Apocalipsis 13 - Biblia Serafín de Ausejo 19751 Vi subir del mar una bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas. Sobre los cuernos llevaba diez diademas y sobre sus cabezas nombres blasfemos. 2 La bestia que vi era semejante a una pantera, sus patas eran como de oso y sus fauces como fauces de león. El dragón le dio su poder y su trono y gran autoridad. 3 Vi que una de sus cabezas estaba como herida de muerte, pero su herida mortal se había curado. La tierra entera, fascinada, seguía a la bestia. 4 Adoraron al dragón, porque había dado la autoridad a la bestia, y adoraron también a la bestia, diciendo: '¿Quién como la bestia? ¿Quién puede luchar contra ella?'. 5 Le dieron a la bestia una boca que profería palabras grandilocuentes y blasfemas y se le concedió libertad de acción durante cuarenta y dos meses. 6 Abrió su boca para blasfemar contra Dios y maldijo su nombre, el de su morada y el de los que moran en el cielo. 7 Se le permitió combatir contra el pueblo santo y vencerlo. Y se le concedió poder sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. 8 La adorarán todos los habitantes de la tierra, todos aquellos cuyo nombre no está escrito, desde la creación del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado. 9 Quien tenga oídos, oiga. 10 Quien está destinado al cautiverio, al cautiverio vaya. Quien mata a espada, a espada muera. Es la hora de la constancia y de la fe del pueblo santo. 11 Vi subir de la tierra otra bestia que tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero que hablaba como un dragón. 12 Ejerce toda la autoridad de la primera bestia al servicio de ésta; hace que la tierra y sus moradores adoren a la primera bestia, a aquella cuya herida mortal fue curada. 13 Obra grandes prodigios, incluso hacer bajar fuego del cielo a la tierra en presencia de los hombres. 14 Seduce, con los prodigios que le permitieron hacer al servicio de la bestia, a los moradores de la tierra, diciéndoles que hagan una imagen en honor de la bestia que, a pesar de la herida de la espada, sobrevivió. 15 Se le concedió infundir espíritu en la imagen de la bestia y que la imagen de la bestia pudiera hablar y pudiera condenar a la muerte a cuantos no adoraran la imagen de la bestia. 16 Ordena que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les ponga una marca en la mano derecha o en la frente 17 y que nadie pueda comprar ni vender, sino el que tenga la marca, el nombre de la bestia o la cifra de su nombre. 18 ¡Aquí se requiere sabiduría! Quien tenga talento calcule la cifra de la bestia. Es cifra de un hombre. Su cifra es seiscientos sesenta y seis. |
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