«Sean fuertes y valientes; no teman ni se acobarden a causa del rey de Asiria, ni a causa de toda la multitud que está con él, porque el que está con nosotros es más poderoso que el que está con él. Con él está solo un brazo de carne, pero con nosotros está el Señor nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas». Y el pueblo confió en las palabras de Ezequías, rey de Judá.
Porque sol y escudo es el Señor Dios; Gracia y gloria da el Señor; Nada bueno niega a los que andan en integridad.
Porque así ha dicho el Señor Dios, el Santo de Israel: «En arrepentimiento y en reposo serán salvos; En quietud y confianza está su poder». Pero ustedes no quisieron,
Y a Aquel que es poderoso para guardarlos a ustedes sin caída y para presentarlos sin mancha en presencia de Su gloria con gran alegría,
«Yo iré delante de ti y allanaré los lugares escabrosos; Romperé las puertas de bronce y haré pedazos sus barras de hierro.
Bueno es el Señor, Una fortaleza en el día de la angustia, Y conoce a los que en Él se refugian.
-»En cuanto a Dios, Su camino es perfecto; Acrisolada es la palabra del Señor; Él es escudo a todos los que a Él se acogen.
-»Aun hasta su vejez, Yo seré el mismo, Y hasta sus años avanzados, Yo los sostendré. Yo lo he hecho, y Yo los cargaré; Yo los sostendré, y Yo los libraré.
y dijo Jahaziel: «Presten atención, todo Judá, habitantes de Jerusalén y tú, rey Josafat: así les dice el Señor: “No teman, ni se acobarden delante de esta gran multitud, porque la batalla no es de ustedes, sino de Dios.
¿No te lo he ordenado Yo? ¡Sé fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas».
de manera que decimos confiadamente: «El Señor es el que me ayuda; no temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre?».
Y a Aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros,
Porque en el día de la angustia me esconderá en Su tabernáculo; En lo secreto de Su tienda me ocultará; Sobre una roca me pondrá en alto.
Será un cobertizo para dar sombra contra el calor del día, y refugio y protección contra la tormenta y la lluvia.
-»El eterno Dios es tu refugio, Y debajo están los brazos eternos. Él echó al enemigo delante de ti, Y dijo: “¡Destruye!”.
¶Guárdame, Señor, de las manos del impío; Protégeme de los hombres violentos, Que se han propuesto hacerme tropezar.
No les ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres. Fiel es Dios, que no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que pueden soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que puedan resistirla.
Entonces habitará mi pueblo en albergue de paz, En mansiones seguras y en lugares de reposo;
Que more yo en Tu tienda para siempre; Y me abrigue bajo el refugio de Tus alas. (Selah)
-»Porque los montes serán quitados y las colinas temblarán, Pero Mi misericordia no se apartará de ti, Y el pacto de Mi paz no será quebrantado», Dice el Señor, que tiene compasión de ti.
Porque así dice el Alto y Sublime Que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: «Yo habito en lo alto y santo, Y también con el contrito y humilde de espíritu, Para vivificar el espíritu de los humildes Y para vivificar el corazón de los contritos.
-ȃl guarda los pies de Sus santos, Pero los malvados son acallados en tinieblas, Pues no por la fuerza ha de prevalecer el hombre.
Pero la salvación de los justos viene del Señor; Él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús.
Digan a los de corazón tímido: «Esfuércense, no teman, Pues su Dios viene con venganza; La retribución vendrá de Dios mismo, Mas Él los salvará».
Él reserva la prosperidad para los rectos Y es escudo para los que andan en integridad,
Levantaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi ayuda? Mi ayuda viene del Señor, Que hizo los cielos y la tierra.
el cual nos libró de tan gran peligro de muerte y nos librará, y en quien hemos puesto nuestra esperanza de que Él aún nos ha de librar.
Al Señor he puesto continuamente delante de mí; Porque está a mi diestra, permaneceré firme.
ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.
Fortalezcan las manos débiles Y afiancen las rodillas vacilantes. Digan a los de corazón tímido: «Esfuércense, no teman, Pues su Dios viene con venganza; La retribución vendrá de Dios mismo, Mas Él los salvará».
enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado; y ¡recuerden! Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el findel mundo».
Porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas;
Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de los pies de ustedes. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con ustedes.
Porque Yo seré para ella”, declara el Señor, “una muralla de fuego en derredor, y gloria seré en medio de ella” ».
-»Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo, Y si por los ríos, no te cubrirán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, Ni la llama te abrasará.
Mi Dios, mi roca en quien me refugio; Mi escudo y el poder de mi salvación, mi altura inexpugnable y mi refugio; Salvador mío, Tú me salvas de la violencia. -»Pues contigo aplastaré ejércitos, Con mi Dios escalaré murallas. -»En cuanto a Dios, Su camino es perfecto; Acrisolada es la palabra del Señor; Él es escudo a todos los que a Él se acogen. -»Pues ¿quién es Dios, fuera del Señor? ¿Y quién es roca, sino solo nuestro Dios? -»Dios es mi fortaleza poderosa, Y el que pone al íntegro en Su camino. -»Él hace mis pies como de ciervas, Y me afirma en mis alturas. -»Él adiestra mis manos para la batalla, Y mis brazos para tensar el arco de bronce. -»Tú me has dado también el escudo de Tu salvación, Y Tu ayuda me engrandece. -»Ensanchas mis pasos debajo de mí, Y mis pies no han resbalado. -»Perseguí a mis enemigos y los destruí, Y no me volví hasta acabarlos. -»Los he consumido y los he destrozado, y no pudieron levantarse; Cayeron debajo de mis pies. -»Invoco al Señor, que es digno de ser alabado, Y soy salvo de mis enemigos.
Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta rocaedificaré Mi iglesia; y las puertas del Hadesno prevalecerán contra ella.
-”No temas, porque Yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia”.
¶Pues Él dará órdenes a Sus ángeles acerca de ti, Para que te guarden en todos tus caminos.
Hijos míos, ustedes son de Dios y han vencido a los falsos profetas, porque mayor es Aquel que está en ustedes que el que está en el mundo.
Pero el Señor es fiel y Él los fortalecerá a ustedes y los protegerá del maligno.
El que habita al amparo del Altísimo Morará a la sombra del Omnipotente. No te sucederá ningún mal, Ni plaga se acercará a tu morada. ¶Pues Él dará órdenes a Sus ángeles acerca de ti, Para que te guarden en todos tus caminos. En sus manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y la cobra pisarás; Pisotearás al cachorro de león y a la serpiente. ¶«Porque en Mí ha puesto su amor, Yo entonces lo libraré; Lo exaltaré, porque ha conocido Mi nombre. -»Me invocará, y le responderé; Yo estaré con él en la angustia; Lo rescataré y lo honraré; Lo saciaré de larga vida, Y le haré ver Mi salvación». Diré yo al Señor: «Refugio mío y fortaleza mía, Mi Dios, en quien confío».
-»Ningún arma forjada contra ti prosperará, Y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del Señor, Y su justificación procede de Mí», declara el Señor.
¶Aunque pase por el valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo; Tu vara y Tu cayado me infunden aliento.
Sean firmes y valientes, no teman ni se aterroricen ante ellos, porque el Señor tu Dios es el que va contigo; no te dejará ni te desamparará».
El Señor es mi luz y mi salvación; ¿A quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿De quién tendré temor?
Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?
Revístanse con toda la armadura de Dios para que puedan estar firmes contra las insidias del diablo.
¶El Señor te protegerá de todo mal; Él guardará tu alma. El Señor guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.
Sean de espíritu sobrio, estén alerta. Su adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. Pero resístanlo firmes en la fe, sabiendo que las mismas experiencias de sufrimiento se van cumpliendo en sus hermanos en todo el mundo.
porque el Señor su Dios es el que va con ustedes, para pelear por ustedes contra sus enemigos, para salvarlos”.
¶No temerás el terror de la noche, Ni la flecha que vuela de día, Ni la pestilencia que anda en tinieblas, Ni la destrucción que hace estragos en medio del día.
pero a Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
-»Mi fortaleza y mi canción es el Señor, Y ha sido para mí salvación; Este es mi Dios, y lo glorificaré, El Dios de mi padre, y lo ensalzaré.
¶«Yo, Yo soy su consolador. ¿Quién eres tú que temes al hombre mortal, Y al hijo del hombre que como hierba es tratado?
El Señor es mi fuerza y mi escudo; En Él confía mi corazón, y soy socorrido; Por tanto, mi corazón se regocija, Y le daré gracias con mi cántico.
Y él respondió: «No temas, porque los que están con nosotros son más que los que están con ellos».
¶«Porque en Mí ha puesto su amor, Yo entonces lo libraré; Lo exaltaré, porque ha conocido Mi nombre.
¶Aunque yo ande en medio de la angustia, Tú me vivificarás; Extenderás Tu mano contra la ira de mis enemigos, Y Tu diestra me salvará.
Los que confían en el Señor Son como el monte Sión, que es inconmovible, que permanece para siempre.
El Señor me librará de toda obra mala y me traerá a salvo a Su reino celestial. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Tú eres mi escondedero; de la angustia me preservarás; Con cánticos de liberación me rodearás. (Selah)
Sabemos que todo el que ha nacido de Dios, no peca; sino que Aquel que nació de Dios lo guarda y el maligno no lo toca.
Y temerán desde el occidente el nombre del Señor Y desde el nacimiento del sol Su gloria, Porque Él vendrá como torrente impetuoso, Que el viento del Señor impulsa.
Porque Él nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de Su Hijo amado,
Sobre todo, tomen el escudo de la fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del maligno.
Cuando te acuestes no tendrás temor, Sí, te acostarás y será dulce tu sueño. No temerás el pavor repentino, Ni el ataque de los impíos cuando venga, Porque el Señor será tu confianza, Y guardará tu pie de ser apresado.
Como los montes rodean a Jerusalén, Así el Señor rodea a Su pueblo Desde ahora y para siempre.
-»Dios es mi salvación, Confiaré y no temeré; Porque mi fortaleza y mi canción es el Señor Dios, Él ha sido mi salvación».
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