Pero la tierra llegó a estar desolada° y vacía, y había tinieblas sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se cernía° sobre la faz de las aguas.
Proverbios 8:24 - La Biblia Textual 3a Edicion Antes de los abismos yo estaba engendrada, Antes que fueran las fuentes de las muchas aguas. Matoleo zaidiBiblia Reina Valera 1960 Antes de los abismos fui engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas. Biblia Nueva Traducción Viviente Nací antes de que los océanos fueran creados, antes de que brotara agua de los manantiales. Biblia Católica (Latinoamericana) Aún no existían los océanos cuando yo nací,
no había fuente alguna de donde brotaran los mares. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Nací cuando no existían los abismos, cuando no había fuentes bulliciosas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Antes de los abismos fui engendrada; antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Nací cuando aún no había mares ni manantiales. |
Pero la tierra llegó a estar desolada° y vacía, y había tinieblas sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se cernía° sobre la faz de las aguas.
¿Has penetrado tú hasta los manantiales del mar, O te has paseado por las profundidades del abismo?
Yo promulgaré el decreto: YHVH me ha dicho: Mi hijo eres Tú, Yo te he engendrado° hoy.
Y por su ciencia fueron divididos los abismos, Y las nubes destilan el rocío.
Y el Logos se hizo carne, y tabernaculizó° entre nosotros, y contemplamos su gloria (gloria como del Unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Porque el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que Él hace; y mayores obras que éstas le mostrará, para que vosotros os maravilléis.
Porque ¿a cuál de los ángeles dijo° jamás: Mi hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy;° Y otra vez: Yo seré su Padre, y Él será mi hijo?°
En esto fue manifestado el amor de Dios en° nosotros: En que Dios envió al mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por medio de Él.