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1 Samuel 1:10 - Biblia Nacar-Colunga

10 Ella, amargada el alma, oraba a Yahvé, llorando muchas lágrimas,

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

10 Ana, con una profunda angustia, lloraba amargamente mientras oraba al Señor

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 Muy apenada rezó a Yavé sin dejar de llorar;'

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 ella, con amargura de alma, suplicó a YHVH y lloró efusivamente.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 Ella, llena de amargura, se puso a orar a Yahveh entre sollozos

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente.

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1 Samuel 1:10
22 Referencias Cruzadas  

Raquel, viendo que no daba hijos a Jacob, estaba celosa de su hermana, y dijo a Jacob: “Dame hijos o me muero.”


Llegados a la era de Atad, que está al otro lado del Jordán, hicieron allí muy grande llanto, e hizo José un duelo de siete días por su padre.


y apenas acabó de hablar, llegaron los hijos del rey, y, alzando la voz, lloraron. También el rey y sus servidores lloraron con grandes lamentos.


Tú sabes bien que tu padre y sus gentes son unos valientes, y exasperarlos sería co*no si en el campo a una osa le arrebataran su cría, o como un jabalí enfurecido en el desierto. Tu padre es hombre de guerra, y seguramente no pasará la noche entre los suyos.


“¡Oh Yahvé! Ten en cuenta que he andado ante ti fielmente y con corazón íntegro y que he hecho lo que es bueno a tus ojos.” Y Ezequías lloraba con gran llanto.


¡Estoy hastiado de mi vida! Voy a dar curso libre a mis quejas, a hablar con la amargura de mi alma.


Por eso no reprimiré yo mi boca, hablaré en la angustia de mi espíritu, me quejaré en la amargura de mi alma,


que ni respirar me deja y me harta de amarguras.


E invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me glorificarás.'


Me invocará él, y yo le responderé; estaré con él en la tribulación, le libertaré y le glorificaré.'


El corazón conoce sus amarguras, pero en sus alegrías no tiene parte el extraño.


¿Qué voy a decir yo? Ya me ha dicho El, y ha hecho; caminaré lentamente todos mis años en la amargura de mi alma.'


Como mujer abandonada y desolada de espíritu, te ha llamado Yahvé. Y la esposa déla juventud, ¿podrá ser repudiada? dice tu Dios.


Si no escucháis, mi alma llorará en secreto vuestra soberbia, y mis ojos derramarán abundantes lágrimas, porque ha sido hecho cautivo el rebaño de Yahvé.


No lloréis por el muerto ni hagáis duelo por él. Llorad amargamente por el que se va, porque no volverá más ni verá la tierra en que nació.


He. — Me hartó de amarguras, me embriagó de ajenjo.


Lleno de angustia, oraba con más instancia; y sudó como gruesas gotas de sangre, que corrían hasta la tierra.'


El cual, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal oraciones y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que era poderoso para salvarle de la muerte, fue escuchado en razón de su piedad.


Vino el pueblo de Betel y estuvo allí ante Dios toda la tarde. Alzando su voz, lamentábase grandemente, diciendo:


Y ella les contestaba: “No me llaméis más Noemí; llamadme Mará, porque el Omnipotente me ha llenado de amargura.'


e hizo un voto diciendo: “¡Oh Yahvé Sebaot! si te dignas reparar en la angustia de tu esclava, y te acuerdas de mí y no te olvidas de tu esclava, y das a tu esclava hijo varón, yo lo consagraré a Yahvé por todos los días de su vida, y no tocará la navaja a su cabeza.”


Un año, después que hubieron comido y bebido en Silo, se levantó Ana. Helí, el sacerdote, estaba sentado en una silla ante la puerta del tabernáculo de Yahvé.


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