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1 Timoteo 1:20 - Biblia Nueva Traducción Viviente

20 Himeneo y Alejandro son dos ejemplos. Yo los expulsé y se los entregué a Satanás, para que aprendieran a no blasfemar contra Dios.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

20 de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

20 Entre ellos están Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendieran a no enseñar barbaridades.

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La Biblia Textual 3a Edicion

20 de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás,° para que fueran enseñados a no blasfemar.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

20 entre ellos Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás, para que aprendan a no blasfemar.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

20 De los cuales son Himeneo y Alejandro, los cuales entregué a Satanás, para que aprendan a no blasfemar.

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1 Timoteo 1:20
17 Referencias Cruzadas  

Si aun así la persona se niega a escuchar, lleva el caso ante la iglesia. Luego, si la persona no acepta la decisión de la iglesia, trata a esa persona como a un pagano o como a un corrupto cobrador de impuestos.


Cuando algunos judíos vieron las multitudes tuvieron envidia; así que calumniaban a Pablo y debatían contra todo lo que él decía.


Los judíos de la multitud empujaron a Alejandro hacia adelante y le dijeron que explicara la situación. Él hizo señas para pedir silencio e intentó hablar;


Sin embargo, cuando el Señor nos juzga, nos está disciplinando para que no seamos condenados junto con el mundo.


y una vez que ustedes lleguen a ser totalmente obedientes, castigaremos a todo el que siga en desobediencia.


Les escribo todo esto antes de ir a verlos, con la esperanza de no tener que tratarlos con severidad cuando finalmente llegue. Pues mi deseo es usar la autoridad que el Señor me ha dado para fortalecerlos, no para destruirlos.


No los vean como enemigos, sino llámenles la atención como lo harían con un hermano.


Pues me temo que algunas ya se han descarriado y ahora siguen a Satanás.


Recuérdales estas cosas a todos y ordénales en presencia de Dios que dejen de pelearse por palabras. Esos altercados son inútiles y pueden destruir a los que los oyen.


Este tipo de conversaciones se extienden como el cáncer, así como en el caso de Himeneo y Fileto.


Pues la gente solo tendrá amor por sí misma y por su dinero. Serán fanfarrones y orgullosos, se burlarán de Dios, serán desobedientes a sus padres y malagradecidos. No considerarán nada sagrado.


¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes como a hijos? Él dijo: «Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor y no te des por vencido cuando te corrige.


Después vi a una bestia que subía del mar. Tenía siete cabezas y diez cuernos, y una corona en cada cuerno; y escrito en cada cabeza había nombres que blasfemaban a Dios.


Yo corrijo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé diligente y arrepiéntete de tu indiferencia.


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