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Jeremías 33:18 - Biblia Católica (Latinoamericana)

18 ni tampoco les faltará a los sacerdotes y levitas un hombre que, en presencia mía, ofrezca holocaustos, queme incienso de oblación y celebre el sacrificio cada día.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

18 Ni a los sacerdotes y levitas faltará varón que delante de mí ofrezca holocausto y encienda ofrenda, y que haga sacrificio todos los días.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

18 Y siempre habrá sacerdotes levitas para ofrecerme ofrendas quemadas, ofrendas de grano y sacrificios».

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La Biblia Textual 3a Edicion

18 Ni a los sacerdotes ni a los levitas faltará varón que ofrezca delante de mí el holocausto y encienda la ofrenda, y que haga sacrificio todos los días.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 A los sacerdotes levitas no les faltará quien ante mí ofrezca el holocausto, queme el incienso y haga el sacrificio todos los días'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 y de los sacerdotes y levitas no faltará varón que en mi presencia ofrezca holocaustos, y encienda presente, y que haga sacrificio continuamente.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

18 De igual manera, siempre tendré a mi servicio sacerdotes que desciendan de Leví. Ellos presentarán en mi altar las ofrendas de cereal que se queman en mi honor, y también las que se me ofrecen todos los días».

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Jeremías 33:18
21 Referencias Cruzadas  

Luego, además del holocausto perpetuo, se ofrecieron los que estaban previstos para los sábados, las lunas nuevas y todas las fiestas en honor de Yavé; se ofrecieron también los holocaustos que cada uno con toda libertad quería ofrecer a Yavé.


los llevaré a mi cerro santo y haré que se sientan felices en mi Casa de oración. Serán aceptados los holocaustos y los sacrificios que hagan sobre mi altar, ya que mi casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos.


Y ustedes serán llamados 'sacerdotes de Yavé' y los nombrarán 'ministros de nuestro Dios'. Ustedes vivirán a expensas de las naciones y se aprovecharán de su lujo.


En seguida Yavé se dirigió a Jeremías con estas palabras:


Multiplicaré la descendencia de David, mi servidor, y de los levitas, para que continúen en mi servicio, como el ejército de los cielos que no se puede contar, o como la arena del mar que no se puede calcular.


por eso, lo dice Yavé de los Ejércitos, Dios de Israel: Jonadab, hijo de Recab, siempre tendrá descendientes para servirme.


Pero quienes se acerquen a mí para servirme y estén ante mí para presentarme la grasa y la sangre serán los sacerdotes levitas descendientes de Sadoc, palabra de Yavé, porque mantuvieron las leyes de mi santuario cuando los Israelitas se apartaban lejos de mí.


Y a los levitas que se preocupan del servicio de la Casa les darán un territorio de veinticinco mil codos por diez mil: allí estarán las ciudades en donde vivirán.


A pesar de que conocían a Dios, no le rindieron honores ni le dieron gracias como corresponde. Al contrario, se perdieron en sus razonamientos y su conciencia cegada se convirtió en tinieblas.


cuando hizo de mí el encargado de Cristo Jesús entre las naciones paganas. He pasado a ser el sacerdote del Evangelio de Dios para hacer de esas naciones una ofrenda agradable a Dios, santificada por el Espíritu Santo.


Los sacerdotes levitas, toda la tribu de Leví, no compartirán con los demás la herencia de Israel, sino que se alimentarán con las víctimas consumidas por el fuego en honor de Yavé, y las cosas que le fueron consagradas.


Cuídate de las lepras contagiosas. Observa y pon en práctica lo que te enseñen los sacerdotes levitas; cumple lo que yo les mandé.


También ustedes, como piedras vivas, edifíquense y pasen a ser un Templo espiritual, una comunidad santa de sacerdotes que ofrecen sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Cristo Jesús.


Pero ustedes son una raza elegida, un reino de sacerdotes, una nación consagrada, un pueblo que Dios hizo suyo para proclamar sus maravillas; pues él los ha llamado de las tinieblas a su luz admirable.


y por su sangre nos ha purificado de nuestros pecados, haciendo de nosotros un reino y una raza de sacerdotes de Dios, su Padre. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.


Los hiciste reino y sacerdotes para nuestro Dios, y reinarán sobre la tierra.


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