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Cantares 1:13 - Biblia Dios habla hoy

13 Mi amado es para mí como el saquito de mirra que está siempre entre mis pechos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

13 Mi amado es para mí un manojito de mirra, Que reposa entre mis pechos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

13 Mi amante es como una bolsita de mirra que reposa entre mis pechos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

13 Mi amado es para mí bolsita de mirra cuando reposa entre mis pechos.

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La Biblia Textual 3a Edicion

13 Mi amado es para mí un manojito de mirra, Que reposa entre mis pechos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

13 Saquito de mirra es mi amado para mí descansando entre mis pechos;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

13 Mi amado es para mí un manojito de mirra, que reposa toda la noche entre mis pechos.

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Cantares 1:13
14 Referencias Cruzadas  

Entonces su padre les contestó: —Puesto que no hay otro remedio, hagan esto: lleven en sus costales un regalo para ese hombre. Llévenle de lo mejor que el país produce: un poco de bálsamo, un poco de miel, perfumes, mirra, nueces y almendras.


8 (9) Toda tu ropa es perfume de mirra, áloe y canela; con música de instrumentos de cuerda te alegran en los palacios de marfil.


Prométanme, mujeres de Jerusalén, por las gacelas y cervatillas del bosque, no interrumpir el sueño de mi amor. ¡Déjenla dormir hasta que quiera despertar!


Prométanme, mujeres de Jerusalén, por las gacelas y cervatillas del bosque, no interrumpir el sueño de mi amor. ¡Déjenla dormir hasta que quiera despertar!


¿Qué es eso que viene del desierto y avanza entre columnas de humo, entre humo de mirra y de incienso y de toda clase de perfumes?


nardos y azafrán, caña aromática y canela, y toda clase de árboles de incienso, de mirra y de áloe; ¡todas las mejores especias aromáticas!


Viento del norte, ¡despierta! Viento del sur, ¡ven acá! ¡Soplen en mi jardín y esparzan su perfume! Ven, amado mío, a tu jardín, y come de sus frutos exquisitos.


Mientras llega el día y huyen las sombras, me iré al monte de la mirra, a la colina del incienso.


Ya he entrado en mi jardín, hermanita, novia mía. Ya he tomado mi mirra y mis perfumes, ya he probado la miel de mi panal, ya he bebido mi vino y mi leche. Queridos amigos, coman y beban, ¡beban todo lo que quieran!


sus mejillas son amplios jardines de fragantes flores. Sus labios son rosas por las que ruedan gotitas de mirra;


Entonces me levanté para abrirle a mi amado. De mis manos y mis dedos cayeron gotitas de mirra sobre el pasador de la puerta. ¡Al oírlo hablar sentí que me moría! Abrí la puerta a mi amado, pero él ya no estaba allí. Lo busqué y no lo encontré, lo llamé y no me respondió.


También Nicodemo, el que una noche fue a hablar con Jesús, llegó con unos treinta kilos de un perfume, mezcla de mirra y áloe.


que Cristo viva en sus corazones por la fe, y que el amor sea la raíz y el fundamento de sus vidas.


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