Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Reyes 19:17 - Biblia Nueva Traducción Viviente

17 »Es cierto, Señor, que los reyes de Asiria han destruido a todas esas naciones.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 Es verdad, oh Jehová, que los reyes de Asiria han destruido las naciones y sus tierras;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

17 Es cierto, Yavé, que los reyes de Asur han arrasado las naciones paganas.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

17 Cierto es, oh YHVH, que los reyes de Asiria han asolado los pueblos y sus tierras,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 Verdaderamente, oh Yahveh, los reyes de Asiria han devastado las naciones y los países,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Es verdad, oh Jehová, que los reyes de Asiria han destruido las naciones y sus tierras;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

17 Es verdad que los reyes de Asiria han destruido a los países y sus territorios,

Ver Capítulo Copiar




2 Reyes 19:17
19 Referencias Cruzadas  

Entonces el rey de Asiria atacó Damasco, la capital aramea, se llevó cautivos a sus habitantes y los estableció en Kir. También mató al rey Rezín.


El rey de Asiria transportó grupos de gente desde Babilonia, Cuta, Ava, Hamat y Sefarvaim, y los reubicó en las ciudades de Samaria en reemplazo del pueblo de Israel. Ellos tomaron posesión de Samaria y habitaron sus ciudades;


Finalmente, en el año nueve del reinado de Oseas, Samaria cayó y los israelitas fueron desterrados a Asiria, donde los establecieron en colonias en la región de Halah, en Gozán junto a la ribera del río Habor, y en las ciudades de los medos.


¿Acaso los dioses de cualquier otra nación alguna vez han salvado a su pueblo del rey de Asiria?


¡Inclínate, oh Señor, y escucha! ¡Abre tus ojos, oh Señor, y mira! Escucha las palabras desafiantes de Senaquerib contra el Dios viviente.


Han arrojado al fuego a los dioses de esas naciones y los han quemado. ¡Por supuesto que los asirios pudieron destruirlos, pues no eran dioses en absoluto! Eran solo ídolos de madera y de piedra, formados por manos humanas.


Cierto día, mientras rendía culto en el templo de su dios Nisroc, sus hijos Adramelec y Sarezer lo mataron a espada. Luego escaparon a la tierra de Ararat, y otro de sus hijos, Esar-hadón, lo sucedió en el trono de Asiria.


Es preciso que toda la familia de Acab sea aniquilada. Destruiré a cada uno de sus descendientes varones, tanto esclavos como libres, en todo Israel.


Por eso el Dios de Israel hizo que el rey Pul de Asiria (también conocido como Tiglat-pileser) invadiera la tierra y se llevara cautivos a la tribu de Rubén, a la tribu de Gad y a la media tribu de Manasés. Los asirios los desterraron y los llevaron a Halah, a Habor, a Hara y al río Gozán, donde se encuentran hasta el día de hoy.


«Sí, yo sé que en teoría todo esto es verdad. Pero ¿cómo puede una persona ser declarada inocente a los ojos de Dios?


Pero yo he oído al Señor de los Ejércitos Celestiales hacer un juramento solemne: «Muchas casas quedarán abandonadas; hasta mansiones hermosas estarán vacías.


¡Pero si me matan, tengan por seguro que estarán matando a un inocente! La responsabilidad por semejante acción caerá sobre ustedes, sobre esta ciudad y sobre cada persona que vive en ella. Pues es totalmente cierto que el Señor me envió a decir cada palabra que ustedes han oído».


El rey le dijo: «En verdad tu Dios es el más grande de todos los dioses, es el Señor de los reyes, y es quien revela los misterios, porque tú pudiste revelar este secreto».


Entonces los discípulos lo adoraron. «¡De verdad eres el Hijo de Dios!», exclamaron.


Alrededor de una hora más tarde, otra persona insistió: «Seguro este es uno de ellos porque también es galileo».


»De hecho, ¡eso ha ocurrido aquí en esta misma ciudad! Pues Herodes Antipas, el gobernador Poncio Pilato, los gentiles y el pueblo de Israel estaban todos unidos en contra de Jesús, tu santo siervo, a quien tú ungiste.


Al escuchar, sus pensamientos secretos quedarán al descubierto y caerán de rodillas y adorarán a Dios declarando: «En verdad, Dios está aquí entre ustedes».


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos