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Proverbios 5:22 - Biblia Dios habla hoy

22 Al malvado lo atrapa su propia maldad; su propio pecado lo sujeta como un lazo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

22 Prenderán al impío sus propias iniquidades, Y retenido será con las cuerdas de su pecado.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

22 Un hombre malvado queda preso por sus propios pecados; son cuerdas que lo atrapan y no lo sueltan.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

22 El que hace el mal quedará atrapado en el mal que hizo, se verá atado por sus propios pecados.

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La Biblia Textual 3a Edicion

22 En su propia iniquidad quedará atrapado el inicuo, Amarrado con la soga de su pecado.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

22 El malvado se enreda en sus propias maldades y es capturado en el lazo de su culpa.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

22 Prenderán al impío sus propias iniquidades, y detenido será con las cuerdas de su pecado;

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Proverbios 5:22
30 Referencias Cruzadas  

—Yo no lo estoy trastornando —contestó Elías—, sino tú y tu gente, por dejar los mandamientos del Señor y rendir culto a las diferentes representaciones de Baal.


pero cuando Ester se presentó al rey, este ordenó por escrito que todo el mal que Amam había pensado hacer a los judíos cayera sobre él. Así Amam y sus hijos fueron colgados en la horca.


Se pondrá una red a su paso, y en esa red quedará atrapado.


12 (13) Pues me han pasado tantas desgracias que ni siquiera las puedo contar. Me han atrapado mis propias maldades; ¡hasta he perdido la vista! Son más que los pelos de mi cabeza, y hasta el ánimo he perdido.


15 (16) Los paganos caen en su propia trampa; sus pies quedan atrapados en la red que ellos mismos escondieron.


17 (18) Los malvados y paganos, los que se olvidan de Dios, acabarán en el reino de la muerte;


esos hombres se tienden la trampa a sí mismos y ponen su vida en peligro.


A los hombres rectos los guía su rectitud; a los hombres falsos los destruye su falsedad.


La justicia endereza el camino del justo, pero el malvado cae por su propia maldad.


La justicia libera a los hombres rectos, pero la codicia aprisiona a los traidores.


Cada uno recoge el fruto de lo que dice y recibe el pago de lo que hace.


Al malvado lo arruina su propia maldad; al hombre honrado lo protege su honradez.


Las palabras del necio son su propia ruina; con sus labios se echa la soga al cuello.


Pues aunque afirmes que no lo sabías, el que juzga los motivos habrá de darse cuenta; bien lo sabrá el que te vigila, el que paga a cada uno según sus acciones.


El que cava una fosa, en ella cae; al que hace rodar una roca, la roca lo aplasta.


He encontrado algo que es más amargo que la muerte: la mujer que tiende trampas con el corazón y aprisiona con los brazos. El que agrada a Dios escapará de ella, pero el pecador caerá en sus redes.


Tu propia maldad te castigará, tu infidelidad te condenará. Piensa y verás lo malo y amargo que ha sido que me abandones y que no me hayas honrado, a mí, que soy el Señor tu Dios. Yo, el Señor todopoderoso, lo afirmo.


Mis pecados los ha visto el Señor; me han sido atados por él mismo, y como un yugo pesan sobre mí: ¡acaban con mis fuerzas! El Señor me ha puesto en manos de gente ante la cual no puedo resistir.


Lo mismo que hiciste con otros, se hará contigo: ¡recibirás tu merecido! »Ya está cerca el día del Señor para todas las naciones.


Pero si no lo hacen así, sepan que cometen un pecado contra el Señor y que algún día les llegará el castigo por ese pecado.


Que todos respeten el matrimonio y mantengan la pureza de sus relaciones matrimoniales; porque Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio.


Entonces los israelitas les hicieron frente, y los benjaminitas se acobardaron al darse cuenta del desastre que se les venía encima.


Y Dios hizo también que los de Siquem pagaran por todos sus crímenes. Así se cumplió en ellos la maldición de Jotam, el hijo de Jerubaal.


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