2 Tesalonicenses 2:13 - La Biblia Textual 3a Edicion Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios por vosotros, hermanos amados por el Señor, pues Dios os escogió como primicias° para salvación, en santificación de espíritu y fe verdadera;° Higit pang mga bersyonBiblia Reina Valera 1960 Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, Biblia Nueva Traducción Viviente En cuanto a nosotros, no podemos más que agradecerle a Dios por ustedes, queridos hermanos, amados por el Señor. Siempre estamos agradecidos de que Dios los eligió para que estén entre los primeros en experimentar la salvación, una salvación que vino mediante el Espíritu —quien los hace santos— y por creer en la verdad. Biblia Católica (Latinoamericana) Pero nosotros tenemos que dar gracias en todo momento por ustedes, hermanos amados por el Señor, pues ustedes son la parte de Dios y fueron elegidos para que se salvaran mediante la fe verdadera y fueran santificados por el Espíritu. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Nosotros, en cambio, debemos dar constantemente gracias a Dios por vosotros, hermanos amados por el Señor, porque Dios os ha escogido como primicias para la salvación por la santificación del Espíritu y por la fe en la verdad. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mas nosotros debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, por la santificación del Espíritu y la fe en la verdad, Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero nosotros siempre debemos darle gracias a Dios por ustedes. Dios los ama, y los eligió desde un principio para que se salvaran del castigo. Los eligió por medio del Espíritu que los separó para él, y porque ustedes aceptaron la buena noticia. |
y envió por medio del profeta Natán, para que lo llamara Jedidías,° por causa de YHVH.
Eternamente estaba establecida, Ya en el principio, Antes de los orígenes de la tierra.
Que desde el principio anuncio el fin, Y desde antiguo° cosas que no estaban hechas, Que digo: Mi designio se cumplirá y haré todo mi deseo;
YHVH se me apareció desde lejos: Con amor eterno te he amado; Por tanto, te prolongué mi misericordia.
Otra vez pasé cerca de ti y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores, y extendí mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez, y te di juramento, y entré en pacto contigo, dice Adonay YHVH, y viniste a ser mía.
Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie, porque a ti he sido enviado ahora. Y cuando me hubo dicho esa palabra, me puse en pie temblando.
y me dijo: Muy amado, no temas. La paz sea contigo. ¡Esfuérzate y aliéntate! Y no bien hubo hablado, recobré las fuerzas, y dije: ¡Hable mi Señor, porque me has fortalecido!
Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón muy amado. Presta pues atención a la palabra y entiende la visión:
En un principio° era° el Logos,° y el Logos estaba ante° Dios, y Dios era el Logos.
Jesús le dice: Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene° al Padre sino por mí.
Y los gentiles, al oírlo, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor. Y creyeron todos los que estaban destinados a la vida eterna,
y nada° discriminó entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones.
Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;
¿Quién encausará° a los escogidos de Dios? ¿Dios, el que justifica?
(porque no habiendo aún nacido, ni habiendo hecho algo bueno o malo,° para que el propósito de Dios permaneciera conforme a la elección,
Por cuanto en la sabiduría de Dios el mundo dejó de conocer a Dios mediante la sabiduría,° agradó a Dios salvar a los creyentes por medio de la necedad de la predicación.
¡Oh gálatas insensatos, ante cuyos ojos Jesús el Mesías fue exhibido° crucificado! ¿Quién os fascinó?°
Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no es° de vosotros, es el don de Dios.
De Benjamín dijo: Habite el amado de YHVH confiado junto a Aquél Que lo protege todo el día morando entre sus hombros.°
a causa de la esperanza que os está reservada en los cielos, la cual supisteis antes por la palabra de la verdad del evangelio,
Por tanto, vestíos como escogidos de Dios, santos y amados, de sentimientos entrañables de compasión, de bondad, de humildad, de mansedumbre, de longanimidad;
os exhortábamos y consolábamos, y os insistíamos° que anduvierais como es digno de Dios, que os llama° a su propio reino y gloria.
Porque Dios no nos ha destinado para la ira, sino para alcanzar la salvación por medio de nuestro Señor Jesús, el Mesías,
Estamos obligados, hermanos, a dar siempre gracias a Dios por vosotros, porque es justo, pues vuestra fe crece abundantemente, y el amor mutuo de cada uno de todos vosotros abunda,
y con todo engaño de iniquidad para los que perecen: recompensa por no haber acogido el amor de la verdad para ser salvos.
y sean juzgados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
Y nuestro mismo Señor, Jesús el Mesías, y Dios nuestro Padre, quien nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia,
quien nos salvó y nos llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según su propósito y la gracia que nos fue dada en Jesús el Mesías antes de los tiempos eternos;
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza correctamente la palabra de la verdad.°
ya que desde niño conoces las Sagradas Escrituras, las cuales pueden hacerte sabio en la salvación que por la fe hay en Jesús el Mesías.
Y: Tú, Señor, en un principio fundaste la tierra, Y los cielos son obras de tus manos.
Él, porque quiso, nos engendró con la palabra de la verdad para que seamos primicias de sus criaturas.
En esto está° el amor: No en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó y envió a su Hijo como propiciación° por nuestros pecados.