Enseguida el Espíritu lo impulsa al desierto.
Y luego el Espíritu le impulsó al desierto.
Luego el Espíritu lo impulsó a ir al desierto,
En seguida el Espíritu lo empujó al desierto.
Luego el Espíritu lo empuja al desierto.
Y enseguida el Espíritu le impulsó al desierto.
De inmediato, el Espíritu de Dios llevó a Jesús al desierto.