Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





1 Corintios 4:11 - Biblia Católica (Latinoamericana)

11 Hasta el presente pasamos hambre, sed, frío; somos abofeteados, y nos mandan a otra parte.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

11 Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

11 Incluso ahora mismo pasamos hambre y tenemos sed y nos falta ropa para abrigarnos. A menudo somos golpeados y no tenemos casa.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

11 Hasta este mismo momento padecemos hambre y tenemos sed, vestimos harapos, y somos golpeados, y deambulamos de sitio en sitio;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 Hasta el momento presente pasamos hambre y sed y desnudez, recibimos bofetadas y andamos errantes sin hogar.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 Hasta esta hora padecemos hambre, y tenemos sed, y estamos desnudos, y somos abofeteados, y no tenemos morada fija.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

11 Ahora mismo tenemos hambre y sed, andamos casi desnudos, la gente nos maltrata, y no tenemos ni dónde vivir.

Ver Capítulo Copiar




1 Corintios 4:11
13 Referencias Cruzadas  

Seguramente cobrabas sin razón a tus hermanos, les exigías su ropa e iban desnudos,


Jesús le contestó: 'Los zorros tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero el Hijo del Hombre ni siquiera tiene dónde recostar la cabeza.


Se quedaron allí algún tiempo enseñando. Luego llegaron unos judíos de Antioquía e Iconio y hablaron con mucha seguridad, afirmando que no había nada de verdadero en aquella predicación, sino que todo era una mentira. Persuadieron a la gente a que les dieran la espalda y al final apedrearon a Pablo. Después lo arrastraron fuera de la ciudad, convencidos de que ya estaba muerto.


Después de haberles dado muchos golpes, los echaron a la cárcel, dando orden al carcelero de vigilarlos con todo cuidado.


A este punto el sumo sacerdote Ananías ordenó a sus asistentes que le golpearan en la boca.


¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Acaso las pruebas, la aflicción, la persecución, el hambre, la falta de todo, los peligros o la espada?


¿No tenemos acaso derecho a que nos den de comer y de beber?


Les gusta que los traten como esclavos, que los exploten, los roben, los traten con desprecio y los golpeen en la cara.


Nos sobrevienen pruebas de toda clase, pero no nos desanimamos; estamos entre problemas, pero no desesperados;'


Sé pasar privaciones y vivir en la abundancia. Estoy entrenado para todo y en todo momento: a estar satisfecho o hambriento, en la abundancia o en la escasez.


mi valentía, mis persecuciones y sufrimientos; sabes lo que me pasó en Antioquía, Iconio y Listra. ¡Cuántas persecuciones tuve que sufrir! Pero de todas me libró el Señor.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos