No te olvides de llevar contigo la vara que se convirtió en serpiente.


Luego el Señor le dijo a Moisés: «Mañana, levántate temprano y párate delante del faraón cuando baje al río y dile: “Esto dice el Señor: ‘Deja ir a mi pueblo para que me adore.


El corazón del rey es como un arroyo dirigido por el Señor, quien lo guía por donde él quiere.


Entre tanto, el Señor había provisto que un gran pez se tragara a Jonás; y Jonás estuvo dentro del pez durante tres días y tres noches.


Entonces el Señor ordenó al pez escupir a Jonás sobre la playa.


Cuando tuvieron que abandonarlo, la hija del faraón lo adoptó y lo crio como su propio hijo.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos