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Joel 2:13 - Biblia de Jerusalem 3-Edicion

13 Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos, volved a Yahvé, vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, lento a la cólera, rico en amor, y se retracta de las amenazas.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

13 Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

13 No se desgarren la ropa en su dolor sino desgarren sus corazones». Regresen al Señor su Dios, porque él es misericordioso y compasivo, lento para enojarse y lleno de amor inagotable. Está deseoso de desistir y no de castigar.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

13 Rasguen su corazón, y no sus vestidos, y vuelvan a Yavé su Dios, porque él es bondadoso y compasivo; le cuesta enojarse, y grande es su misericordia; envía la desgracia, pero luego perdona.

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La Biblia Textual 3a Edicion

13 ¡Rasgad vuestro corazón, Y no vuestros vestidos! ¡Volveos a YHVH vuestro Dios, Que es clemente y compasivo, Lento para la ira y grande en misericordia, Y se conduele de la desgracia!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

13 rasgad vuestros corazones y no vuestros vestidos, y convertíos a Yahveh, vuestro Dios, porque él es clemente y misericordioso, tardo a la cólera, rico en piedad, y se arrepiente del daño que causa.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

13 Rasgad vuestro corazón, y no vuestras vestiduras; y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque Él es misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia, y se arrepiente de castigar el mal.

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Joel 2:13
41 Referencias Cruzadas  

Al volver Rubén al pozo, resulta que José no estaba en él. Rasgó sus vestiduras


Jacob desgarró su vestido, se echó un sayal a la cintura e hizo duelo por su hijo durante muchos días.


Tomando David sus vestidos los desgarró, y lo mismo hicieron los hombres que estaban con él.


Al oír estas palabras, Ajab rasgó sus vestiduras, se echó un sayal sobre el cuerpo y ayunó. Se acostaba con el sayal puesto y andaba pesadamente.


Cuando el rey oyó las palabras del rollo de la Doctrina, rasgó sus vestiduras.


contra este lugar y sus habitantes, que se volverán espanto y maldición, (tu corazón se ha conmovido y te has humillado ante Yahvé), has rasgado tus vestiduras y has llorado ante mí, yo a mi vez he escuchado, oráculo de Yahvé:


Cuando el rey de Israel leyó la carta, rasgó sus vestiduras, diciendo: '¿Soy yo Dios para repartir muerte y vida? Éste me encarga nada menos que curar a un hombre de su lepra. Daos cuenta y veréis que está buscando querella contra mí.'


Cuando el rey oyó las palabras de la mujer rasgó sus vestiduras. Pasaba a lo largo de la muralla y el pueblo pudo ver que llevaba debajo un sayal.


escucha tú en el cielo y perdona el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, enseñándoles el buen camino que deberán seguir, y envía lluvia a tu tierra, la que diste en herencia a tu pueblo.


No quisieron oír, no recordaron los prodigios que con ellos hiciste; endurecieron la cerviz y se obstinaron en volver a Egipto y a su servidumbre. Pero tú eres el Dios de los perdones, clemente y entrañable, tardo a la cólera y rico en bondad. ¡No los desamparaste!


Se levantó Job, rasgó su manto y se rapó la cabeza; después cayó en tierra en actitud humillada


Yahvé es clemente y compasivo, lento a la cólera y lleno de amor;


Por ellos se acordó de su alianza, se enterneció con su inmenso amor;


Sade. Cuando gritan, Yahvé los oye y los libra de sus angustias;


abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza.


Pero tú, Señor, Dios clemente y compasivo, tardo a la cólera, lleno de amor y fidelidad,


Tú, Señor, eres bueno e indulgente, rico en amor con los que te invocan;


Que así dice el Excelso y Sublime, el que mora por siempre y cuyo nombre es Santo. 'En lo excelso y sagrado yo moro, y estoy también con el humillado y abatido de espíritu, para avivar el espíritu de los abatidos, para avivar el ánimo de los humillados.


¿Así ha de ser el ayuno que yo elija? Día de humillarse el hombre, sí, ¿pero agachando como un junco la cabeza? Y el saco; y esparcir la ceniza. ¿A eso llamáis ayuno y día grato a Yahvé?


si el universo lo hizo mi mano y todo vino al ser? - Oráculo de Yahvé -. Pues en esto he de fijarme: en el mísero, pobre de espíritu, y en el que tiembla a mi palabra.


a ver si presentan sus súplicas a Yahvé, y se convierte cada uno de su mal camino; porque grande es la ira y el furor que ha expresado Yahvé contra este pueblo.'


llegaron unos hombres de Siquén, de Siló y de Samaría, ochenta entre todos, la barba raída, harapientos y arañados, portadores de oblaciones e incienso que traían al templo de Yahvé.


Si os quedáis a vivir en esta tierra, yo os edificaré y no os destruiré, os plantaré y no os arrancaré, porque me pesa del mal que os he hecho.


y Yahvé le dijo: 'Recorre la ciudad, Jerusalén, y marca una cruz en la frente de los hombres que gimen y lloran por todas las abominaciones que se cometen en ella.'


Samaría es culpable, porque se rebeló contra su Dios. Caerán a espada, sus niños serán estrellados, y sus embarazadas abiertas en canal.


A ver si Dios se arrepiente y se compadece, se aplaca el ardor de su ira y no perecemos.'


y oró así a Yahvé: '¡Ay, Yahvé! Ya lo decía yo cuando estaba todavía en mi tierra y por eso me apresuré a huir a Tarsis: pues sabía que tú eres un Dios clemente, compasivo, paciente y generoso, que se arrepiente del castigo.


¿Qué Dios hay como tú, que perdone el pecado y absuelva al resto de su heredad? No mantendrá para siempre su cólera pues ama la misericordia;


Yahvé tardo a la cólera, pero grande en poder, y a nadie deja impune Yahvé. Camina en la tempestad y el huracán, las nubes son el polvo de sus pies.


Yahvé es tardo a la cólera y rico en bondad, tolera iniquidad y rebeldía; aunque nada deja sin castigo, castigando la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación.


O ¿desprecias, tal vez, sus riquezas de bondad, de paciencia y de tolerancia, sin reconocer que esa bondad de Dios te impulsa a la conversión?


Pero Dios, rico en misericordia, por el grande amor con que nos amó,


Los ejercicios corporales sirven para poco; en cambio la piedad es provechosa para todo, pues tiene la promesa de la vida, de la presente y de la futura.


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