Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Reyes 16:9 - Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Su servidor Zimri, jefe de la mitad de los carros, conspiró contra él; el rey estaba entonces en Tirsa, tomando y embriagándose en la casa de Arsa, el comandante del palacio real de Tirsa.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 Y conspiró contra él su siervo Zimri, comandante de la mitad de los carros. Y estando él en Tirsa, bebiendo y embriagado en casa de Arsa su mayordomo en Tirsa,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

9 Zimri, que era el comandante de la mitad de los carros de guerra del rey, tramó un plan para matarlo. Cierto día en Tirsa, Ela se emborrachaba en la casa de Arsa, el supervisor del palacio;

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

9 Y su servidor Zimri, capitán de la mitad de los carros de guerra, conspiró contra él en ocasión en que éste se hallaba en Tirsa bebiendo hasta embriagarse en casa de Arsa, mayordomo del palacio en Tirsa.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Conspiró contra él su súbdito Zimrí, jefe de la mitad de los carros de guerra. Cuando él estaba bebiendo, ya embriagado, en Tirsá, en casa de Arsá, mayordomo de su casa de Tirsá,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Y conspiró contra él su siervo Zimri, capitán de la mitad de sus carros. Y estando él en Tirsa, bebiendo y embriagado en casa de Arsa, su mayordomo en Tirsa,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

9 Pero un oficial del reino, llamado Zimrí, que estaba a cargo de la mitad de los carros de guerra, se rebeló contra Elá. Cierto día, Elá fue a la casa de Arsá, el encargado del palacio, y allí bebió hasta emborracharse.

Ver Capítulo Copiar




1 Reyes 16:9
28 Referencias Cruzadas  

Abram respondió: 'Señor Yavé, ¿qué me quieres dar? Soy un hombre sin hijos, y todo lo que poseo pasará a Eliezer de Damasco.


Luego el servidor escogió diez camellos entre los de su patrón y se puso en marcha, llevando todo lo mejor que poseía Abrahán. Y caminó hasta alcanzar la ciudad de Najor, en el país de Aram.


Abrahán dijo a su servidor más antiguo, que era su mayordomo: 'Pon tu mano bajo mi muslo,


José le cayó en gracia a su amo, quien lo retuvo junto a él, lo hizo mayordomo de su casa y le confió todo cuanto tenía.


Aquí tengo tanto poder como él. Nada me ha prohibido, excepto a ti, porque eres su esposa. ¿Cómo, pues, voy a cometer un mal tan grande, y pecar contra Dios?'


Basá, hijo de Ajías, de la tribu de Isacar, conspiró contra él, y cuando Nadab, junto con todo Israel, sitiaban la ciudad filistea de Guibetón, lo asesinó.


Era el año vigésimo séptimo del reinado de Azá de Judá; Zimri entró y le dio muerte, y reinó en su lugar.


El año vigésimo sexto del reinado de Azá de Judá, Elá, hijo de Basá, pasó a ser rey de Israel y reinó dos años en Tirsa.


Ajab acababa de enviar a Obadías, administrador del palacio real; ese Obadías tenía realmente el temor de Yavé.


El otro estaba tomando con los reyes en su tienda cuando le transmitieron esa respuesta; dijo entonces a sus servidores: '¡A sus puestos de combate!' Y tomaron ubicación frente a la ciudad.


Al mediodía hicieron una salida, justo cuando Ben-Hadad se estaba emborrachando en su tienda junto con los treinta y dos reyes que habían venido con él.


El resto de los hechos de Yoás, todo lo que hizo, está escrito en el Libro de las Crónicas de los reyes de Judá.


Salum, hijo de Yabés, conspiró contra él: lo asesinó en Jibleam y fue rey en su lugar.


Pecaj, hijo de Remalías, su escudero, conspiró contra él y lo asesinó en Samaría en la torre del palacio real. Había contratado a cincuenta hombres de Galaad para asesinar al rey y reinar en su lugar.


Oseas, hijo de Elá, tramó entonces una conspiración contra Pecaj, hijo de Remalías; lo asesinó y reinó en su lugar el año veinte de Yotam hijo de Ozías.


Inmediatamente, Jehú, hijo de Josafat, hijo de Nimsi, conspiró contra Yoram. Yoram, junto con todo Israel, defendía Ramot de Galaad contra el asedio de Jazael, rey de Aram.


A los reyes, no les conviene, Lemuel, que tomen vino, ni a los príncipes que abusen de licores fuertes,


Haré emborracharse a sus jefes y a sus sabios, a sus gobernantes, funcionarios y soldados, que caerán en un sueño eterno para no despertar más. ¡Así lo declara el Rey, que se llama Yavé de los Ejércitos!


Pero esa misma noche el rey caldeo Belsasar fue asesinado.


Porque ellos, espinos enredados, serán consumidos enteramente como se consume la paja seca,


Cuíden de ustedes mismos, no sea que una vida materializada, las borracheras o las preocupaciones de este mundo los vuelvan interiormente torpes y ese día caiga sobre ustedes de improviso,


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos