Pueblos te sirvan, Y naciones se postren ante ti. Sé señor de tus hermanos, E inclínense ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldigan, Y benditos los que te bendigan.°
Génesis 50:18 - La Biblia Textual 3a Edicion Entonces sus hermanos fueron y se postraron ante él,° y dijeron: ¡Henos aquí por esclavos tuyos! Matoleo zaidiBiblia Reina Valera 1960 Vinieron también sus hermanos y se postraron delante de él, y dijeron: Henos aquí por siervos tuyos. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces sus hermanos llegaron, y se arrojaron al suelo delante de José y dijeron: —Mira, ¡somos tus esclavos! Biblia Católica (Latinoamericana) Sus hermanos vinieron y se echaron a sus pies, diciendo: 'Aquí nos tienes, somos tus esclavos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Sus hermanos vinieron a postrarse ante él y le dijeron: 'Aquí nos tienes. Esclavos tuyos somos'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y vinieron también sus hermanos, y se postraron delante de él, y dijeron: He aquí, somos tus siervos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Sus hermanos fueron entonces a verlo, y se arrodillaron delante de él. Le dijeron: —Somos tus esclavos. |
Pueblos te sirvan, Y naciones se postren ante ti. Sé señor de tus hermanos, E inclínense ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldigan, Y benditos los que te bendigan.°
Y lo hizo subir en su segundo carro y pregonaron delante de él: ¡Arrodillaos!° Y lo puso a cargo de toda la tierra de Egipto.
Y José era el gobernante del país que vendía grano a todo pueblo de aquella tierra. Llegaron entonces los hermanos de José, y se postraron ante él rostro en tierra.°
Y llegaron Judá y sus hermanos a casa de José, y él estaba aún allí, y cayeron a tierra ante él.
Y dijo José a sus hermanos: ¡Yo soy José! ¿Vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados por su presencia.
Así diréis a José: Te ruego que perdones la transgresión de tus hermanos y su pecado, pues te pagaron con mal. Y ahora, te rogamos que perdones la transgresión de los siervos del Dios de tu padre. Y mientras hablaban con él, José lloraba.