Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Deuteronomio 7:16 - Biblia Nueva Traducción Viviente

16 »Destruye a todas las naciones que el Señor tu Dios entrega en tus manos. No les tengas compasión ni rindas culto a sus dioses, porque caerás en su trampa.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 Y consumirás a todos los pueblos que te da Jehová tu Dios; no los perdonará tu ojo, ni servirás a sus dioses, porque te será tropiezo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

16 Así, pues, extermina todos los pueblos que Yavé, tu Dios, pondrá en tus manos. No tengas piedad de ellos, ni sirvas a sus dioses: éstos serían una trampa para ti.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

16 Aniquila a todos los pueblos que YHVH tu Dios te entregue. No tengas compasión de ellos ni rindas culto a sus dioses, porque será un lazo para ti.°

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 Exterminarás, pues, a todos los pueblos que Yahveh, tu Dios, te va a entregar; no se apiaden tus ojos de ellos. Y no rendirás culto a sus dioses, porque eso sería un lazo para ti.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 Y consumirás a todos los pueblos que te da Jehová tu Dios; no los perdonará tu ojo; ni servirás a sus dioses, porque te será tropiezo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

16 »Gracias al poder de Dios, ustedes conquistarán muchos pueblos. Pero recuerden que no deben tenerles compasión; al contrario, destrúyanlos antes de que se vean tentados a adorar a sus dioses.

Ver Capítulo Copiar




Deuteronomio 7:16
21 Referencias Cruzadas  

Israel no destruyó a las naciones que había en la tierra, como el Señor le había ordenado.


Rindieron culto a sus ídolos, y eso resultó en su ruina.


Ninguno de ellos deberá vivir en tu tierra, porque te harán pecar contra mí. Si sirves a sus dioses, quedarás apresado en la trampa de la idolatría».


Después de todo eso, dice el Señor, entregaré al rey Sedequías, a sus funcionarios y a todo el que en la ciudad sobreviva a la enfermedad, a la guerra y al hambre, en manos del rey Nabucodonosor de Babilonia y de sus otros enemigos. Él los masacrará y no les mostrará misericordia, piedad o compasión’”.


Sin embargo, si no expulsan a los habitantes de la tierra, los que se queden serán como astillas en sus ojos y espinas en sus costados. Los acosarán en la tierra que habitan;


No se dejen engañar por los que dicen semejantes cosas, porque «las malas compañías corrompen el buen carácter».


No les hagas caso ni los escuches. No les tengas compasión ni les perdones la vida ni trates de protegerlos.


¡Deberás quitarles la vida! Da tú el primer golpe, y luego que todo el pueblo se sume.


¡No sientas lástima por ese asesino! Limpia a Israel de la culpa de asesinar a personas inocentes; entonces todo te saldrá bien.


¡No muestres compasión por el culpable! La regla que seguirás es vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.


tendrás que cortarle la mano. No le muestres compasión.


Cuando el Señor tu Dios las entregue en tus manos y las conquistes, debes destruirlas por completo. No hagas tratados con ellas ni les tengas compasión.


»Quema sus ídolos y no codicies ni la plata ni el oro que los recubre. No te los lleves contigo, o se convertirán en una trampa para ti, porque son detestables al Señor tu Dios.


porque el Señor les endureció el corazón y los hizo pelear contra los israelitas. Así que fueron totalmente destruidos sin compasión, tal como el Señor le había ordenado a Moisés.


Abandonaron al Señor, Dios de sus antepasados, quien los había sacado de Egipto. Siguieron y rindieron culto a otros dioses —los dioses de los pueblos vecinos— y así provocaron el enojo del Señor.


Ahora declaro que ya no expulsaré a los pueblos que viven en la tierra de ustedes. Ellos les serán espinas clavadas en el costado, y sus dioses serán una tentación constante para ustedes».


y se unieron en matrimonio con ellos: los hijos de los israelitas se casaron con las hijas de esos pueblos, y las hijas de los israelitas fueron dadas en matrimonio a sus hijos. Y los israelitas sirvieron a los dioses de esas naciones.


Entonces Gedeón hizo un efod sagrado con el oro y lo puso en Ofra, su pueblo natal. Pero pronto todos los israelitas se prostituyeron al rendir culto a ese efod, el cual se convirtió en una trampa para Gedeón y su familia.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos