Porque hicieron rebelar su espíritu, Y él habló precipitadamente con sus labios.
Números 20:3 - La Biblia Textual 3a Edicion Y el pueblo contendió con Moisés, y hablaron diciendo: ¡Ojalá hubiéramos perecido cuando nuestros hermanos murieron delante de YHVH! Higit pang mga bersyonBiblia Reina Valera 1960 Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová! Biblia Nueva Traducción Viviente El pueblo culpó a Moisés y dijo: «¡Si tan solo hubiéramos muerto con nuestros hermanos delante del Señor! Biblia Católica (Latinoamericana) Se encararon con Moisés y le dijeron: '¿Por qué no morimos mejor en presencia de Yavé como nuestros hermanos?' Biblia Serafín de Ausejo 1975 El pueblo se querelló contra Moisés y le dijo: '¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Yahveh! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y altercó el pueblo con Moisés, y hablaron diciendo: ¡Fuera bueno que nosotros hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová! Biblia Traducción en Lenguaje Actual A Moisés le reclamaban: «¡Mejor nos hubiéramos muerto cuando Dios castigó a nuestros parientes! |
Porque hicieron rebelar su espíritu, Y él habló precipitadamente con sus labios.
Hablaron contra ’Elohim diciendo: ¿Podrá ’El° poner una mesa en el desierto?
Y disputó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua para que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué disputáis conmigo? ¿Por qué tentáis a YHVH?
f Más dichosas fueron las víctimas de la espada que las víctimas del hambre; Éstas se consumen lentamente, por falta de los frutos del campo.
Pero aconteció que el pueblo comenzó a murmurar amargamente a oídos de YHVH. Y YHVH lo oyó y se encendió su ira, de manera que el fuego de YHVH ardió contra ellos, y consumió un extremo del campamento.
¿Para qué nos trae YHVH a esta tierra, para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros pequeños sirvan de presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?
Sin embargo, los que murieron en aquella plaga fueron catorce mil setecientos, sin contar los muertos por el asunto de Coré.