(heb., lakhish, quizá significa áspero)
Laquis o Laquís fue una antigua ciudad de Judá, situada en la Sefelá, e identificada en la actualidad con Tell ed-Duweir (Tel Lakhish), un tell rodeado de valles situado unos 24 km al oeste de Hebrón. Antiguamente Laquis ocupaba una posición estratégica en la ruta principal que enlazaba Jerusalén con Egipto. Su superficie máxima pudo alcanzar las ocho hectáreas, con una población de entre 6.000 y 7500 personas.
Conspiraron contra él en Jerusalén, y él huyó a Laquis; pero le persiguieron hasta Laquis, y allá lo mataron. 2 Reyes 14:19
El significado bíblico de Laquis es 'herido'. Esta expresión hace referencia a una ciudad de la tribu de Judá que se encontraba en la Sefelá. Se ha identificado con Tell ed-Duweir; este es un montículo que se ubica a 24 km al Oeste de Hebrón. El mismo se encuentra rodeado por valles.
En un tiempo, la ciudad llegó a tener un tamaño de 8 hectáreas y a albergar una población aproximada de entre 6000 y 7500 habitantes. Sin embargo, sufrió muchísimos cambios a lo largo de toda su historia.
Durante la conquista israelita de Canaán, Jafía, el rey de Laquis, se unió a otros cuatro reyes en una ofensiva militar contra Gabaón, debido a que los gabaonitas habían hecho un pacto con las gentes de Israel. A su vez, los israelitas tomaron Laquis y ejecutaron a sus habitantes. Algunos arqueólogos relacionan la campaña de Israel contra Laquis una gruesa capa de cenizas descubierta en Tell ed-Duweir, donde se halló un escarabeo de Ramsés II, aunque la Biblia no señala que la ciudad fuese incendiada.
Durante el reinado de Roboam Laquis fue reforzada como fortaleza militar. Más tarde, el rey Amasías huyó a Laquis para escapar de sus conspiradores, pero fue encontrado y asesinado. Igualmente, una expedición arqueológica en 2016 encontró indicios de la campaña de Ezequías contra la idolatría: el santuario de la puerta excavada contenía un inodoro en su lugar santísimo, que, según los investigadores, fue "la profanación definitiva" del santuario, así como dos altares que mostraban signos de que se habían destruido sus cuatro cuernos.
El asedio de Laquis tuvo lugar en el año 701 a. C. y formaba parte de la campaña del rey asirio Senaquerib para conquistar Judá. El asedio terminó con la toma de la ciudad por los asirios.
El primer paso que tomaron los asirios fue rodear la ciudad para impedir que sus habitantes escaparan y después avanzaron los arqueros protegidos por gigantescos escudos (Los asirios poseían un curioso escudo de junco, alto, curvo y grueso. Se manejaba por parejas, mientras uno lo sostenía por el asa, el otro disparaba flechas.Estos arqueros despejaron las almenas mientras los ingenieros iniciaban la construcción de una rampa de asedio y de una torre de asalto. Una vez completada, la rampa fue pavimentada con losas de piedra para facilitar el tránsito de la torre.
Una vez completado todo ello, los asirios empezaron el asalto en dos vías; se arrastró la torre por la rampa y se llevó el ariete hasta la sección media de la muralla enemiga. Los arqueros de la torre barrieron las murallas de enemigos, mientras la infantería se aproximaba con escalas para lanzarse al asalto de la ciudad.
La lucha debió ser intensa y el asalto duraría varios días hasta que los asirios terminaron tomando completamente la ciudad.
La arqueología ha corroborado que el lugar fue destruido y que centenares de hombres, mujeres y niños fueron pasados por la espada.
Cuando los babilonios, comandados por Nabucodonosor II, invadieron Judá, Laquis y Azeca fueron las dos últimas ciudades fortificadas que cayeron antes de que Judá fuese tomada. Las llamadas Cartas de Laquis (escritas en ostraca, dieciocho de las cuales fueron halladas en Tell ed-Duweir en 1935 y tres más en 1938) parecen estar relacionadas con este período. Una de las cartas, dirigida por una avanzada militar al comandante que estaba en Laquis, dice en parte:
Este mensaje parece indicar que Azeca ya había sido tomada, pues no se veían señales de allí. También es interesante que todas las cartas legibles tengan expresiones en las cuales se nombra expresamente el nombre de Dios, una práctica habitual en la época:
Aunque el cerco de Laquis terminó en éxito asirio, Senaquerib no pudo tomar Jerusalén por causa de la peste. Además, el ejército asirio sufrió una fuerte derrota ante un ejército egipcio. Sin embargo, Judá perdió 46 ciudades y tuvo que someterse a pagar un tributo. Senaquerib dejó Jerusalén a Ezequías, pero dividió parte de su territorio entre Asdod, Gaza y Ecrón con lo que Judá quedó reducido a poco más de una ciudad-estado y paso del 1.er al 2º grado de vasallaje. Más tarde, Senaquerib restituyó los territorios perdidos a Judá porque le interesaba crear un reino-tapón entre Asiria y Egipto.
Conspiraron contra él en Jerusalén, y él huyó a Laquis; pero le persiguieron hasta Laquis, y allá lo mataron.
Y el ejército del rey de Babilonia peleaba contra Jerusalén, y contra todas las ciudades de Judá que habían quedado, contra Laquis y contra Azeca; porque de las ciudades fortificadas de Judá estas habían quedado.
Vuelto, pues, el Rabsaces, halló al rey de Asiria que combatía contra Libna; porque ya había oído que se había apartado de Laquis.
Y el rey de Asiria envió al Rabsaces con un gran ejército desde Laquis a Jerusalén contra el rey Ezequías; y acampó junto al acueducto del estanque de arriba, en el camino de la heredad del Lavador.
en Zanoa, en Adulam y sus aldeas, en Laquis y sus tierras, y en Azeca y sus aldeas. Y habitaron desde Beerseba hasta el valle de Hinom.
Ciudad cananea conquistada por Josué y luego adjudicada a la tribu de Judá. Situada entre Jerusalén y Gaza, en el camino que venía de Egipto, siempre se le utilizaba para dominar la región llamada la Sefela. Es llamada actualmente Tell al-Duwayr. Cuando el rey de Jerusalén oyó lo acontecido a Jericó y Hai, así como la alianza con Gabaón, convocó una liga de los reyes de Hebrón, Jarmut, L. y Eglón para combatir a los gabaonitas. El rey de L. se llamaba •Jafía. Fueron derrotados por los israelitas. Los reyes de esas ciudades se escondieron en una cueva y luego Josué ordenó que los mataran (Nehemías 11:30) «en Zanoa, en Adulam y sus aldeas, en Laquis y sus tierras, y en Azeca y sus aldeas. Y habitaron desde Beerseba hasta el valle de Hinom».
Laquis (Tell ed-Duweir) está a 18 km al oriente de Hebrom y a 45 km al sudoeste de Jerusalén, y sus ruinas se encontraron en un montículo de la Sefela.