No extiendas tu mano contra el muchacho ni le hagas nada, le dijo, pues ya conozco que eres temeroso de Dios, por cuanto no me rehusaste a tu hijo, tu único.
1 Reyes 18:3 - La Biblia Textual 3a Edicion Y Acab llamó a Abdías, que estaba a cargo de la casa, y temía en gran manera a YHVH, Matoleo zaidiBiblia Reina Valera 1960 Y Acab llamó a Abdías su mayordomo. Abdías era en gran manera temeroso de Jehová. Biblia Nueva Traducción Viviente Por eso Acab mandó llamar a Abdías, quien estaba a cargo del palacio. (Abdías era un fiel seguidor del Señor. Biblia Católica (Latinoamericana) Ajab acababa de enviar a Obadías, administrador del palacio real; ese Obadías tenía realmente el temor de Yavé. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Ajab mandó llamar a Abdías, mayordomo de palacio. Abdías era muy temeroso de Yahveh, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y Acab llamó a Abdías que era el mayordomo de su casa. Y Abdías era en gran manera temeroso de Jehová. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Por aquellos días Ahab tenía un mayordomo llamado Abdías, el cual adoraba a Dios fielmente. |
No extiendas tu mano contra el muchacho ni le hagas nada, le dijo, pues ya conozco que eres temeroso de Dios, por cuanto no me rehusaste a tu hijo, tu único.
Y tomó el siervo diez camellos de entre los camellos de su señor, y partió con todo lo bueno de su señor en su mano. Se levantó, pues, y se fue a Aram Naharayim,° a la ciudad de Nacor.
Y dijo Abraham a su siervo, el más antiguo de su casa, el cual gobernaba todo lo que tenía: Pon ahora tu mano bajo mi muslo,
No me priva de cosa alguna, sino sólo de ti, por cuanto tú eres su mujer, ¿cómo pues haré este mal tan grande, y pecaré contra ’Elohim?
Tú mismo estarás sobre mi casa,° y por tu palabra se someterá todo mi pueblo. Sólo por el trono yo seré más grande que tú.
Y su servidor Zimri, capitán de la mitad de los carros de guerra, conspiró contra él en ocasión en que éste se hallaba en Tirsa bebiendo hasta embriagarse en casa de Arsa, mayordomo del palacio en Tirsa.
Lo que sucederá es que después que yo me haya alejado de ti, el Espíritu de YHVH te llevará donde yo no sepa, de modo que cuando yo vaya a decirle a Acab, él no te podrá hallar y me matará. Aunque yo, tu siervo, temo a YHVH desde mi juventud.
Una cierta mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo diciendo: Tu siervo, mi marido, ha muerto, y tú sabes que tu siervo era temeroso de YHVH. Ahora un acreedor ha venido a tomar a mis dos hijos como esclavos suyos.
Y aunque los gobernadores que fueron antes de mí subyugaban al pueblo y les cobraban más de cuarenta siclos de plata por el pan y por el vino, y aun sus criados oprimían al pueblo, yo no lo hice, a causa del temor de Dios.
Entonces puse al frente de Jerusalem a mi hermano Hanani, y a Hananías, jefe de la ciudadela, pues era un hombre leal y temía a Ha-’Elohim más que muchos.
Y dijo al hombre: He aquí, el temor de Adonay es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la prudencia.
¡Aleluya! a ¡Oh, las bienaventuranzas del hombre que teme a YHVH, b Y en sus mandamientos se deleita en gran manera!
En el temor de YHVH hay fuerte confianza, Que servirá de refugio a los hijos.
Pero los que temían a YHVH hablaron el uno al otro,° y YHVH escuchó con atención y atendió. Y fue escrito un libro de memoria° delante de Él, a favor de los que temen a YHVH, y de los que honran su Nombre.
No temáis a los que matan el cuerpo pero el alma no pueden matar, temed más bien al que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
piadoso y temeroso de Dios° con toda su casa, que hacía muchas limosnas al pueblo y oraba a Dios continuamente,