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Oseas 7:9 - Biblia de Jerusalem 3-Edicion

9 Extranjeros devoran su fuerza, ¡y él ni se entera! Ya las canas blanquean en él, ¡y él ni se entera!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

9 Devoraron extraños su fuerza, y él no lo supo; y aun canas le han cubierto, y él no lo supo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

9 El rendir culto a dioses ajenos consume sus fuerzas, pero ellos ni cuenta se dan. Su cabello se ha encanecido, pero no se dan cuenta de que están viejos y débiles.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

9 Los extranjeros consumen sus energías sin que se dé cuenta. Su cabeza está sembrada de canas y él no lo nota.

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La Biblia Textual 3a Edicion

9 Le socavan su fuerza° los extraños, pero él no se da cuenta; El cabello cano° se esparce en él, pero él no se da cuenta.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

9 Extranjeros devoran su fuerza, y él no se da cuenta. Sus cabellos encanecen, y él no se da cuenta.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

9 Extranjeros devoraron su sustancia, y él no lo supo; y aun la vejez se ha esparcido sobre él, y él no lo sabe.

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Oseas 7:9
10 Referencias Cruzadas  

Jazael, rey de Aram, había oprimido a Israel durante toda la vida de Joacaz.


Pul, rey de Asiria, invadió el país, pero Menajén entregó a Pul mil talentos de plata para que le prestara ayuda y consolidara el poder real en su mano.


'Me han pegado y no me duele; me han golpeado y no lo siento. Cuando me despierte seguiré pidiendo más.'


Vuestra tierra es desolación, vuestras ciudades, hogueras de fuego; vuestro suelo delante de vosotros extranjeros se lo comen, y es una desolación como devastación de extranjeros.


Ni las oíste ni las hiciste, ni de antemano te fue abierto el oído, pues sé muy bien que tú eres pérfido y se te llama rebelde desde el seno materno.


Un justo perece, pero eso a nadie le importa. Hombres de bien desaparecen, sin que nadie comprenda que por obra del malvado desaparece el justo.


Perece mi pueblo por falta de conocimiento. Porque has rechazado el conocimiento, yo te rechazaré de mi sacerdocio; porque has olvidado la Ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.


Si siembran viento, cosecharán tempestad: tallo que no tenga brote, no dará harina; y si la da, extranjeros la devorarán.


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