1 Crónicas 9:22 - Biblia Nueva Traducción Viviente22 En total hubo doscientos doce porteros en esos días, y fueron registrados según las genealogías en sus aldeas. Como sus antepasados eran hombres de confianza, David y Samuel el vidente los asignaron a sus puestos. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196022 Todos estos, escogidos para guardas en las puertas, eran doscientos doce cuando fueron contados por el orden de sus linajes en sus villas, a los cuales constituyó en su oficio David y Samuel el vidente. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)22 El total de esos hombres escogidos para porteros era de doscientos doce, y estaban inscritos en sus poblados. David y Samuel el vidente los habían establecido en sus cargos permanentes. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion22 Todos estos, escogidos para guardas en las puertas, eran doscientos doce cuando fueron contados por el orden de sus linajes en sus aldeas, a los cuales David y el vidente Samuel constituyeron en su oficio. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197522 Los elegidos para porteros de las entradas eran en total doscientos doce. Habían sido inscritos según sus aldeas; pero los habían establecido permanentemente en su cargo David y Samuel el vidente. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)22 Todos estos, escogidos para guardas en las puertas, eran doscientos doce cuando fueron contados por el orden de sus linajes en sus aldeas, a los cuales constituyó en su oficio David y Samuel el vidente. Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual22-23 David y el profeta Samuel habían elegido a personas de confianza para vigilar la entrada del santuario. De los descendientes de esas personas se eligieron luego doscientos doce, para que cuidaran la entrada del templo de Dios. Estos guardianes fueron elegidos siguiendo su lista familiar, y de acuerdo a los lugares donde vivían. Ver Capítulo |
Ese día se designaron hombres para que se encargaran de los depósitos para las ofrendas, la primera parte de la cosecha y los diezmos. Eran responsables de recolectar de los campos fuera de las ciudades las porciones especificadas por la ley para los sacerdotes y los levitas. Pues todo el pueblo de Judá se complacía en los sacerdotes y los levitas y en el trabajo que prestaban.