Y lo hizo subir en su segundo carro y pregonaron delante de él: ¡Arrodillaos!° Y lo puso a cargo de toda la tierra de Egipto.
Génesis 50:9 - La Biblia Textual 3a Edicion También subieron con él carros y jinetes, resultando el cortejo en extremo honorable. Matoleo zaidiBiblia Reina Valera 1960 Subieron también con él carros y gente de a caballo, y se hizo un escuadrón muy grande. Biblia Nueva Traducción Viviente Una gran cantidad de carros de guerra con sus conductores acompañaron a José. Biblia Católica (Latinoamericana) Lo acompañaban además carros y soldados a caballo, lo que hacía que fuese una caravana muy considerable. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y con él subieron también carros y jinetes, formando un cortejo muy considerable. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y subieron también con él carros y gente de a caballo, y se hizo un escuadrón muy grande. |
Y lo hizo subir en su segundo carro y pregonaron delante de él: ¡Arrodillaos!° Y lo puso a cargo de toda la tierra de Egipto.
José mando a uncir su carro y subió a Gosén a recibir a su padre Israel. Se presentó a él, y echándose a su cuello lo abrazó y lloró largamente.
Cuando llegaron a Goren-Atad,° que está al otro lado del Jordán, prorrumpieron en una muy grande y solemne lamentación, y él hizo duelo por su padre siete días.
así como toda la familia de José, sus hermanos y la casa de su padre. Solamente dejaron en la tierra de Gosén a sus pequeños, sus rebaños y sus vacadas.
¿Cómo te atreves a desairar a un capitán, o al menor de los siervos de mi señor, confiando en los carros y en los jinetes de Egipto?
Y Yo, por mi parte, endureceré el corazón de los egipcios para que entren tras ellos, y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, en su carro,° y en sus jinetes.
Las aguas retornaron y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar. No quedó ni uno de ellos.
tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto con capitanes sobre todos ellos.
Él A mi yegua favorita° entre los carros de Faraón te he comparado, Oh amada mía.
Y unos varones piadosos sepultaron a Esteban, e hicieron gran llanto por él.