¶»¿Acaso soy Yo un Dios solo de cerca», declara el Señor, «Y no un Dios de lejos?». «¿Podrá alguien esconderse en escondites De modo que Yo no lo vea?», declara el Señor. «¿No lleno Yo los cielos y la tierra?», declara el Señor.
enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado; y ¡recuerden! Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el findel mundo».
para que buscaran a Dios, y de alguna manera, palpando, lo hallen, aunque Él no está lejos de ninguno de nosotros. Porque en Él vivimos, nos movemos y existimos, así como algunos de los poetas de ustedes han dicho: “Porque también nosotros somos linaje Suyo”.
Oh Señor, Tú me has escudriñado y conocido. Aun allí me guiará Tu mano, Y me tomará Tu diestra. Si digo: «Ciertamente las tinieblas me envolverán, Y la luz a mi alrededor será noche»; Ni aun las tinieblas son oscuras para Ti, Y la noche brilla como el día. Las tinieblas y la luz son iguales para Ti. ¶Porque Tú formaste mis entrañas; Me hiciste en el seno de mi madre. Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; Maravillosas son Tus obras, Y mi alma lo sabe muy bien. No estaba oculto de Ti mi cuerpo, Cuando en secreto fui formado, Y entretejido en las profundidades de la tierra. Tus ojos vieron mi embrión, Y en Tu libro se escribieron todos Los días que me fueron dados, Cuando no existía ni uno solo de ellos. ¶¡Cuán preciosos también son para mí, oh Dios, Tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos! Si los contara, serían más que la arena; Al despertar aún estoy contigo. ¡Oh Dios, si Tú hicieras morir al impío! Por tanto, apártense de mí, hombres sanguinarios. Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; Desde lejos comprendes mis pensamientos.
Porque así dice el Alto y Sublime Que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: «Yo habito en lo alto y santo, Y también con el contrito y humilde de espíritu, Para vivificar el espíritu de los humildes Y para vivificar el corazón de los contritos.
¶El Señor mira desde los cielos; Él ve a todos los hijos de los hombres. Desde el lugar de Su morada Él observa A todos los habitantes de la tierra;
El Señor está cerca de todos los que lo invocan, De todos los que lo invocan en verdad.
Jesús le respondió: «Si alguien me ama, guardará Mi palabra; y Mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.
Por tanto, reconoce hoy y reflexiona en tu corazón, que el Señor es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra; no hay otro.
Sea el carácter de ustedes sin avaricia, contentos con lo que tienen, porque Él mismo ha dicho: «Nunca te dejaré ni te desampararé»,
Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón, Y salva a los abatidos de espíritu.
-»Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo, Y si por los ríos, no te cubrirán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, Ni la llama te abrasará.
El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Excelso sobre todas las naciones es el Señor; Su gloria está sobre los cielos. ¶¿Quién es como el Señor nuestro Dios, Que está sentado en las alturas, Que se humilla para mirar Lo que hay en el cielo y en la tierra?
Si digo: «Ciertamente las tinieblas me envolverán, Y la luz a mi alrededor será noche»; Ni aun las tinieblas son oscuras para Ti, Y la noche brilla como el día. Las tinieblas y la luz son iguales para Ti.
Pero, ¿morará verdaderamente Dios sobre la tierra? Si los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener, cuánto menos esta casa que yo he edificado.
¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?
»Permanezcan en Mí, y Yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco ustedes si no permanecen en Mí.
Estén quietos, y sepan que Yo soy Dios; Exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra.
¶Aunque pase por el valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo; Tu vara y Tu cayado me infunden aliento.
Y el uno al otro daba voces, diciendo: «Santo, Santo, Santo es el Señor de los ejércitos, Llena está toda la tierra de Su gloria».
No hay cosa creada oculta a Su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de Aquel a quien tenemos que dar cuenta.
»Sin embargo, el Altísimo no habita en casas hechas por manos de hombres; como dice el profeta: “El cielo es Mi trono, Y la tierra el estrado de Mis pies; ¿Qué casa me edificarán?”, dice el Señor, “¿O cuál es el lugar de Mi reposo?
-”No temas, porque Yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia”.
Ahora bien, Yo estoy contigo. Te guardaré por dondequiera que vayas y te haré volver a esta tierra. No te dejaré hasta que haya hecho lo que te he prometido».
»Canta de júbilo y alégrate, oh hija de Sión; porque voy a venir, y habitaré en medio de ti», declara el Señor. «Y muchas naciones se unirán al Señor aquel día, y serán Mi pueblo. Entonces habitaré en medio de ti, y sabrás que el Señor de los ejércitos me ha enviado a ti.
Así dice el Señor: «El cielo es Mi trono y la tierra el estrado de Mis pies. ¿Dónde, pues, está la casa que podrían edificarme? ¿Dónde está el lugar de Mi reposo?
Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Es muy elevado, no lo puedo alcanzar.
Confía en el Señor con todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, Y Él enderezará tus sendas.
»Pero, ¿morará verdaderamente Dios con los hombres en la tierra? Si los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener, cuánto menos esta casa que yo he edificado.
Harás un altar de tierra para Mí, y sobre él sacrificarás tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus bueyes. En todo lugar donde Yo haga recordar Mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.
A Dios nunca lo ha visto nadie. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y Su amor se perfecciona en nosotros.
Tus ojos vieron mi embrión, Y en Tu libro se escribieron todos Los días que me fueron dados, Cuando no existía ni uno solo de ellos.
¶Por el Señor son ordenados los pasos del hombre, Y el Señor se deleita en su camino. Cuando caiga, no quedará derribado, Porque el Señor sostiene su mano.
Él es el que está sentado sobre la redondez de la tierra, Cuyos habitantes son como langostas. Él es el que extiende los cielos como una cortina Y los despliega como una tienda para morar.
Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Pero el Señor estuvo conmigo y me fortaleció, a fin de que por mí se cumpliera cabalmente la proclamación del mensaje y que todos los gentiles oyeran. Y fui librado de la boca del león.
ni dirán: “¡Miren, aquí está!” o: “¡Allí está!”. Porque, el reino de Dios está entreustedes».
Al Señor he puesto continuamente delante de mí; Porque está a mi diestra, permaneceré firme.
¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en ustedes, el cual tienen de Dios, y que ustedes no se pertenecen a sí mismos?
Porque Mis ojos están puestos sobre todos sus caminos, que no se me ocultan, ni su iniquidad está encubierta a Mis ojos.
acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.
¶»¿Podrás tú descubrir las profundidades de Dios? ¿Podrás descubrir los límites del Todopoderoso? -»Altos son como los cielos; ¿qué puedes tú hacer? Más profundos son que el Seol; ¿qué puedes tú saber? -»Más extensa que la tierra es su dimensión, Y más ancha que el mar.
¿Acaso no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? El Dios eterno, el Señor, el creador de los confines de la tierra No se fatiga ni se cansa. Su entendimiento es inescrutable.
Tú eres mi escondedero; de la angustia me preservarás; Con cánticos de liberación me rodearás. (Selah) ¶Yo te haré saber y te enseñaré el camino en que debes andar; Te aconsejaré con Mis ojos puestos en ti.
El Señor irá delante de ti; Él estará contigo, no te dejará ni te desamparará; no temas ni te acobardes».
-»Yo soy el Señor, y no hay ningún otro; Fuera de Mí no hay Dios. Yo te fortaleceré, aunque no me has conocido, Para que se sepa que desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, No hay ninguno fuera de Mí. Yo soy el Señor, y no hay otro.
Pero ¿quién será capaz de edificar una casa a Dios, cuando los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerlo? ¿Quién soy yo para que le edifique una casa, aunque solo sea para quemar incienso delante de Él?
¶¡Cuán preciosos también son para mí, oh Dios, Tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos! Si los contara, serían más que la arena; Al despertar aún estoy contigo.
¶Busquen al Señor mientras puede ser hallado, Llámenlo en tanto que está cerca. Abandone el impío su camino, Y el hombre malvado sus pensamientos, Y vuélvase al Señor, Que tendrá de él compasión, Al Dios nuestro, Que será amplio en perdonar. «Porque Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, Ni sus caminos son Mis caminos», declara el Señor. «Porque como los cielos son más altos que la tierra, Así Mis caminos son más altos que sus caminos, Y Mis pensamientos más que sus pensamientos.
-»Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y Sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra los que hacen el mal».
Oh, Señor, ¿no buscan Tus ojos la verdad? Tú los heriste, Mas no les dolió; Tú los consumiste, Mas ellos rehusaron recibir corrección. Endurecieron sus rostros más que la roca, Rehusaron arrepentirse.
Con Sus plumas te cubre, Y bajo Sus alas hallas refugio; Escudo y baluarte es Su fidelidad.
Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre. Amén.
No permitirá que tu pie resbale; No se adormecerá el que te guarda. Jamás se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.
En cuya mano están las profundidades de la tierra; Suyas son también las cumbres de los montes. Suyo es el mar, pues Él lo hizo, Y Sus manos formaron la tierra firme.
En las palmas de Mis manos, te he grabado; Tus muros están constantemente delante de Mí.
Y hay diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios el que hace todas las cosas en todos.
De día mandará el Señor Su misericordia, Y de noche Su cántico estará conmigo; Elevaré una oración al Dios de mi vida.
¿O qué acuerdo tiene el templo de Dios con los ídolos? Porque nosotros somos el templo del Dios vivo, como Dios dijo: «Habitaré en ellos, y andaré entre ellos; Y seré su Dios, y ellos serán Mi pueblo.
Él es el resplandor de Su gloria y la expresión exacta de Su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de Su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, el Hijo se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
¿No se venden cinco pajarillospor dos moneditas? Y sin embargo, ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Es más, aun los cabellos de la cabeza de ustedes están todos contados. No teman; ustedes valen más que muchos pajarillos.
-»No temas, porque Yo estoy contigo; Del oriente traeré tu descendencia, Y del occidente te reuniré.
Lámpara del Señor es el espíritu del hombre Que escudriña lo más profundo de su ser.
Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; Maravillosas son Tus obras, Y mi alma lo sabe muy bien.
Mas ahora, así dice el Señor tu Creador, oh Jacob, Y el que te formó, oh Israel: «No temas, porque Yo te he redimido, Te he llamado por tu nombre; Mío eres tú. «Ustedes son Mis testigos», declara el Señor, «Y Mi siervo a quien he escogido, Para que me conozcan y crean en Mí, Y entiendan que Yo soy. Antes de Mí no fue formado otro dios, Ni después de Mí lo habrá. -»Yo, Yo soy el Señor, Y fuera de Mí no hay salvador. -»Yo soy el que lo he anunciado, he salvado y lo he proclamado, Y no hay entre ustedes dios extraño. Ustedes, pues, son Mis testigos», declara el Señor, «Y Yo soy Dios. -»Aun desde la eternidad, Yo soy, Y no hay quien libre de Mi mano. Yo actúo, ¿y quién lo revocará?». ¶Así dice el Señor su Redentor, el Santo de Israel: «Por su causa envié a Babilonia E hice descender como fugitivos a todos ellos, Es decir, a los caldeos, en las naves de las cuales se gloriaban. -»Yo soy el Señor, su Santo, El Creador de Israel, su Rey». Así dice el Señor, Que abre camino en el mar Y sendero en las aguas impetuosas; El que hace salir carro y caballo, Ejército y fuerza (A una se echarán y no se levantarán, Como mecha han sido apagados y extinguidos): «No recuerden las cosas anteriores Ni consideren las cosas del pasado. -»Yo hago algo nuevo, Ahora acontece; ¿No lo perciben? Aun en los desiertos haré camino Y ríos en los lugares desolados. -»Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo, Y si por los ríos, no te cubrirán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, Ni la llama te abrasará.
-»En cuanto a Dios, Su camino es perfecto; Acrisolada es la palabra del Señor; Él es escudo a todos los que a Él se acogen. -»Pues ¿quién es Dios, fuera del Señor? ¿Y quién es roca, sino solo nuestro Dios?
-»Todo esto lo hizo Mi mano, Y así todas estas cosas llegaron a ser», declara el Señor. «Pero a este miraré: Al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante Mi palabra.
Porque mejor es un día en Tus atrios que mil fuera de ellos. Prefiero estar en el umbral de la casa de mi Dios Que morar en las tiendas de impiedad.
de manera que Cristo habite por la fe en sus corazones. También ruego que arraigados y cimentados en amor,
No les ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres. Fiel es Dios, que no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que pueden soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que puedan resistirla.
Tus oídos oirán detrás de ti estas palabras: «Este es el camino, anden en él», ya sea que vayan a la derecha o a la izquierda.
Y dijo Dios a Moisés: «YO SOY EL QUE SOY», y añadió: «Así dirás a los israelitas: “YO SOY me ha enviado a ustedes” ».
Todas las sendas del Señor son misericordia y verdad Para aquellos que guardan Su pacto y Sus testimonios.
Les daré un corazón para que me conozcan, porque Yo soy el Señor; y ellos serán Mi pueblo y Yo seré su Dios, pues volverán a Mí de todo corazón.
¶Aunque yo ande en medio de la angustia, Tú me vivificarás; Extenderás Tu mano contra la ira de mis enemigos, Y Tu diestra me salvará.
Todo aquel que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios.
Yo soy el buen pastor, y conozco Mis ovejasy ellas me conocen, al igual que el Padre me conoce y Yo conozco al Padre, y doy Mi vida por las ovejas.
Pero Tú me conoces, oh Señor, Tú me ves, Y compruebas la actitud de mi corazón para contigo. Arrástralos como ovejas para el matadero Y sepáralos para el día de la matanza.
Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para Su buena intención.
Entonces el Señor le dijo: «Sal y ponte en el monte delante del Señor». En ese momento el Señor pasaba, y un grande y poderoso viento destrozaba los montes y quebraba las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Y después del fuego, el susurro de una brisa apacible.
«Porque como los cielos son más altos que la tierra, Así Mis caminos son más altos que sus caminos, Y Mis pensamientos más que sus pensamientos.
Alcen a lo alto sus ojos Y vean quién ha creado estos astros: El que hace salir en orden a su ejército, Y a todos llama por su nombre. Por la grandeza de Su fuerza y la fortaleza de Su poder No falta ni uno.
¶El Señor es tu guardador; El Señor es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te herirá de día, Ni la luna de noche.
Y él respondió: «No temas, porque los que están con nosotros son más que los que están con ellos». Eliseo entonces oró, y dijo: «Oh Señor, te ruego que abras sus ojos para que vea». Y el Señor abrió los ojos del criado, y miró que el monte estaba lleno de caballos y carros de fuego alrededor de Eliseo.
¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son Sus juicios e inescrutables Sus caminos!
¶Porque así dice el Señor, que creó los cielos; (El Dios que formó la tierra y la hizo, La estableció y no la hizo un lugar desolado, Sino que la formó para ser habitada): «Yo soy el Señor y no hay ningún otro.
Pues Dios, que dijo: «De las tinieblas resplandecerá la luz», es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Cristo. Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros.
Entonces Ana oró y dijo: «Mi corazón se regocija en el Señor, Mi fortaleza en el Señor se exalta; Mi boca habla sin temor contra mis enemigos, Por cuanto me regocijo en Tu salvación. -»Los que se oponen al Señor serán quebrantados, Él tronará desde los cielos contra ellos. El Señor juzgará los confines de la tierra, Dará fortaleza a Su rey, Y ensalzará el poder de Su ungido». Entonces Elcana regresó a Ramá, a su casa. Y el niño Samuel se quedó sirviendo al Señor delante del sacerdote Elí. Pero los hijos de Elí eran hombres indignos; no conocían al Señor ni la costumbre de los sacerdotes con el pueblo: cuando alguien ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote con un tenedor de tres dientes en su mano mientras se cocía la carne, lo introducía en la cazuela, la olla, la caldera o el caldero, y todo lo que el tenedor sacaba, lo tomaba el sacerdote para sí. Así hacían ellos en Silo con todos los israelitas que iban allí. Además, antes de quemar la grasa, el criado del sacerdote venía y decía al hombre que ofrecía el sacrificio: «Da al sacerdote carne para asar, pues no aceptará de ti carne cocida, sino solamente cruda». Y si el hombre le decía: «Ciertamente deben quemar primero la grasa y después toma todo lo que quieras»; él respondía: «No, sino que me la darás ahora, y si no la tomaré por la fuerza». El pecado de los jóvenes era muy grande delante del Señor, porque despreciaban la ofrenda del Señor. Samuel, siendo niño, ministraba delante del Señor usando un efod de lino. Su madre le hacía una túnica pequeña cada año, y se la traía cuando subía con su marido a ofrecer el sacrificio anual. -»No hay santo como el Señor; En verdad, no hay otro fuera de Ti, Ni hay roca como nuestro Dios.
Porque el Señor ama la justicia, Y no abandona a Sus santos; Ellos son preservados para siempre, Pero la descendencia de los impíos será exterminada.
El ángel de Dios que había ido delante del campamento de Israel, se apartó, e iba detrás de ellos. La columna de nube que había ido delante de ellos, se apartó, y se les puso detrás, «Di a los israelitas que den la vuelta y acampen delante de Pi Hahirot, entre Migdol y el mar. Ustedes acamparán frente a Baal Zefón, en el lado opuesto, junto al mar. y vino a colocarse entre el campamento de Egipto y el campamento de Israel. La nube estaba junto con las tinieblas. Sin embargo, de noche alumbraba a Israel, y en toda la noche no se acercaron los unos a los otros.
¶Alma mía, espera en silencio solamente en Dios, Pues de Él viene mi esperanza. Solo Él es mi roca y mi salvación, Mi refugio, nunca seré sacudido.
Y ellos le insistieron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque está atardeciendo, y el día ya ha declinado». Y entró a quedarse con ellos. y cuando entraron, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Al sentarse a la mesa con ellos, Jesús tomó pan, y lo bendijo; y partiéndolo, les dio. Entonces les fueron abiertos los ojos y lo reconocieron; pero Él desapareció de la presencia de ellos.
Guarda, mediante el Espíritu Santo que habita en nosotros, el tesoro que te ha sido encomendado.
El Señor de los ejércitos está con nosotros; Nuestro baluarte es el Dios de Jacob. (Selah)
Como los montes rodean a Jerusalén, Así el Señor rodea a Su pueblo Desde ahora y para siempre.
Porque allí, el Majestuoso, el Señor, será para nosotros Lugar de ríos y de anchos canales, Por donde no andará embarcación de remos, Ni nave potente por él pasará. Porque el Señor es nuestro juez, El Señor es nuestro legislador, El Señor es nuestro rey; Él nos salvará.
Como un padre se compadece de sus hijos, Así se compadece el Señor de los que le temen. Porque Él sabe de qué estamos hechos, Se acuerda de que solo somos polvo.
¶Así dice Dios el Señor, Que crea los cielos y los extiende, Que afirma la tierra y lo que de ella brota, Que da aliento al pueblo que hay en ella, Y espíritu a los que por ella andan:
A Sus discípulos Jesús les dijo: «Por eso les digo que no se preocupen por su vida, qué comerán; ni por su cuerpo, qué vestirán. Porque la vida es más que el alimento, y el cuerpo más que la ropa. Consideren los cuervos, que ni siembran ni siegan; no tienen bodega ni granero, y sin embargo, Dios los alimenta. ¡Cuánto más valen ustedes que las aves! ¿Quién de ustedes, por ansioso que esté, puede añadir una horaal curso de su vida? Si ustedes, pues, no pueden hacer algo tan pequeño, ¿por qué se preocupan por lo demás?
»Oh Señor Dios, por eso Tú eres grande; pues no hay nadie como Tú, ni hay Dios fuera de Ti, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos.
Él enviará desde los cielos y me salvará; Él reprocha al que me pisotea. (Selah) Dios enviará Su misericordia y Su verdad.
Y a Aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros,
-»Yo soy el que lo he anunciado, he salvado y lo he proclamado, Y no hay entre ustedes dios extraño. Ustedes, pues, son Mis testigos», declara el Señor, «Y Yo soy Dios.
¶El Señor está en Su santo templo, el trono del Señor está en los cielos; Sus ojos contemplan, Sus párpados examinan a los hijos de los hombres.
-»Estos son los bordes de Sus caminos; ¡Y cuán leve es la palabra que de Él oímos! Pero Su potente trueno, ¿quién lo puede comprender?».
«Pero Yo conozco sus obras y sus pensamientos. Llegará el tiempo de juntar a todas las naciones y lenguas, y vendrán y verán Mi gloria.
¶»¿Has entrado hasta las fuentes del mar, O andado en las profundidades del abismo? -»¿Te han sido reveladas las puertas de la muerte, O has visto las puertas de la densa oscuridad? -»¿Has comprendido la extensión de la tierra? Dímelo, si tú sabes todo esto.
Porque desde la creación del mundo, Sus atributos invisibles, Su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que ellos no tienen excusa.
Que more yo en Tu tienda para siempre; Y me abrigue bajo el refugio de Tus alas. (Selah)
-»Pero si ellos hubieran estado en Mi consejo, Habrían hecho oír Mis palabras a Mi pueblo, Y lo habrían hecho volver de su mal camino Y de la maldad de sus obras.
»El Dios que hizo el mundo y todo lo que en él hay, puesto que es Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos por manos de hombres, ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que Él da a todos vida y aliento y todas las cosas.
pero para nosotros hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas y nosotros somos para Él; y un solo Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas y por medio de Él existimos nosotros.
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