Y esta fue la palabra de Jehová que había hablado a Jehú, diciendo: Tus hijos hasta la cuarta generación se sentarán en el trono de Israel. Y fue así.
Juan 19:36 - Biblia Reina Valera 1960 Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo. Higit pang mga bersyonBiblia Nueva Traducción Viviente Esas cosas sucedieron para que se cumplieran las Escrituras que dicen: «Ni uno de sus huesos será quebrado» Biblia Católica (Latinoamericana) Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura que dice: No le quebrarán ni un solo hueso. La Biblia Textual 3a Edicion Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliera la Escritura: No será quebrado hueso suyo.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 Porque esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: No le quebrarán ninguno de sus huesos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque estas cosas fueron hechas para que se cumpliese la Escritura: Hueso suyo no será quebrado. |
Y esta fue la palabra de Jehová que había hablado a Jehú, diciendo: Tus hijos hasta la cuarta generación se sentarán en el trono de Israel. Y fue así.
He sido derramado como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron; Mi corazón fue como cera, Derritiéndose en medio de mis entrañas.
Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú, Que libras al afligido del más fuerte que él, Y al pobre y menesteroso del que le despoja?
Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne fuera de ella, ni quebraréis hueso suyo.
No dejarán del animal sacrificado para la mañana, ni quebrarán hueso de él; conforme a todos los ritos de la pascua la celebrarán.
Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo:
No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido; mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.
Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto fue para que se cumpliese la Escritura, que dice: Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. Y así lo hicieron los soldados.
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed.