Online na Bibliya

Mga patalastas


Ang buong bibliya Lumang Tipan Bagong Tipan




Juan 5:10 - La Biblia Textual 3a Edicion

Entonces los judíos decían al que había sido sanado: Es sábado; no te es lícito cargar el catre.°

Tingnan ang kabanata
Ipakita Interlinear Bible

Higit pang mga bersyon

Biblia Reina Valera 1960

Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: Es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho.

Tingnan ang kabanata

Biblia Nueva Traducción Viviente

así que los líderes judíos protestaron. Le dijeron al hombre que había sido sanado: —¡No puedes trabajar el día de descanso! ¡La ley no te permite cargar esa camilla!

Tingnan ang kabanata

Biblia Católica (Latinoamericana)

Por eso los judíos dijeron al que acababa de ser curado: 'Hoy es día sábado, y la Ley no permite que lleves tu camilla a cuestas.

Tingnan ang kabanata

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Por tanto, los judíos decían al que había sido curado: 'Es sábado, y no te es lícito llevar a cuestas la camilla'.

Tingnan ang kabanata

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Entonces los judíos decían a aquel que había sido sanado: Sábado es; no te es lícito llevar tu lecho.

Tingnan ang kabanata

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Por eso, unos jefes de los judíos le dijeron al hombre que había sido sanado: —Hoy es sábado, y está prohibido que andes cargando tu camilla.

Tingnan ang kabanata
Iba pang mga pagsasalin



Juan 5:10
19 Mga Krus na Reperensya  

Si detienes tus pies en el shabbat, Para no hacer lo que te plazca en mi día santo, Si llamas al shabbat tu delicia, Santo, glorioso de YHVH, y lo honras, No yendo en tus propios caminos, Ni buscando tus propios placeres, Ni hablando de tus propios asuntos,


Así dice YHVH: Guardaos muy bien de llevar cargas en el día de reposo, y de meterlas por las puertas de Jerusalem.


Pero si no me escucháis en lo de santificar el día del shabbat, y de no transportar carga y meterla por las puertas de Jerusalem en el día del shabbat, Yo prenderé un fuego a sus puertas que devorará los palacios de Jerusalem, y no se apagará.


Y había un hombre que tenía seca una mano, y para poder acusarlo, le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito sanar en sábado?


Y los fariseos le decían: Mira, ¿por qué hacen lo que no es lícito hacer en el día de sábado?


Y les dice: ¿Es lícito en sábado hacer bien o hacer mal; salvar una vida, o matar? Pero ellos callaban.


Pero el principal de la sinagoga,° indignado porque Jesús había sanado° en un sábado, dijo a la multitud: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en el día del sábado.°


Y después de regresar, prepararon aromas y mirras. Y reposaron fielmente el sábado, conforme al mandamiento.°


Entonces algunos de los fariseos dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito° en los sábados?


Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos le enviaron desde Jerusalem unos sacerdotes y levitas, para que le preguntaran: ¿Tú quién eres?


Pero él les respondió: El mismo que me sanó, me dijo: Alza tu catre y anda.


El hombre fue y dijo a los judíos que Jesús era el que lo había sanado.


Y por esto los judíos perseguían a Jesús,° pues hacía estas cosas en sábado.


Si un hombre recibe la circuncisión en sábado para que no sea quebrantada la ley de Moisés, ¿os enojáis conmigo porque en sábado sané enteramente a un hombre?°


Entonces algunos de los fariseos decían: Este hombre no procede de Dios, pues no guarda el sábado. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer tales señales? Y había división entre ellos.