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1 Corintios 7:23 - Biblia Nueva Traducción Viviente

23 Dios pagó un alto precio por ustedes, así que no se dejen esclavizar por el mundo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

23 Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

23 Ustedes han sido comprados a un precio muy alto; no se hagan esclavos de otros hombres.

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La Biblia Textual 3a Edicion

23 Por precio fuisteis comprados, no os hagáis esclavos de los hombres.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

23 Se ha pagado por vosotros un buen precio. No os hagáis esclavos de hombres.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

23 Por precio sois comprados; no os hagáis siervos de los hombres.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

23 Cuando Dios nos hizo libres por medio de la muerte de Cristo, pagó un precio muy alto. Por eso, no debemos hacernos esclavos de nadie.

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1 Corintios 7:23
10 Referencias Cruzadas  

Los israelitas son mis siervos, a quienes yo saqué de la tierra de Egipto, de modo que nunca deben ser vendidos como esclavos.


»Nadie puede servir a dos amos. Pues odiará a uno y amará al otro; será leal a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y estar esclavizado al dinero.


»Entonces cuídense a sí mismos y cuiden al pueblo de Dios. Alimenten y pastoreen al rebaño de Dios —su iglesia, comprada con su propia sangre— sobre quien el Espíritu Santo los ha designado líderes.


porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo.


Incluso esa cuestión surgió solo a causa de unos supuestos creyentes —en realidad, falsos— que se habían infiltrado entre nosotros. Se metieron en secreto para espiarnos y privarnos de la libertad que tenemos en Cristo Jesús. Pues querían esclavizarnos y obligarnos a seguir los reglamentos judíos,


Él dio su vida para liberarnos de toda clase de pecado, para limpiarnos y para hacernos su pueblo, totalmente comprometidos a hacer buenas acciones.


Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con Dios. Sufrió la muerte física, pero volvió a la vida en el Espíritu.


Y cantaban un nuevo canto con las siguientes palabras: «Tú eres digno de tomar el rollo y de romper los sellos y abrirlo. Pues tú fuiste sacrificado y tu sangre pagó el rescate para Dios de gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación.


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