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Apocalipsis 22:10 - Biblia Nueva Traducción Viviente

10 Entonces me indicó: «No selles las palabras proféticas de este libro porque el tiempo está cerca.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 También me dijo: 'No pongas en lenguaje cifrado los mensajes proféticos de este libro, porque el tiempo está cerca.

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este rollo, porque el tiempo está cerca.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 Y añadió: 'No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

10 Además me dijo: «No guardes en secreto las profecías de este libro, porque pronto sucederán.

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Apocalipsis 22:10
21 Referencias Cruzadas  

Griten de terror, porque ha llegado el día del Señor, el momento para que el Todopoderoso destruya.


Preserva las enseñanzas de Dios; confía sus instrucciones a quienes me siguen.


Dile al pueblo: “Esto dice el Señor Soberano: ‘Pondré fin a este proverbio y pronto dejarán de citarlo’”. Ahora dales este nuevo proverbio en reemplazo del otro: “¡Ha llegado la hora de que se cumplan todas las profecías!”.


Pero tú, Daniel, mantén en secreto esta profecía; sella el libro hasta el tiempo del fin, cuando muchos correrán de aquí para allá y el conocimiento aumentará.


Pero él dijo: —Vete ya, Daniel, porque lo que he dicho se mantendrá en secreto y sellado hasta el tiempo del fin.


»Esta visión sobre las dos mil trescientas noches y mañanas es verdadera, pero ninguna de esas cosas sucederá sino hasta dentro de mucho tiempo, de modo que mantén esta visión en secreto».


Lo que ahora les digo en la oscuridad, grítenlo por todas partes cuando llegue el amanecer. Lo que les susurro al oído, grítenlo desde las azoteas, para que todos lo escuchen.


Esto es aún más urgente, porque ustedes saben que es muy tarde; el tiempo se acaba. Despierten, porque nuestra salvación ahora está más cerca que cuando recién creímos.


La noche ya casi llega a su fin; el día de la salvación amanecerá pronto. Por eso, dejen de lado sus actos oscuros como si se quitaran ropa sucia, y pónganse la armadura resplandeciente de la vida recta.


No se dejen engañar por lo que dicen. Pues aquel día no vendrá hasta que haya una gran rebelión contra Dios y se dé a conocer el hombre de anarquía, aquel que trae destrucción.


El fin del mundo se acerca. Por consiguiente, sean serios y disciplinados en sus oraciones.


que decía: «Escribe en un libro todo lo que veas y envíalo a las siete iglesias que están en las ciudades de Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea».


Dios bendice al que lee a la iglesia las palabras de esta profecía y bendice a todos los que escuchan el mensaje y obedecen lo que dice, porque el tiempo está cerca.


Cuando hablaron los siete truenos, yo estuve a punto de escribir, pero oí una voz del cielo que decía: «Guarda en secreto lo que los siete truenos dijeron y no lo escribas».


«Yo, Jesús, he enviado a mi ángel con el fin de darte este mensaje para las iglesias. Yo soy tanto la fuente de David como el heredero de su trono. Yo soy la estrella brillante de la mañana».


Yo declaro solemnemente a todos los que oyen las palabras de la profecía escritas en este libro: si alguien agrega algo a lo que está escrito aquí, Dios le agregará a esa persona las plagas que se describen en este libro.


Aquel que es el testigo fiel de todas esas cosas dice: «¡Sí, yo vengo pronto!». ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!


«Miren, ¡yo vengo pronto! Benditos son los que obedecen las palabras de la profecía que están escritas en este libro ».


Pero él dijo: «No, no me adores a mí. Yo soy un siervo de Dios tal como tú y tus hermanos los profetas, al igual que todos los que obedecen lo que está escrito en este libro. ¡Adora únicamente a Dios!».


Luego vi un rollo en la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono. El rollo estaba escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos.


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