1 Crónicas 22:5 - Biblia Nueva Traducción Viviente5 David dijo: «Mi hijo Salomón es aún joven y sin experiencia. Ya que el templo que se edificará para el Señor debe ser una estructura magnífica, gloriosa y reconocida en el mundo entero, comenzaré a hacer los preparativos desde ahora». Así que antes de morir, David reunió una enorme cantidad de materiales de construcción. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19605 Y dijo David: Salomón mi hijo es muchacho y de tierna edad, y la casa que se ha de edificar a Jehová ha de ser magnífica por excelencia, para renombre y honra en todas las tierras; ahora, pues, yo le prepararé lo necesario. Y David antes de su muerte hizo preparativos en gran abundancia. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)5 David se decía: 'Mi hijo Salomón es todavía un joven delicado y la casa que ha de edificar para Yavé debe ser extraordinariamente grandiosa, para que se hable de ella y sea famosa en todos los países. Así que yo le haré los preparativos. Así, pues, David hizo grandes preparativos antes de su muerte. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion5 Y dijo David: mi hijo Salomón es joven y sin experiencia, y la Casa que se ha de edificar a YHVH ha de ser magnífica por excelencia, para fama gloriosa en todas las tierras. Por tanto, haré preparativos para ella. Y David hizo grandes preparativos antes de su muerte. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19755 David se decía: 'Mi hijo Salomón es joven e inexperto, y el templo que se ha de edificar a Yahveh ha de ser sobremanera grandioso, para que tenga renombre y gloria en todos los países. Quiero, pues, hacerle los preparativos'. Y, en efecto, David hizo abundantes preparativos antes de su muerte. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)5 Y dijo David: Salomón, mi hijo, es joven y tierno, y la casa que se ha de edificar a Jehová ha de ser magnífica por excelencia, para nombre y honra en todas las naciones; ahora, pues, yo le prepararé lo necesario. Y David, antes de su muerte, hizo grandes preparativos. Ver Capítulo |
Luego el rey David se dirigió a toda la asamblea y dijo: «Mi hijo Salomón, a quien Dios evidentemente ha elegido para ser el siguiente rey de Israel, es aún joven y sin experiencia. El trabajo que él tiene por delante es enorme, porque el templo que construirá no es para simples mortales, ¡es para el Señor Dios!
Estoy a punto de construir un templo para honrar el nombre del Señor mi Dios. Será un lugar apartado para quemar incienso aromático delante de él, para presentar el pan especial del sacrificio y para sacrificar ofrendas quemadas todas las mañanas y todas las tardes en los días de descanso, en las celebraciones de luna nueva y en los demás festivales del Señor nuestro Dios. Él le ha ordenado a Israel que haga estas cosas para siempre.