Biblia ya mtandaoni

Matangazo


Biblia nzima Agano la Kale Agano Jipya




Génesis 23:6 - La Biblia Textual 3a Edicion

Óyenos, señor mío, tú eres en medio de nosotros un príncipe de ’Elohim. Sepulta a tu difunta en lo más escogido de nuestros sepulcros. Ninguno de nosotros te negará su sepulcro para sepultar a tu difunta.

Tazama sura
Onyesha Interlinear Bible

Matoleo zaidi

Biblia Reina Valera 1960

Óyenos, señor nuestro; eres un príncipe de Dios entre nosotros; en lo mejor de nuestros sepulcros sepulta a tu muerta; ninguno de nosotros te negará su sepulcro, ni te impedirá que entierres tu muerta.

Tazama sura

Biblia Nueva Traducción Viviente

usted es un príncipe de honor entre nosotros. Escoja la mejor de nuestras tumbas y entiérrela allí. Ninguno de nosotros se negará a ayudarle en ese sentido.

Tazama sura

Biblia Católica (Latinoamericana)

Escúchanos, señor: entre nosotros tú eres un príncipe de Dios. Sepulta a tu difunta en la mejor de nuestras sepulturas, pues ninguno de nosotros te negará una tumba para tu difunta.

Tazama sura

Biblia Serafín de Ausejo 1975

'Escucha, señor nuestro. Tú eres entre nosotros como un príncipe de Dios; sepulta, pues, a tu difunta en la mejor de nuestras sepulturas. Ninguno de nosotros te negará su sepulcro para que sepultes en él a tu difunta'.

Tazama sura

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Escúchanos, señor mío, tú eres un príncipe poderoso entre nosotros; en el mejor de nuestros sepulcros sepulta a tu muerta; ninguno de nosotros te negará su sepulcro para que sepultes a tu muerta.

Tazama sura

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

—Respetable señor, todos nosotros lo consideramos una persona muy importante. Entierre usted a su esposa en la mejor de nuestras tumbas, que ninguno de nosotros se la negará.

Tazama sura
Tafsiri zingine



Génesis 23:6
19 Marejeleo ya Msalaba  

Y Abram era muy rico en ganado, en plata y en oro.


Cuando oyó Abram que su pariente° había sido hecho cautivo, movilizó a trescientos dieciocho de sus partidarios,° nacidos en su casa, y los persiguió hasta Dan.


Y se rió Sara en sus adentros, diciendo: ¿Después de mi menopausia he de tener placer, siendo mi señor° anciano?


Devuelve ahora a la mujer de ese hombre, porque es profeta, y él orará por ti, y vivirás. Pero si no la devuelves, sabe que de cierto morirás, tú y todos los tuyos.


Sucedió en aquel tiempo que Abimelec° y Ficol, capitán de su ejército, se dirigieron a Abraham diciendo: ’Elohim está contigo en todo lo que tú haces.


Y los hijos de Het respondieron a Abraham, diciéndole:


Pero Abraham se levantó y se postró ante el pueblo de aquella tierra, ante los hijos de Het,


Ella dijo: Bebe, señor mío. Y se apresuró a bajar el cántaro sobre su mano y le dio de beber.


y YHVH ha bendecido mucho a mi señor, y se ha engrandecido, pues le ha dado ovejas y vacadas, plata y oro, siervos y siervas, y camellos y asnos.


Entonces ella dijo a su padre: No se enciendan de enojo los ojos de mi señor por no poderme levantar ante ti, pues estoy en el período de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos.


entonces dirás: Es un presente de tu siervo Jacob, enviado para mi señor, para Esaú. Y por cierto, él también viene tras nosotros.


Pero ellos le dijeron: No, señor mío, sino que tus siervos vinieron a comprar alimento.


¿No° es ésta en la cual bebe mi señor, y con lo que suele adivinar?° Habéis obrado mal en lo que hicisteis.


He aquí, la plata que hallamos en la boca de nuestros costales, te la volvimos a traer desde la tierra de Canaán, ¿cómo, pues, hurtaríamos de la casa de tu señor plata u oro?


Aarón respondió: No se encienda la ira de mi señor. Tú mismo conoces a este pueblo, que es propenso al mal.


Así dice YHVH: El fruto de Egipto, La ganancia de Etiopía, Y los sabeos, hombres de gran estatura, A ti pasarán, tuyos serán, tras de ti marcharán, Irán cargados de cadenas, Se inclinarán ante ti, y suplicarán: En verdad ’Elohim está contigo, Y no existe ningún otro, ningún otro dios.


Y ella dijo: ¡Halle yo gracia a tus ojos, señor mío!, porque en verdad me has consolado, y has hablado al corazón de tu sierva, aunque no sea ni como una de tus criadas.