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sansón Que es, Concepto y Definicion


sansón - Diccionario Español

(Por alus. a Sansón, juez de Israel, dotado de fuerzas maravillosas).

1. m. Hombre muy forzudo.

Sansón - Diccionario Perspicacia

(de una raíz que significa: “sol”).

Uno de los jueces sobresalientes de Israel; hijo de Manóah, un danita de Zorá. Antes de su nacimiento, se le apareció un ángel a su madre y le anunció que tendría un hijo que sería nazareo desde que naciera, y que “[llevaría] la delantera en salvar a Israel de la mano de los filisteos”. (Jueces 13:1-5, 24); (Jueces 16:17) «Le descubrió, pues, todo su corazón, y le dijo: Nunca a mi cabeza llegó navaja; porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y me debilitaré y seré como todos los hombres». Como futuro líder en la lucha contra los filisteos, Sansón tendría que estar cerca de los cadáveres de las personas que matase en batalla. Por lo tanto, la mismísima naturaleza de su comisión mostraba que no estaba bajo la ley que prescribía que los nazareos no tocasen cadáveres. (Números 6:2-9). También debe notarse que esta ley aplicaba a personas que hacían un voto de nazareato voluntariamente, mientras que a Sansón solo le aplicaban los requisitos que el ángel de Jehová le especificó a su madre.

Cuando ya tenía edad para casarse, pidió a sus padres que le consiguiesen como esposa a cierta mujer filistea de Timnah. Esto estaba en armonía con la dirección del espíritu de Dios, puesto que proporcionaría a Sansón la oportunidad de luchar contra los filisteos. (Jueces 13:25) «Y el Espíritu de Jehová comenzó a manifestarse en él en los campamentos de Dan, entre Zora y Estaol». Más tarde, cerca de Timnah, un leoncillo crinado se enfrentó a Sansón. Lleno de poder gracias al espíritu de Dios, partió al animal en dos valiéndose solo de sus manos. Luego continuó su camino hacia Timnah, donde habló con la mujer filistea que quería tomar por esposa. (Jueces 14:5-7).

Algún tiempo más tarde, Sansón fue a Timnah acompañado de sus padres para llevarse a su prometida a casa. Mientras iban hacia allí, se desvió del camino para mirar el cadáver del león que había matado anteriormente, y halló dentro un enjambre de abejas y miel. Sansón comió algo de la miel, y cuando volvió a reunirse con sus padres, les ofreció miel a ellos. Durante el banquete de boda propuso un enigma basado en este incidente a 30 compañeros de boda filisteos. Acontecimientos posteriores que surgieron por causa de este enigma dieron a Sansón la oportunidad de matar a 30 filisteos en Asquelón. (Jueces 14:8-19).

Cuando el padre de su prometida la entregó a otro hombre y no permitió que Sansón la viera, se le presentó a este otra oportunidad para actuar contra los filisteos. Valiéndose de 300 zorras, prendió fuego a los campos de grano, los viñedos y los olivares de los filisteos. A su vez, los encolerizados filisteos quemaron a la prometida de Sansón y al padre de esta, ya que la pérdida de los filisteos era fruto de la relación que este último había mantenido con Sansón. Con este acto los filisteos una vez más le dieron a Sansón razón para vengarse de ellos, de modo que mató a muchos, “amontonando piernas sobre muslos”. (Jueces 14:20) «Y la mujer de Sansón fue dada a su compañero, al cual él había tratado como su amigo».

Procurando vengarse de Sansón, los filisteos fueron a Lehí. A continuación, 3.000 hombres de Judá llenos de temor convencieron a Sansón en el peñasco Etam para que se rindiese, y después lo ataron con dos cuerdas nuevas y lo entregaron a los filisteos. Estos se prepararon con gran júbilo para recibir a Sansón, pero “el espíritu de Jehová entró en operación sobre él, y las sogas que estaban sobre sus brazos vinieron a ser como hilos de lino que han sido chamuscados por el fuego, de modo que sus grilletes se derritieron de sobre sus manos”. Sansón tomó una quijada húmeda de asno y derribó a 1.000 hombres, después de lo cual atribuyó esta victoria a Jehová. En esa ocasión, en respuesta a la solicitud de Sansón, Jehová le proporcionó milagrosamente agua para calmar su sed. (Jueces 15:9-19).

En otra ocasión Sansón fue a la casa de una prostituta en la ciudad filistea de Gaza. Cuando los filisteos se enteraron, estuvieron al acecho con la intención de matarlo por la mañana. Pero a medianoche Sansón se levantó y arrancó la puerta de la ciudad y los postes de los lados y la barra del muro de Gaza, y los llevó “a la cima de la montaña que está enfrente de Hebrón”. (Jueces 16:1-3); véase GAZA.) Eso significó una gran humillación para los filisteos, puesto que dejó la ciudad débil e indefensa ante posibles intrusos. El hecho de que Sansón pudiese realizar esta hazaña sorprendente indica que todavía tenía el espíritu de Dios. Esto podría servir de argumento en contra de que hubiese ido a la casa de la prostituta con propósitos inmorales. En la obra Commentary on the Holy Scriptures, de Lange (Jueces 16:1) «Fue Sansón a Gaza, y vio allí a una mujer ramera, y se llegó a ella». pág. 212), el comentarista Paulus Cassel hizo la siguiente observación: “Sansón no fue a Gaza con el propósito de visitar a una ramera: puesto que se dice que [‘fue a Gaza y vio allí a una prostituta y vino a ella’]. Pero cuando quiso pasar allí la noche, no había otra posibilidad para él, el enemigo de la nación, que quedarse con la ramera [...]. Su estancia se relata en un lenguaje que no difiere del que se empleó con referencia a la permanencia de los espías en la casa de Rahab. Las palabras [‘vio allí a una prostituta’] solo indican que cuando vio a una mujer de esa clase, supo dónde podía hallar alojamiento para la noche” (traducción y edición de P. Schaff, 1976). También hay que tener en cuenta que el relato dice: “Sansón se quedó acostado hasta la medianoche”, y no ‘Sansón se quedó acostado con ella hasta la medianoche’.

La acción de adentrarse en territorio enemigo demuestra que Sansón no tenía miedo, y es probable que fuera a Gaza para ‘buscar ocasión contra los filisteos’, como había hecho anteriormente cuando se buscó una esposa de entre ellos. (Jueces 14:4) «Mas su padre y su madre no sabían que esto venía de Jehová, porque él buscaba ocasión contra los filisteos; pues en aquel tiempo los filisteos dominaban sobre Israel». Si así fuera, parece que intentaba convertir cualquier proyecto dirigido contra él en una oportunidad para causar bajas a los filisteos.

Traicionado por Dalila. Después de esto, Sansón se enamoró de Dalila. (Véase DALILA.) Con fines lucrativos, ella trató de descubrir el secreto de la fuerza de Sansón. En tres ocasiones obtuvo respuestas engañosas. No obstante, debido a que le importunaba de manera persistente, Sansón finalmente cedió y le reveló que su fuerza residía en que era nazareo desde su nacimiento. Luego ella se puso en contacto con los filisteos a fin de conseguir la recompensa por entregarles a Sansón. Mientras él dormía sobre sus rodillas, Dalila hizo que le cortasen el cabello. Cuando despertó, ya no tenía el espíritu de Jehová, pues se había colocado en una situación que le había hecho perder su nazareato. La fuente de su fuerza no era el cabello en sí mismo, sino lo que este representaba: su relación especial con Jehová como nazareo, de modo que al haberse roto esa relación, Sansón no era diferente de cualquier otro mortal. Por lo tanto, los filisteos pudieron cegarlo, sujetarlo con grilletes de cobre y ponerlo a trabajar como molendero en la casa de encierro. (Jueces 16:4-21).

Mientras Sansón languidecía en la prisión, los filisteos prepararon un gran sacrificio a su dios Dagón, a quien atribuían su éxito por haber capturado a Sansón. Se reunieron grandes muchedumbres, entre ellos todos los señores del eje, en la casa que se utilizaba para el culto a Dagón. Tan solo sobre el techo había 3.000 hombres y mujeres. Los exultantes filisteos sacaron de la prisión a Sansón —a quien ya le había crecido copiosamente el cabello— para que les sirviera de entretenimiento. Al llegar, Sansón pidió al lazarillo que lo guiaba que le dejase palpar las columnas que sostenían el edificio. A continuación oró a Jehová: “Acuérdate de mí, por favor, y fortaléceme, por favor, solo esta vez, oh tú el Dios verdadero, y deja que me vengue de los filisteos con venganza por uno de mis dos ojos”. (Jueces 16:22-28). Puede que le orase acerca de vengarse solo por uno de sus ojos debido a que reconocía que la pérdida de ambos en parte se había debido a su propio error. O puede ser que entendiese que como representante de Jehová no podía ser vengado totalmente.

Sansón se apoyó en las dos columnas que sostenían la casa y “se inclinó con poder”, con lo que derribó la casa y causó su muerte y la de más filisteos que los que había matado en toda su vida. Sus parientes lo enterraron “entre Zorá y Estaol, en la sepultura de Manóah su padre”. De modo que Sansón murió fiel a Jehová después de haber juzgado a Israel durante veinte años. Por lo tanto, es propio que su nombre aparezca entre los de los hombres que fueron hechos poderosos por fe. (Jueces 15:20) «Y juzgó a Israel en los días de los filisteos veinte años». (Jueces 16:29-31); (Hebreos 11:32-34).

Sansón - Diccionario Alfonso Lockward

(Pequeño sol). Uno de los jueces de Israel. Hijo de Manoa, de la tribu de Dan. La madre de S. había sido estéril por muchos años, pero un ángel le anunció que concebiría y que su hijo comenzaría “a salvar a Israel de mano de los filisteos” (Jueces 14:7-20).

S. “cazó trescientas zorras”, atándoles teas en “entre cada dos colas” amarradas entre sí y haciéndolas correr por los sembradíos de los filisteos, arruinando sus cosechas. Los filisteos quemaron viva a la que había sido mujer de S. y al padre de ella. Ante esto, S. les atacó, y les causó “gran mortandad” (Jueces 16:1-3).

S. “se enamoró de una mujer ... la cual se llamaba Dalila”. Los filisteos le ofrecieron dinero a ésta para que investigara cuál era el secreto de su fuerza. Después de varios intentos de Dalila, S. le confesó: “Nunca a mi cabeza llegó navaja; porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado ... seré como los demás hombres”. Dalila aprovechó un día que S. dormía y “le rapó las siete guedejas de su cabeza”. Los filisteos vinieron y le prendieron, le sacaron los ojos, y le llevaron a Gaza “para que moliese en la cárcel”. Cuando sus enemigos hacían una fiesta celebrando su aprisionamiento, S. fue traído “y sirvió de juguete delante de ellos”. Pero el cabello de S. había crecido de nuevo y pidió “al joven que le guiaba” que le ayudara a poner las manos en las dos columnas “sobre las que descansaba la casa”, oró a Dios pidiendo ayuda y “echó todo su peso sobre las columnas”, las cuales cayeron, y se destruyó la casa y murieron miles de filisteos. “Y los que mató al morir fueron muchos más que los que había matado durante su vida”. Sus familiares vinieron y llevaron su cadáver, y lo enterraron “ente Zora y Estaol, en el sepulcro de su padre Manoa. Y él juzgó a Israel veinte años” (Jueces 16:4-31).

Historia de S. demuestra que por mucho tiempo no hubo entre los israelitas y los filisteos una campaña militar abierta, sino que existía cierto intercambio entre las dos comunidades. Las tribus de Judá y Dan, que colindaban con los filisteos, procuraban mantener la paz con ellos. Posteriormente, sin embargo, los filisteos llegarían a dominar completamente a los israelitas.

Mensaje bíblico es claro en cuanto a que la fuerza de S. provenía de su consagración a Dios, no simplemente de su abundante cabellera. Esta no era más que un símbolo de la consagración. Se tiene el caso de este gran hombre, que figura en la galería de los héroes de la fe (Hebreos 11:32) «¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas». Como ejemplo de personas que son muy dotadas por el Señor, pero que son débiles de carácter y caen por su concupiscencia.

Sansón - Diccionario Bíblico Sencillo

tip, BIOG JUEZ HOMB HOAT vet,=«pequeño sol». Uno de los jueces israelitas más destacados. Hijo de un danita llamado Manoa, nació en Zora, localidad del territorio meridional de Dan. El ángel de Jehová predijo el nacimiento de Sansón, y anunció que libraría a Israel del yugo filisteo. Nazareo desde su nacimiento, Sansón no debía beber ni vino ni cualquier otro tipo de bebida fermentada, y no debía pasar navaja sobre su cabeza. En tanto que observó el voto de nazareato, Sansón fue victorioso sobre los filisteos (Jueces 13:1-24). Judá y Dan, separados de las otras tribus por dificultades geográficas, especialmente por el hecho de que los jebuseos dominaban la ciudad de Jebus (Jerusalén), estaban expuestas a los ataques de los filisteos. Judá, aislada, sólo podía responder con contragolpes guerrilleros.

El Espíritu de Dios empezó a manifestarse pronto en Sansón en los campos de Dan (Jueces 13:25) «Y el Espíritu de Jehová comenzó a manifestarse en él en los campamentos de Dan, entre Zora y Estaol». Sansón, enamorado de una filistea de Timnat, se desposó con ella, pero pronto fue entregada por su padre a otro hombre. Entonces, el hijo de Manoa se apoderó de trescientas zorras, y las ató dos a dos por la cola, atando asimismo una tea encendida entre cada dos colas, soltándolas a continuación por las mieses de los filisteos (Jueces 14:1) «Descendió Sansón a Timnat, y vio en Timnat a una mujer de las hijas de los filisteos». (Jueces 15:5) «Después, encendiendo las teas, soltó las zorras en los sembrados de los filisteos, y quemó las mieses amontonadas y en pie, viñas y olivares». Éstos invadieron la tierra de Judá, y exigieron que Sansón les fuera entregado; él se dejó atar por los hombres de Judá, que no sabían que estaban atando a su futuro libertador. Animado repentinamente del Espíritu del Señor, el nazareo rompió las cuerdas en el momento en que iba a ser entregado a los incircuncisos. Asiendo una quijada de asno, persiguió a los filisteos, dando muerte a mil de ellos. Sansón, ardiendo de sed, proclamó que esta liberación procedía de Jehová, a quien suplicó que le diera agua. Dios hizo entonces brotar agua de la cavidad de una roca. Los hombres de Judá consideraron desde entonces a Sansón como su liberador (Jueces 15:6-20). Se dirigió a Gaza, y cayó allí en pecado. La gente de la ciudad cerró las puertas para apoderarse de Sansón. A medianoche salió de la ciudad, habiendo arrancado de quicio las puertas de la muralla, con sus dos pilares y cerrojo, dejando todo en la cumbre del monte que se halla frente a Hebrón (Jueces 16:1-3).

Su relación con Dalila, mujer filistea de Sorec, lo perdió. Instigada por los príncipes filisteos, apremió a Sansón a que le revelara el secreto de su fuerza. Al principio él le respondió con mentiras, pero finalmente le reveló que si se le cortaba la cabellera, perdería su vigor y sería como todos los otros hombres. Dalila vendió su secreto a los filisteos. Éstos le cortaron el cabello mientras dormía y lo prendieron con facilidad. Sacándole los ojos, lo llevaron a la cárcel de Gaza para que hiciera girar una rueda de molino. Durante una gran fiesta en el templo de Dagón, dios de los filisteos, llevaron allí a Sansón para mostrarlo como espectáculo a la muchedumbre. Sus cabellos habían vuelto a crecer. El interior del gran edificio estaba lleno de filisteos, y había unas tres mil personas en su terraza. Habiendo estado en Gaza antes de haber perdido la vista, Sansón conocía el edificio. Pidió entonces al joven lazarillo que le conducía que le dejara apoyar sobre las dos columnas centrales que sostenían el techo. Oró entonces a Jehová, y, empujando violentamente las dos columnas, una con cada mano, las hizo caer, derrumbándose toda la casa. Sansón murió junto con un gran número de filisteos (Jueces 16:1-31). A pesar de sus debilidades morales, figura entre los héroes de la fe (Hebreos 11:32) «¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas».

Sansón estaba dotado de una fuerza sobrenatural. Cuando el Espíritu del Señor lo impulsó, llevó a cabo grandes hazañas. Su fuerza no residía en sus cabellos, sino en su consagración al Señor, de lo que ellos eran el símbolo. Cuando Sansón hubo violado su consagración al Señor, no tuvo la fuerza moral para mantener su cabellera. Al perder su testimonio, el Señor lo abandonó. La fuerza le fue restaurada en respuesta a la oración que pronunció. Este poder sobrenatural dio testimonio a los hombres de Judá que Dios había llamado a este nazareo a que fuera su libertador de los filisteos, que sintieron en sus carnes la superioridad del siervo de Jehová.

Hay críticos que han querido ver en este relato una de las leyendas que pretenden descubrir en la Biblia. Pero es cosa cierta que los antiguos hebreos consideraban a Sansón como una persona real, perteneciente a la historia anterior a Samuel y a Saúl. El relato bíblico da detalles precisos acerca de la situación de su pueblo natal, de su familia, de sus hazañas, del lugar donde fue sepultado. Toda la vida de Sansón es una gran historia espiritual, como ejemplo que no se debe seguir de un hombre extraordinariamente dotado y que sin embargo juega con el pecado y con la paciencia de Dios. En el momento en que se imagina, lleno de presunción: «Esta vez saldré como las otras y me escaparé», «no sabía que Jehová ya se había apartado de él» (Jueces 16:20) «Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él». De esclavo de sus pasiones vino a ser esclavo de sus enemigos hasta su muerte; perdió aquellos ojos que no habían sabido ver con claridad. En el último momento, sin embargo, volvió al favor de Dios, que dio respuesta a su oración. No obstante, su oración delata que no estaba en plena comunión con Dios, porque estaba más deseoso de venganza por haber perdido sus ojos que por desear vindicar el nombre de Jehová frente a Dagón (Jueces 16:28) «Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos». ¡Qué advertencia tan solemne! Se tiene que señalar que otros hombres del AT recibieron en circunstancias excepcionales la fuerza de llevar a cabo hazañas análogas a las de Sansón: Jonatán y su escudero, el joven pastor David dando muerte a un león y a un oso, Eleazar, Sama y Abisai (1 Samuel 14:1-17). (1 Samuel 17:34) «David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada». (2 Samuel 23:9-12).

Sansón - Diccionario Mundo Hispano

(heb., shimshon, probablemente pequeño sol). Uno de los jueces de Israel (Jueces 13-16); un israelita de la tribu de Dan, el hijo de Manoa.

Zora, donde nació, quedaba a mitad de camino entre Jerusalén y el Mediterráneo, a lo largo de la costa donde vivían los filisteos. Su nacimiento fue anunciado por el ángel del Señor de antemano a su madre quien era estéril. El ángel le dijo a ella que este hijo sería nazareo desde su nacimiento, y que el Señor comenzaría a usarlo para librar a Israel de mano de los filisteos. La extraordinaria fuerza que Sansón exhibió varias veces en su carrera no era suya porque fuese un gigante natural, sino porque el Espíritu del Señor venía sobre él para realizar grandes proezas.

Casi desde el principio de su carrera Sansón demostró una debilidad conspicua, la cual al fin lo arruinaría: era un esclavo de la pasión. Insistió, en contra de las objeciones de sus padres, en casarse con una filistea. En el banquete de boda, el desafió a los invitados con una adivinanza y, cuando fue trampeado, mató a 30 filisteos para cumplir con su apuesta. Se fue a casa sin su esposa. Cuando regresó más tarde, encontró que el padre de ella la había entregado en matrimonio a otra persona; le fue ofrecida la hermana de la que había sido su esposa. En venganza, Sansón envió 300 zorras con teas encendidas atadas entre sus colas a través de los campos de espigas. Los filisteos tomaron represalias, quemándolos vivos a su esposa y a su padre.

Este acto de venganza solamente provocó una venganza aun mayor de Sansón.

El les golpeó en el muslo y en la cadera, con gran mortandad. Los filisteos invadieron a Judá y demandaron la rendición de su archienemigo. Sansón estuvo de acuerdo en permitir que los israelitas lo entregasen en manos de los filisteos; pero en el camino él rompió las cuerdas que le ataban y, tomando una quijada de un asno, mató a 1.000 hombres con ella. Con esta gran hazaña, Sansón claramente elevó su título a la posición de un juez en Israel (Jueces 15:20) «Y juzgó a Israel en los días de los filisteos veinte años».

Sansón más adelante amó a una filistea llamada Dalila. Los líderes filisteos la sobornaron para que lo traicionara entregándolo en sus manos. Bajo la dirección de éstos, ella le rogó que le dijera el secreto de su gran fuerza.

Después de tres respuestas engañosas, él le reveló que si tan sólo su cabello fuese cortado él sería como los otros hombres. Cuando él dormía, su cabello fue cortado y, cuando se despertó, encontró que no solamente su fuerza sino que también Dios se había apartado de él. Ahora a merced de sus enemigos, fue atado con cadenas, le sacaron sus ojos y fue enviado a moler en la prisión de Gaza.

En la ocasión de una gran fiesta al dios Dagón, sus captores resolvieron burlarse de él. Mientras tanto, su cabello había crecido otra vez; ya con su fuerza vuelta, él deseaba vengarse de sus enemigos por sus dos ojos cegados (Jueces 16:28) «Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos». Se asió de las dos columnas sobre las cuales descansaba el templo, oró que Dios le ayudara una vez más; con un poderoso esfuerzo movió las columnas de sus posiciones y derribó el techo, sepultando consigo a un gran número de filisteos entre sus ruinas. Al morir, él mató a más hombres que los que había matado durante toda su vida.

Con todos sus fracasos, él está en la lista con los héroes de la fe en (Hebreos 11:32) «¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas». Por la fe en el don y llamado de Dios, él recibió fuerza para realizar maravillas. El no tenía un real dominio propio y, por consiguiente, no logró una liberación permanente para Israel.

Sansón - Diccionario de Jerusalén

(hebr. simsón: Vg Samson), último de los siete jueces llamados mayores (Jueces 13-16). El nombre puede venir de semes (sol; simsón sería diminutivo: «solecito»), de sámén (ser fuerte; «el fuerte»; así, entre otros, FL. Jos.) o de sámam (destruir; «el destructor»). Sansón era danita, de Sorá en la Sefelá (arab. sar'a). A diferencia de los jueces anteriores, S. no actuó a la cabeza de un ejército para librar a Israel de la opresión de los filisteos, sino que trató de combatir a sus enemigos por medio de una serie de acciones aisladas.

Sansón - Douglas Tenney

(heb., shimshon, probablemente pequeño sol). Uno de los jueces de Israel (Juan 13:16) «De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió». Un israelita de la tribu de Dan, el hijo de Manoa.

Zora, donde nació, quedaba a mitad de camino entre Jerusalén y el Mediterráneo, a lo largo de la costa donde vivían los filisteos. Su nacimiento fue anunciado por el ángel del Señor de antemano a su madre quien era estéril. El ángel le dijo a ella que este hijo sería nazareo desde su nacimiento, y que el Señor comenzaría a usarlo para librar a Israel de mano de los filisteos. La extraordinaria fuerza que Sansón exhibió varias veces en su carrera no era suya porque fuese un gigante natural, sino porque el Espíritu del Señor venía sobre él para realizar grandes proezas.

Casi desde el principio de su carrera Sansón demostró una debilidad conspicua, la cual al fin lo arruinaría: era un esclavo de la pasión. Insistió, en contra de las objeciones de sus padres, en casarse con una filistea. En el banquete de boda, el desafió a los invitados con una adivinanza y, cuando fue trampeado, mató a 30 filisteos para cumplir con su apuesta. Se fue a casa sin su esposa. Cuando regresó más tarde, encontró que el padre de ella la había entregado en matrimonio a otra persona; le fue ofrecida la hermana de la que había sido su esposa. En venganza, Sansón envió 300 zorras con teas encendidas atadas entre sus colas a través de los campos de espigas. Los filisteos tomaron represalias, quemándolos vivos a su esposa y a su padre.

Este acto de venganza solamente provocó una venganza aun mayor de Sansón.

El les golpeó en el muslo y en la cadera, con gran mortandad. Los filisteos invadieron a Judá y demandaron la rendición de su archienemigo. Sansón estuvo de acuerdo en permitir que los israelitas lo entregasen en manos de los filisteos; pero en el camino él rompió las cuerdas que le ataban y, tomando una quijada de un asno, mató a 1.000 hombres con ella. Con esta gran hazaña, Sansón claramente elevó su título a la posición de un juez en Israel (Jueces 15:20) «Y juzgó a Israel en los días de los filisteos veinte años».

Sansón más adelante amó a una filistea llamada Dalila. Los líderes filisteos la sobornaron para que lo traicionara entregándolo en sus manos. Bajo la dirección de éstos, ella le rogó que le dijera el secreto de su gran fuerza.

Después de tres respuestas engañosas, él le reveló que si tan sólo su cabello fuese cortado él sería como los otros hombres. Cuando él dormía, su cabello fue cortado y, cuando se despertó, encontró que no solamente su fuerza sino que también Dios se había apartado de él. Ahora a merced de sus enemigos, fue atado con cadenas, le sacaron sus ojos y fue enviado a moler en la prisión de Gaza.

En la ocasión de una gran fiesta al dios Dagón, sus captores resolvieron burlarse de él. Mientras tanto, su cabello había crecido otra vez; ya con su fuerza vuelta, él deseaba vengarse de sus enemigos por sus dos ojos cegados (Jueces 16:28 ) «Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos». Se asió de las dos columnas sobre las cuales descansaba el templo, oró que Dios le ayudara una vez más; con un poderoso esfuerzo movió las columnas de sus posiciones y derribó el techo, sepultando consigo a un gran número de filisteos entre sus ruinas. Al morir, él mató a más hombres que los que había matado durante toda su vida.

Con todos sus fracasos, él está en la lista con los héroes de la fe en (Hebreos 11:32) «¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas». Por la fe en el don y llamado de Dios, él recibió fuerza para realizar maravillas. El no tenía un real dominio propio y, por consiguiente, no logró una liberación permanente para Israel.

Sansón - Reina Valera 1909

SU (DE ÉL) SOL, SU SERVICIO, ALLÍ LA SEGUNDA VEZ, SANSÓN. (Jueces 13:24) «Y la mujer dio a luz un hijo, y le puso por nombre Sansón. Y el niño creció, y Jehová lo bendijo». SAMSON. Sansón fue nazareo desde su nacimiento y recibió fuerza extraordinaria junto con el voto nazareo de no cortarse jamás el cabello.

Sus hazañas fueron espectaculares; mató mil filisteos con una quijada de asno (Jueces 15:16) «Entonces Sansón dijo: Con la quijada de un asno, un montón, dos montones; Con la quijada de un asno maté a mil hombres», arrancó y se llevó a la rastra las puertas de Gaza (Jueces 16:3) «Mas Sansón durmió hasta la medianoche; y a la medianoche se levantó, y tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, se las echó al hombro, y se fue y las subió a la cumbre del monte que está delante de Hebrón», etc. Sansón era muy dado a las mujeres y Dalila, una filistea, fue su favorita. Los señores filisteos la contrataron para que descubriera en dónde residía la fuerza de Sansón.

Descubierto el secreto, le cortaron el pelo a Sansón mientras éste dormía, luego lo llevaron preso, lo torturaron y le sacaron los ojos. El pelo de Sansón volvió a crecer, y mientras los filisteos se mofaban de él en un gran banquete, él rogó a Dios que le diera fuerzas. Recobrado el vigor derribó las columnas que sostenían el techo del salón del festín, y todos, incluso Sansón, perecieron (Jueces 16:29 30).

Sansón - Diccionario Pastoral

(=hijo del sol). Duodécimo juez-libertador de Israel, nacido prodigiosamente, nazireo, libera al pueblo de los filisteos, se casa con Dalila, que le entrega a los enemigos, muere sacrificándose (Jueces 13:2-16, 31); ejemplo de fe (Hebreos 11:32-33).

Sansón - Diccionario Bíblico Adventista

Sansón (heb. Shimshôn, 'semejante al sol', 'fuerte' o 'hijo del pavor'; gr. Sampson). Algunos entienden que el nombre se deriva de shemesh, 'sol', con una desinencia diminutivo que le da el sentido de 'solecito'; otros lo relacionan con el verbo shâmam, 'destruir', y argumentan que Sansón significa 'destructor'. Josefo afirma que quiere decir 'el fuerte', pues lo deriva de shâmên, 'gordo', 'robusto'. Héroe del período final de los jueces y quien llevó a cabo hazañas -las que revelan que poseía una fortaleza sobrehumana- durante la opresión filistea sobre Judá y Dan, poco antes de que Saúl llegara a ser rey de Israel. Aunque se le da el título de 'juez', es tan diferente en carácter y actividades de los otros jueces que difícilmente se lo pueda 1052 comparar con los líderes mayores (Otoniel, Aod, Barac, Gedeón, Jefté) o con los menores (Tola, Jair, lbzán, Elón, Abdón). Poseía una fortaleza singular, mediante la cual llevaba a cabo hechos heroicos de extraordinario valor. Si su carácter moral hubiera estado a la altura de su fortaleza física, Dios lo habría usado poderosamente para librar a su pueblo. Como consecuencia de su debilidad moral, fracasó y no cumplió plenamente la obra que Dios le había encomendado, y finalmente murió en cautiverio y sumido en la ignominia. Un ángel le anunció el nacimiento de Sansón a su madre, que era estéril, y al mismo tiempo le dio instrucciones con respecto a cómo debía criarlo y cuál sería la tarea que llevaría a cabo su hijo. Tenía que ser nazareo,* y por eso se debía someter a ciertas restricciones (Jdg_13). La familia de Sansón pertenecía a la tribu de Dan y vivía en Zora (v 2), en la región del valle, no lejos de donde moraban los filisteos. De allí que probablemente haya experimentado la dureza del opresor dominio de estos. Los hechos de Sansón que aparecen registrados se pueden dividir en 5 episodios, pero es necesario recordar que no toda su vida ni todos sus actos de heroísmo aparecen en la Biblia. 1. Después que Sansón, bajo la influencia del Espíritu de Dios, hubo llevado a cabo definidos actos de heroísmo (), se enamoró de una joven filistea de Timnat y se casó con ella. En la fiesta de bodas les presentó a sus huéspedes filisteos un acertijo que se basaba en la experiencia tenida con un león, al que había dado muerte. La incapacidad de estos para resolver el acertijo produjo una cantidad de complicaciones que desembocaron en su total enemistad con ellos. Más tarde entregaron a su esposa a otro hombre y él se vengó incendiando algunos campos y olivares enemigos. Cuando tomaron represalias quemando a su esposa y al padre de ella, Sansón dio muerte a muchos filisteos (14:1-15:8). Mapa VI, E-2. 2. Luego Sansón encontró refugio en la 'peña de Etam'. Mientras se encontraba allí los filisteos invadieron Judá para vengarse de él. Temerosos de ellos, 3.000 habitantes de Judá fueron a buscar a Sansón para entregarlo a sus enemigos, y él convino con ellos para que lo ataran con ese fin. Pero cuando lo llevaron ante los filisteos, el Espíritu del Señor descendió sobre él y, después de romper las cuerdas con que lo habían atado, dio muerte a 1.000 de ellos y los demás huyeron. Cuando terminó la matanza estaba tan sediento que tuvo miedo de morir, pero Dios respondió su oración y milagrosamente le proporcionó agua. Luego de este incidente su pueblo lo nombró juez (-20). 3. El siguiente acontecimiento que se registra lo presenta de nuevo como esclavo de sus inclinaciones carnales. Se fue a la fortaleza filistea de Gaza a visitar a una prostituta, poniéndose de este modo en manos de sus enemigos, quienes decidieron vengarse de él. Pero Sansón se fue de la casa de la mujer a medianoche, y cuando se encontró con la puerta cerrada de la ciudad, la arrancó de sus goznes y la llevó a la cima de la colina que se hallaba en dirección de Hebrón (-3). 4. Una vez más sus pasiones se adueñaron de él. Se enamoró de Dalila, una mujer del valle de Sorec. Al enterarse de esto, los filisteos le ofrecieron a ella una gran suma de dinero si averiguaba cuál era el secreto de su fuerza. Fallaron en 3 intentos para apoderarse de él, porque Sansón le dio a la mujer explicaciones engañosas acerca de su fortaleza sobrenatural y de cómo se lo podría debilitar. Pero finalmente cedió, y le reveló que su largo cabello, símbolo de su fuerza, nunca había sido cortado. Mientras dormía, Dalila se lo cortó y su fortaleza lo abandonó. Los filisteos lo capturaron, le sacaron los ojos y lo encerraron en la cárcel de Gaza (-21), donde lo pusieron a moler granos en un molino,* para que así llevara a cabo la humillante tarea de un esclavo. 5. En ocasión de una gran fiesta filistea que se celebró en Gaza para ofrecer sacrificios al dios Dagón, trajeron a Sansón para exhibirlo en público en el templo. Este se encontraba lleno de gente y unos 3.000 más estaban en la terraza. Aparentemente Sansón conocía el edificio, porque había estado en Gaza antes. Aferrándose de las 2 columnas centrales que sostenían el techo, oró a Dios y pidió que le diera la fuerza necesaria para vengarse de la humillación sufrida a manos de los filisteos. Recurriendo a toda su fuerza, sacó las columnas de sus fundamentos, con el resultado de que el techo, sobrecargado, se derrumbó, dando muerte a una gran cantidad de los que estaban en la terraza, y sepultando a Sansón y a la mayor parte de los que se encontraban reunidos en el templo (-30). Sus parientes vinieron después, reclamaron el cadáver y lo sepultaron en la tumba de su padre, cerca de Zora. Juzgó a Israel c 20 años (v 31). A pesar de sus graves defectos, Sansón figura entre los grandes héroes de la fe del NT (), posiblemente porque al final fue consciente de su total dependencia de Dios, a 1053 quien invocó en su último acto de valor. Su muerte no debería considerarse suicidio, sino un acto de sacrificio propio llevado a cabo en cumplimiento de su vocación. Así, la historia de Sansón no sólo nos presenta a un instrumento escogido por Dios, cuyas complacencias, debilidades y pasiones imposibilitaron el cumplimiento de su misión, sino que también nos proporciona valiosa información con respecto a las costumbres de la época de los jueces, de la cual sabríamos muy poco si no fuera por esto. Nos enteramos, por ejemplo, que las fiestas relacionadas con los ritos nupciales duraban varios días; que en tales ocasiones a veces se proponían acertijos a los invitados; que el padre le entregaba la novia al novio; y que se daba a otro hombre la esposa rechazada por su marido. Este relato también arroja alguna luz acerca de cómo se castigaban los crímenes y cómo se trataba a los encarcelados. Bib.: FJ-AJ v.8.4.

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