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Oseas 11:4 - Biblia Dios habla hoy

4 Con lazos de ternura, con cuerdas de amor, los atraje hacia mí; los acerqué a mis mejillas como si fueran niños de pecho; me incliné a ellos para darles de comer,

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 Guie a Israel con mis cuerdas de ternura y de amor. Quité el yugo de su cuello y yo mismo me incliné para alimentarlo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Yo los trataba con gestos de ternura, como si fueran personas. Era para ellos como quien les saca el bozal del hocico y les ofrece en la mano el alimento.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Los atraje con cuerdas humanas,° con vínculos de amor. Fui para ellos como quien alza el yugo de sobre su quijada,° Alimentándolos con ternura.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Con ataduras humanas los atraje, con lazos de amor. Fui para ellos como quien alza a un niño hasta sus mejillas; me inclinaba hacia él y le daba de comer.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Con cuerdas de hombre los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse comida delante de ellos.

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Oseas 11:4
14 Referencias Cruzadas  

Yo le seré un padre, y él me será un hijo. Y cuando cometa una falta, yo lo castigaré y lo azotaré como todo padre lo hace con su hijo,


Pidieron comida, y les mandó codornices, y con pan del cielo los dejó satisfechos.


Después Moisés dijo: —Esta es la orden que ha dado el Señor: “Llenen de maná una medida de dos litros, y guárdenla para sus descendientes, para que vean la comida que yo les di a ustedes en el desierto, cuando los saqué de Egipto.”


¡Llévame pronto contigo! ¡Llévame, oh rey, a tus habitaciones! Contigo estaremos muy alegres; evocaremos tus caricias más que el vino. ¡Con razón te aman las mujeres!


de todas sus aflicciones. No fue un enviado suyo quien los salvó; fue el Señor en persona. Él los libertó por su amor y su misericordia, los levantó, los tomó en brazos. Así lo ha hecho siempre.


8 (10) »Pero ella no reconoció que yo era quien le daba el trigo, el vino y el aceite; que yo era quien le aumentaba la plata y el oro con que fabricó sus ídolos.


Yo soy el Señor su Dios, que los sacó de Egipto para que no siguieran siendo esclavos de ellos; yo rompí el yugo que pesaba sobre ustedes, y los hice andar con la frente en alto.


Pero cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo.


El amor de Cristo se ha apoderado de nosotros desde que comprendimos que uno murió por todos y que, por consiguiente, todos han muerto.


»El Señor los guió, y nadie más; ¡ningún dios extraño tuvo que ayudarlo!


de sus ganados tuvieron leche y cuajada, y comieron lo mejor de los corderos, carneros de Basán y machos cabríos; comieron el mejor grano de trigo y bebieron el vino, la sangre de las uvas.


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