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Filipenses 3:7 - La Biblia Textual 3a Edicion

Pero, ¡cuántas cosas que eran° para mí ganancias, las he estimado como pérdida por amor al Mesías!

Tazama sura
Onyesha Interlinear Bible

Matoleo zaidi

Biblia Reina Valera 1960

Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.

Tazama sura

Biblia Nueva Traducción Viviente

Antes creía que esas cosas eran valiosas, pero ahora considero que no tienen ningún valor debido a lo que Cristo ha hecho.

Tazama sura

Biblia Católica (Latinoamericana)

Pero al tener a Cristo consideré todas mis ventajas como cosas negativas.

Tazama sura

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Pero todas estas cosas, que eran para mí ganancias, las he estimado como pérdidas a causa de Cristo.

Tazama sura

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor a Cristo.

Tazama sura

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Pero, gracias a lo que Cristo hizo por mí, ahora pienso que no vale la pena lo que antes consideré de valor.

Tazama sura
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Filipenses 3:7
20 Marejeleo ya Msalaba  

Cuando los hubieron sacado fuera, se le dijo:° ¡Huye por tu vida! No mires tras de ti, ni te detengas en toda la llanura hasta la montaña. ¡Huye o serás barrido!


Y la mujer de aquél° miró hacia atrás, y se convirtió en pilar de sal.


Y el Acusador respondió a YHVH y dijo: ¡Piel por piel! Todo lo que tiene el hombre lo dará por su vida.


La redención de la vida del hombre puede ser su riqueza,° Pero el pobre no escucha censuras.


Compra la verdad y no la vendas, También sensatez, educación y prudencia.


Tiempo de buscar y tiempo de perder, Tiempo de guardar y tiempo de desechar,


Pues, ¿qué provecho sacará el hombre si gana todo el mundo, pero malogra su alma? O, ¿qué dará el hombre a cambio de su alma?


Entonces él, arrojando de sí el manto, se puso en pie de un salto y fue hacia Jesús.


Si alguno viene a mí, y no aborrece° a su padre y a la madre, y a la mujer y a los hijos, y a los hermanos y a las hermanas, y aun también a su vida, no puede ser mi discípulo.°


Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todas sus posesiones no puede ser mi discípulo.


Y elogió el Señor° al mayordomo de la injusticia, porque había actuado sagazmente: Los hijos de este siglo son más sagaces respecto a su generación que los hijos de la luz.


Una vez satisfechos, aligeraron la nave echando el trigo al mar.


considerando mayor riqueza el vituperio del Mesías que los tesoros de Egipto, porque tenía la mirada puesta en el galardón.