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5.0★★★★★
Presidente de una sinagoga (probablemente la de Capernaum) a cuya única hija resucitó Jesús. (Mateo 9:18) «Mientras él les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá». (Marcos 5:22) «Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies». (Lucas 8:41-42).
A finales del año 31 o principios de 32 E.C., la hija de Jairo, de doce años de edad, se puso tan enferma que esperaban que muriese. Su padre buscó a Jesús, cayó a sus pies y le imploró que le acompañase y curase a su hija antes de que fuese demasiado tarde. Mientras Jairo conducía a Jesús a su casa, debió sentirse muy animado al verle curar a una mujer que llevaba doce años padeciendo de un flujo de sangre. Pero ¡qué descorazonador tuvo que ser oír a los mensajeros decir que su hijita ya había muerto! No obstante, Jesús le instó a que no temiese y ejerciese fe. Pasando entre los escandalosos plañideros que ridiculizaron el comentario de Jesús de que la muchachita solo estaba durmiendo, Jairo, su esposa y tres apóstoles entraron con Jesús donde estaba la niña, y este la resucitó. Como era de esperar, Jairo y su esposa estuvieron “fuera de sí con gran éxtasis”. (Marcos 5:21-43). (Mateo 9:18-26). (Lucas 8:41-56).
(él despertará). Padre de una niña de doce años que había muerto y a quien el Señor Jesús resucitó. J. buscó al Señor, y le pidió que fuera a su casa porque la niña estaba enferma. Decía: “Ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá”. Mientras iban, vinieron a avisarle que la niña había muerto. El Señor Jesús le animó en su fe y llegó a la casa, tomó la mano de la niña y le ordenó que se levantara. Este caso de resurrección es uno de los tres registrados en el ministerio del Señor Jesús. J. era un “principal de la sinagoga” (Lucas 8:41-56).
tip, BIOG FUNC HOMB HONT vet, Jefe de una sinagoga, cuya hija el Señor Jesús resucitó (Marcos 5:22) «Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies». (Lucas 8:41) «Entonces vino un varón llamado Jairo, que era principal de la sinagoga, y postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa».
Uno de los principales de la sinagoga, cuyo hijo resucitó Jesús de la muerte (Lucas 8:41) «Entonces vino un varón llamado Jairo, que era principal de la sinagoga, y postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa».
(hebr. yá'ír, Yaír), según (Mateo 9:18) «Mientras él les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá». (Mateo 23:26) «¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio». Es un jefe judío; según (Marcos 5:21) «Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar». (Lucas 8:40) «Cuando volvió Jesús, le recibió la multitud con gozo; porque todos le esperaban». Es jefe de la sinagoga; habita en Cafarnaúm. Jesús resucitó a su hija.
Uno de los principales de la sinagoga, cuyo hijo resucitó Jesús de la muerte (Marcos 5:22) «Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies». (Lucas 8:41) «Entonces vino un varón llamado Jairo, que era principal de la sinagoga, y postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa».
Jairo (gr. láiros: del heb. Yâ'îr, 'él ilumina'). Jefe de la sinagoga, probablemente de Capernaum, que pidió a Jesús que sanara a su hija. Mientras ambos estaban en camino a la casa, llegó la noticia de que la hija había muerto. Animando al padre a no temer, Jesús siguió hacia su hogar. Llevando consigo sólo a los padres, y a Jacobo, a Pedro y a Juan, Jesús entró en la habitación donde yacía la niña, la tomó por la mano y dijo en arameo: Telîtha' qûmî, 'niña, levántate', y ella le obedeció de inmediato. A pesar del pedido de Jesús de mantener el hecho en secreto, la noticia del Milagro se esparció rápidamente (, 19, 23-26; -24, 35-43; , 42, 49-56).