El matrimonio es muy especial, un día lleno de muchos sentimientos hermosos, es el momento en que te unes a tu pareja para ser una sola carne. Con amor e ilusión celebras en gran manera ese emotivo momento lleno de dichas y agradecimiento a Dios por colocar esa persona a tu lado. Dios toma con gran importancia tu unión matrimonial, ya que no es bueno andar en adulterio ni fornicación. Encontramos muchos versículos sobre los deberes del esposo y la esposa, pero también de como debe ser ese amor que se declaran y se brindaran en todo el trayecto de sus vidas. Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales. (Hebreos 13:4) debemos recordar que el amor debe ser fuerte, para que pueda soportar cualquier momento difícil, sobre todo deben tener siempre a Dios en ustedes para que les ayude y les dé la victoria en cada situación, el amor no debe ser egoísta, no debe buscar lo suyo jamás se envanece, nunca deja de ser. Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo. Esposas, sométanse a sus propios esposos cómo al Señor. (Efesios 5:21-22)
Ustedes las esposas, respeten a sus esposos, como conviene en el Señor.Ustedes los esposos, amen a sus esposas, y no las traten con dureza.
Todos ustedes deben honrar su matrimonio, y ser fieles a sus cónyuges; pero a los inmorales sexuales y a los adúlteros los juzgará Dios.
Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,
pero por causa de la inmoralidad sexual, cada hombre debe tener su propia esposa y cada mujer su propio esposo.
El amor jamás dejará de existir. En cambio, las profecías se acabarán, las lenguas dejarán de hablarse, y el conocimiento llegará a su fin.
Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,para santificarla. Él la purificó en el lavamiento del agua por la palabra,
»Cuando alguien esté recién casado, no podrá ser enviado a la guerra, ni se le ocupará en ninguna otra cosa. Durante un año se quedará libre en su casa, para disfrutar de la mujer que tomó por esposa.
Uno solo puede ser vencido, pero dos presentan resistencia. El cordón de tres hilos no se rompe fácilmente.
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor. Pero el más importante de todos es el amor.
El marido debe cumplir el deber conyugal con su esposa, lo mismo que la mujer con su esposo.La esposa ya no tiene poder sobre su propio cuerpo, sino su esposo; y tampoco el esposo tiene poder sobre su propio cuerpo, sino su esposa.
Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán un solo ser.
Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán un solo ser.
porque el esposo es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
sino para que profesemos la verdad en amor y crezcamos en todo en Cristo, que es la cabeza,
Por tanto, vivan en el Señor Jesucristo de la manera que lo recibieron:arraigados y sobreedificados en él, confirmados en la fe y rebosantes de acciones de gracias, que es como fueron enseñados.Cuídense de que nadie los engañe mediante filosofías y huecas sutilezas, que siguen tradiciones humanas y principios de este mundo, pero que no van de acuerdo con Cristo.Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,y en él, que es la cabeza de toda autoridad y poder, ustedes reciben esa plenitud.
Después Dios el Señor dijo: «No está bien que el hombre esté solo; le haré una ayuda a su medida.»
Pero a los que están unidos en matrimonio les doy este mandato (que en realidad no es mío sino del Señor): Que la esposa no se separe del esposo;pero en caso de separarse, que no se vuelva a casar, o que se reconcilie con su esposo. De la misma manera, que el esposo no abandone a su mujer.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
No te apartes de la misericordia y la verdad; átalas alrededor de tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón.Así contarás con el favor de Dios, y con una buena opinión ante los hombres.
Por sobre todas las cosas, ámense intensamente los unos a los otros, porque el amor cubre infinidad de pecados.
¡Goza de la vida con tu amada, todos los días de la vana vida que se te ha concedido bajo el sol! ¡Esa es tu parte en esta vida! ¡Eso es lo que te ha tocado de todos tus afanes bajo el sol!
El amor es paciente y bondadoso; no es envidioso ni jactancioso, no se envanece;no hace nada impropio; no es egoísta ni se irrita; no es rencoroso;no se alegra de la injusticia, sino que se une a la alegría de la verdad.Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal resonante, o címbalo retumbante.
»Ustedes han oído que fue dicho: “No cometerás adulterio”.Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseos a una mujer, ya adulteró con ella en su corazón.
Ponme como un sello sobre tu corazón; ponme como una marca sobre tu brazo. Inquebrantable como la muerte es el amor; inflexibles como el sepulcro son los celos. ¡Candentes brasas son, candente fuego!Las muchas aguas no pueden apagar el amor, ni pueden tampoco sofocarlo los ríos. Si por el amor diera el hombre todos los bienes de su casa, ciertamente sería despreciado.
Y Dios creó al hombre a su imagen. Lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó.Y los bendijo Dios con estas palabras: «¡Reprodúzcanse, multiplíquense, y llenen la tierra! ¡Domínenla! ¡Sean los señores de los peces del mar, de las aves de los cielos, y de todos los seres que reptan sobre la tierra!»
Mujer ejemplar, ¿quién dará con ella? Su valor excede al de las piedras preciosas.Su esposo confía en ella de todo corazón, y por ella no carece de ganancias.Siempre lo trata bien, nunca mal, todos los días de su vida.
y que sean humildes y mansos, y tolerantes y pacientes unos con otros, en amor.Procuren mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
Amémonos unos a otros con amor fraternal; respetemos y mostremos deferencia hacia los demás.
Hermanos, ustedes han sido llamados a la libertad, solo que no usen la libertad como pretexto para pecar; más bien, sírvanse los unos a los otros por amor.
Por eso quiero que las viudas jóvenes se casen y críen hijos; que gobiernen su casa y no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia.
Si el Señor no edifica la casa, de nada sirve que los edificadores se esfuercen. Si el Señor no protege la ciudad, de nada sirve que los guardias la vigilen.
»También fue dicho: “Cualquiera que se divorcia de su mujer, debe darle un certificado de divorcio.”Pero yo les digo que el que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la divorciada, comete adulterio.
porque si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, niega la fe y es peor que un incrédulo.
Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,mansedumbre, templanza. Contra tales cosas no hay ley.
Hermana y esposa mía, con una sola mirada tuya y con un solo hilo de tu collar me robaste el corazón.
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