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Apocalipsis 18:5 - Biblia Nueva Traducción Viviente

5 Pues sus pecados se han amontonado hasta el cielo, y Dios se acuerda de sus maldades.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 porque sus pecados se han apilado hasta el cielo y Dios se ha acordado de sus maldades.

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La Biblia Textual 3a Edicion

5 Porque sus pecados han sido apilados° hasta el cielo,° y Dios se ha acordado de sus maldades.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 Porque sus pecados se han amontonado hasta el cielo y Dios se ha acordado de sus iniquidades.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de las maldades de ella.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

5 »Son tantos sus pecados que llegan hasta el cielo. ¡Dios no se ha olvidado de ninguno de ellos!

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Apocalipsis 18:5
6 Referencias Cruzadas  

Ahora bien, un profeta del Señor llamado Obed estaba allí en Samaria cuando el ejército de Israel volvía. Salió a su encuentro y dijo: «El Señor, Dios de sus antepasados, estaba enojado con Judá y por eso les permitió derrotarlos; pero ustedes se han excedido, los han matado sin compasión y todo el cielo está perturbado.


Hice la siguiente oración: «Oh Dios mío, estoy totalmente avergonzado; me da vergüenza elevar mi rostro a ti. Pues nuestros pecados se han amontonado tanto que son más altos que nosotros, y nuestra culpa llega a los cielos.


La habríamos ayudado si hubiéramos podido, pero ya nada se puede hacer por ella. Déjenla ir; abandónenla. Regresen ahora a su propio país. Pues su castigo llega hasta los cielos; es tan grande que no se puede medir.


«Levántate y ve a la gran ciudad de Nínive. Pronuncia mi juicio contra ella, porque he visto lo perversa que es su gente».


La gran ciudad de Babilonia se partió en tres secciones, y las ciudades de muchas naciones cayeron y quedaron reducidas a escombros. Así que Dios se acordó de todos los pecados de Babilonia, y la hizo beber de la copa que estaba llena del vino del furor de su ira.


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