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Números 22:8 - La Biblia Textual 3a Edicion

8 Y él les dijo: Alojaos aquí esta noche, y yo os comunicaré la palabra conforme YHVH me hable. Así los jerarcas de Moab se quedaron con Balaam.

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Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

8 Él les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os daré respuesta según Jehová me hablare. Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 «Quédense aquí esta noche —dijo Balaam—, y en la mañana les diré lo que me indique el Señor». Así que los funcionarios de Moab se quedaron con Balaam.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Balaam les dijo: 'Alójense en mi casa por esta noche, y les responderé según lo que me diga Yavé. Los jefes de Moab se quedaron pues en casa de Balaam.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Él les dijo: 'Quedaos aquí esta noche y os daré la respuesta, según lo que me diga Yahveh'. Los príncipes de Moab se hospedaron en casa de Balaán.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Y él les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os traeré palabra, según Jehová me hablare. Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8 Y Balaam les dijo: «Quédense aquí esta noche. Mañana les diré lo que Dios quiere que yo haga». Así lo hicieron.

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Números 22:8
13 Mga Krus na Reperensya  

Pero el varón de Dios dijo al rey: Aunque me dieras la mitad de tu casa, no iría contigo, ni comería pan, ni bebería agua en este lugar;


Pero Micaías dijo: ¡Vive YHVH, que lo que YHVH me diga, eso hablaré!


Los plantas, y echan raíces; Crecen y dan fruto; Cercano estás de sus bocas, Pero lejos de sus riñones.


Y vienen a ti en tropel, y se sientan delante de ti como pueblo mío, y escuchan tus palabras, pero no las cumplen, porque con sus bocas hacen halagos, pero sus corazones andan en pos de su avaricia.


Y Él les dijo: Oíd ahora mis palabras: Si hay entre vosotros un profeta, Yo, YHVH, en visión a él me revelo y en sueños le hablo.


Balaam respondió y dijo a los siervos de Balac: Aunque Balac me diera su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar el dicho de YHVH mi Dios para hacer cosa pequeña ni grande.


Balaam respondió a Balac: ¡He aquí, ya he venido a ti! Pero… ¿podré hablar algo? La palabra que ’Elohim ponga en mi boca, esa tendré que hablar.


Fueron, pues, los ancianos de Moab y los ancianos de Madián con la paga para el adivino en sus manos,° y llegaron a Balaam, y le hablaron las palabras de Balac.


Y vino ’Elohim a Balaam, y le dijo: ¿Qué varones son estos que están contigo?


Y él respondió, y dijo: ¿Lo que YHVH pone en mi boca no lo he de proferir?


Entonces Balaam dijo a Balac: colócate junto a tu holocausto mientras yo voy. Quizá YHVH me venga al encuentro. La palabra que me muestre, te la declararé. Y se fue a un monte descubierto.


Aunque Balac me diera su casa llena de plata y oro, no podría traspasar el dicho de YHVH haciendo de propio impulso cosa buena ni mala. Lo que diga YHVH eso diré?


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