He aquí Dios es mi salvación; Me aseguraré° y no temeré, Porque mi fortaleza y mi cántico es YH, YHVH, Y Él fue mi salvación.
Hebreos 2:3 - La Biblia Textual 3a Edicion ¿cómo escaparemos nosotros, teniendo en poco° una salvación tan grande?, la cual, comenzando° a ser proclamada por el Señor, nos° fue confirmada por los que lo oyeron a Él, Matoleo zaidiBiblia Reina Valera 1960 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces, ¿qué nos hace pensar que podemos escapar si descuidamos esta salvación tan grande, que primeramente fue anunciada por el mismo Señor Jesús y luego nos fue transmitida por quienes lo oyeron hablar? Biblia Católica (Latinoamericana) ¿Cómo, pues, escaparemos nosotros, si despreciamos una salvación tan trascendente? El Señor mismo la proclamó primero y luego la confirmaron aquellos que le oyeron. Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¿cómo podremos nosotros escapar, si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación fue inaugurada por la predicación del Señor. Los que la escucharon nos la confirmaron a nosotros Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¿cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salvación tan grande? La cual, habiendo sido publicada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que le oyeron; Biblia Traducción en Lenguaje Actual con más razón seremos castigados nosotros si no reconocemos el gran valor de la salvación que él nos ofrece. Porque el Señor Jesús mismo fue el primero en comunicar el mensaje de salvación, y después, los que oyeron ese mensaje nos demostraron que era verdad. |
He aquí Dios es mi salvación; Me aseguraré° y no temeré, Porque mi fortaleza y mi cántico es YH, YHVH, Y Él fue mi salvación.
¡Mirad a los que eran nuestra esperanza, a donde acudíamos en busca de auxilio para que nos libraran del rey de Asiria! Y ahora, ¿cómo escaparemos?
De súbito haré llegar mi victoria; Mi salvación ha salido ya, Y mi brazo juzgará a los pueblos; Las costas lejanas esperarán en mí, Y confiarán en mi brazo.
Porque como a un vestido los comerá la polilla, Y como a lana los devorará el gusano; Pero mi justicia durará eternamente, Y mi salvación por los siglos de los siglos.
YHVH envía un pregón hasta el confín de la tierra: Decid a la hija de Sión: ¡He aquí tu Salvador viene! ¡Mirad, el premio de su victoria lo acompaña, Y su recompensa lo precede!
Pero se rebeló contra él, Y envió embajadores a Egipto, Pidiendo caballos y mucha gente. ¿Lo logrará? ¿Se salvará quien ha hecho tales cosas? El que violó el pacto, ¿escapará?
Ha despreciado el juramento y violado el pacto. Dio la mano, y después hizo esto. No se librará.
¡Serpientes! ¡Engendros de víboras!° ¿Cómo pensáis escapar° del juicio del infierno?
Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos° se ha acercado.°
Después que Juan fue° entregado, Jesús fue a Galilea proclamando el evangelio de Dios,°
según nos las transmitieron los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores del Logos,°
Les dijo: ¿Cuáles? Ellos le dijeron: Las cosas acerca de Jesús el nazareno,° quien fue un varón profeta, poderoso en obra y palabra delante de Dios y de todo el pueblo;
comenzando desde el bautismo de Juan° hasta el día en que fue tomado arriba° de entre nosotros, uno de éstos sea testigo con nosotros de su resurrección.
Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con maravillas° y prodigios y señales milagrosas, que Dios hizo por medio de Él entre vosotros, como también vosotros sabéis;
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
por si de alguna manera puedo provocar a celos a los de mi carne, y salvar a algunos de ellos.
¿Y piensas tú, oh hombre, que juzgas a los que practican tales cosas, y las haces, que escaparás del juicio de Dios?
Por cuanto en la sabiduría de Dios el mundo dejó de conocer a Dios mediante la sabiduría,° agradó a Dios salvar a los creyentes por medio de la necedad de la predicación.
Cuando digan: ¡Paz y seguridad!, entonces, como el dolor a la que está de parto,° vendrá sobre ellos destrucción repentina, y no escaparán de ningún modo.
Fiel es la palabra, y digna de ser aceptada por todos: Jesús el Mesías vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.
Habiendo Dios hablado en el tiempo antiguo muchas veces y de muchas maneras a los padres por los profetas,
¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que van a heredar salvación?
en estos postreros días nos habló por medio del Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por el cual también hizo el universo;
Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra,° mucho menos nosotros, si volvemos la espalda al que nos habla desde los cielos;
Temamos por tanto nosotros, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.
Procuremos pues entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en el mismo ejemplo de desobediencia.
y habiendo sido perfeccionado, vino a ser Autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;
así también el Mesías fue ofrecido una vez y para siempre para llevar la carga de los pecados de muchos; y se aparecerá° por segunda vez, sin relación con el pecado, a los que lo esperan para salvación.
Lo que era desde un° principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y palparon nuestras manos acerca del Verbo° de la vida,
Pero vosotros, oh amados, acordaos de las palabras dichas anteriormente por los apóstoles de Jesús el Mesías, nuestro Señor,
Y claman a gran voz, diciendo: ¡Atribúyase° la salvación a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero!