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Salmos 81:8 - Biblia Nacar-Colunga

8 Me gritaste en la tribulación y te liberé, y te respondí oculto entre los truenos, te probé en las aguas de Meribá.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Oye, pueblo mío, y te amonestaré. Israel, si me oyeres,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 »Escúchame, pueblo mío, en tanto te doy severas advertencias. ¡Oh Israel, si tan solo me escucharas!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Escucha, pueblo mío, te lo advierto, ojalá me escucharas, Israel:

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 ¡Oye, pueblo mío, y te amonestaré! Oh Israel, si me oyes,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 En la angustia me llamaste y te salvé, te respondí en el escondrijo de los truenos, en las aguas de Meribá te probé. Selah

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Oye, pueblo mío y te protestaré. ¡Oh Israel, si me oyeres!

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Salmos 81:8
14 Referencias Cruzadas  

¡Oye, pueblo mío, que te hablo yo; que testimonio contra ti, oh Israel! Yo soy Elohim, tu Dios.'


Y lo abandoné a su obstinado corazón que siguieran sus consejos.


Les dijo: “Si escuchas a Yahvé, tu Dios; si obras lo que es recto a sus ojos, si das oído a sus mandatos y guardas todas sus leyes, no traeré sobre ti ninguna de las plagas con que afligí a Egipto, porque yo soy Yahvé, tu salvador.”


y dio a este lugar el nombre de Masa y Meribá, por la querella de los hijos de Israel y porque habían tentado a Yahvé, diciendo: “¿Está Yahvé en medio de nosotros o no?”


Al tercer día por la mañana hubo truenos y relámpagos, y una densa, nube sobre la montaña, y un fuerte sonido de trompetas, y el pueblo temblaba en el campamento.


Si vosotros queréis, si sois dóciles, comeréis los bienes de la tierra.


Estas son las aguas de Meribá, donde los hijos de Israel se querellaron contra Yahvé, que les dio una prueba de su santidad.


En verdad, en verdad te digo que nosotros hablamos de lo que sabemos, y de lo que hemos visto damos testimonio; pero vosotros no recibís nuestro testimonio.'


dando testimonio a judíos y a griegos sobre la conversión a Dios y la fe en nuestro Señor Jesús.


añadió: “Meted en vuestro corazón todas las palabras que hoy os he pronunciado y enseñádselas a vuestros hijos para que escrupulosamente pongan por obra todas las palabras de esta Ley.


Acércate tú y oye lo que te diga Yahvé, nuestro Dios, y transmítenos a nosotros cuanto Yahvé, nuestro Dios, te diga, y nosotros le escucharemos y lo haremos.”


Si aceptamos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios, que ha testificado de su Hijo.


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