Habiéndole crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes, a fin que fuese cumplido lo dicho por el profeta: Repartiéronse entre sí mis vestidos, y sobre mi túnica echaron suerte.
Juan 19:23 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento) Los soldados, pues, cuando crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, a cada soldado una parte, y la túnica. Era la túnica, sin costura, toda de un solo tejido desde arriba. Higit pang mga bersyonBiblia Reina Valera 1960 Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. Biblia Nueva Traducción Viviente Una vez que los soldados terminaron de crucificarlo, tomaron la ropa de Jesús y la dividieron en cuatro partes, una para cada uno de ellos. También tomaron la túnica, la cual no tenía costura y había sido tejida de arriba a abajo en una sola pieza. Biblia Católica (Latinoamericana) Después de clavar a Jesús en la cruz, los soldados tomaron sus vestidos y los dividieron en cuatro partes, una para cada uno de ellos. En cuanto a la túnica, tejida de una sola pieza de arriba abajo sin costura alguna, se dijeron: La Biblia Textual 3a Edicion Cuando pues los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes: una parte para cada soldado, y la túnica; pero la túnica era sin costura, tejida completamente desde arriba. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Luego los soldados, después de crucificar a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una para cada soldado; y además la túnica. Esta túnica era sin costura, tejida toda ella de una pieza de arriba abajo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestiduras e hicieron cuatro partes, para cada soldado una parte; y también su túnica, y la túnica era sin costura, toda tejida desde arriba. |
Habiéndole crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes, a fin que fuese cumplido lo dicho por el profeta: Repartiéronse entre sí mis vestidos, y sobre mi túnica echaron suerte.
Después de crucificarle, se reparten sus vestidos, echando suertes sobre ellos, quién sacaría algo.
Jesús decía: Padre, perdónales, pues no saben lo que hacen. Repartiéndose los vestidos de él, echaron suertes.
Habiéndole arrestado, echólo en la cárcel, entregándole a cuatro cuaterniones de soldados para guardarle, queriendo, después de la pascua, sacarle al pueblo.