Y cuando José llegó a sus hermanos, sucedió que despojaron a José de su túnica, la túnica de rayas de colores que llevaba puesta,
Génesis 37:24 - La Biblia Textual 3a Edicion y lo tomaron, y lo arrojaron en la cisterna. Pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua. Matoleo zaidiBiblia Reina Valera 1960 y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua. Biblia Nueva Traducción Viviente Después lo agarraron y lo tiraron en la cisterna. Resulta que la cisterna estaba vacía; no tenía nada de agua adentro. Biblia Católica (Latinoamericana) lo tomaron y lo arrojaron a una cisterna que estaba seca, sin agua. Biblia Serafín de Ausejo 1975 lo agarraron y lo arrojaron a la cisterna. Pero la cisterna estaba vacía. No tenía agua. Biblia Reina Valera Gómez (2023) y lo tomaron y lo echaron en el pozo; pero el pozo estaba vacío, no había agua en él. Biblia Traducción en Lenguaje Actual y lo echaron al pozo, que estaba seco. Y Rubén se fue. |
Y cuando José llegó a sus hermanos, sucedió que despojaron a José de su túnica, la túnica de rayas de colores que llevaba puesta,
Luego se sentaron a comer pan, y alzando sus ojos vieron una caravana de ismaelitas que venía de Galaad,° llevando en sus camellos especias, bálsamo y mirra para hacerlos bajar a Egipto.
Y cada cual decía a su hermano: De cierto somos culpables por nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no lo escuchamos, por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.
Me hizo subir del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos.
Me has puesto en el hoyo más profundo, En tinieblas abismales, en profundidades.
Has alejado a mis conocidos de mí, Me has hecho repugnante para ellos, Estoy encerrado, y no puedo salir.
Entonces prendieron a Jeremías y lo hicieron echar en la cisterna de Malquías ben Hamelec, que estaba en el atrio de la guardia. Metieron allí a Jeremías con sogas; pero en la cisterna no había agua, sino lodo, y Jeremías se hundió en el lodo.
r El aliento de nuestra vida,° el ungido de YHVH, fue atrapado en sus fosos, De quien habíamos dicho: A su sombra viviremos entre los gentiles.
También en cuanto a ti, en virtud de la sangre de tu pacto, Haré soltar a tus cautivos de la cisterna sin agua.