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Lucas 10:41 - Biblia Nacar-Colunga

41 Respondió el Señor y le dijo: Marta, Marta, tú te inquietas por muchas cosas; pero pocas son necesarias, o más bien, una sola.'

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

41 El Señor le dijo: —Mi apreciada Marta, ¡estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

41 Pero el Señor le respondió: 'Marta, Marta, tú andas preocupada y te pierdes en mil cosas:'

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La Biblia Textual 3a Edicion

41 Pero el Señor, respondiendo, le dijo: Marta, Marta, afanada y molesta estás por muchas cosas;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

41 Pero el Señor le contestó: 'Marta, Marta, te afanas y te agitas por muchas cosas;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

41 Y respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, estás afanada y turbada con muchas cosas:

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Lucas 10:41
13 Referencias Cruzadas  

Cierto, muchas palabras aumentan la vanidad; pero ¿qué provecho hay en eso para el hombre'


pero sobrevienen los cuidados del siglo, la fascinación de las riquezas y las demás codicias, y la ahogan, quedando sin dar fruto.


Yendo de camino, entró en una aldea, y una mujer, Marta de nombre, lo recibió en su casa.


Marta andaba afanada en los muchos cuidados del servicio, y, acercándose, dijo: Señor, ¿no te da enfado que mi hermana me deje a mí sola en el servicio? Dile, pues, que me ayude.


Dijo a sus discípulos: Por esto os digo: No os preocupéis de vuestra vida, por lo que comeréis; ni de vuestro cuerpo, por lo que vestiréis,'


Estad atentos, no sea que se emboten vuestros corazones por la crápula, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, y de repente venga sobre vosotros aquel día


Lo que cae entre espinas son aquellos que, oyendo, van y se ahogan en los cuidados, la riqueza y los placeres de la vida, y no llegan a madurez.


Había un enfermo, Lázaro, de Betania, de la aldea de María y Marta, sus hermanas.


Jesús amaba a Marta y a su hermana y a Lázaro.


Le dispusieron allí una cena; y Marta servía, y Lázaro era de los que estaban a la mesa con El.'


Por nada os inquietéis, sino que en todo tiempo, en la oración y en la plegaria, sean presentadas a Dios vuestras peticiones, acompañadas de acción de gracias.


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