y dijeron: ¡Es sangre! Ciertamente los reyes se han atacado uno a otro y cada uno ha matado a su compañero. Ahora pues Moab: ¡Al botín!
1 Crónicas 10:8 - La Biblia Textual 3a Edicion Al día siguiente aconteció que los filisteos fueron a despojar a los muertos, y hallaron a Saúl y a sus hijos tendidos en el monte Gilboa. Matoleo zaidiBiblia Reina Valera 1960 Sucedió al día siguiente, que al venir los filisteos a despojar a los muertos, hallaron a Saúl y a sus hijos tendidos en el monte de Gilboa. Biblia Nueva Traducción Viviente Al día siguiente, cuando los filisteos salieron a despojar a los muertos, encontraron los cuerpos de Saúl y de sus hijos en el monte Gilboa. Biblia Católica (Latinoamericana) Al otro día vinieron los filisteos para despojar a los muertos, y encontraron a Saúl y a sus hijos caídos en el monte Gelboé. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Al día siguiente llegaron los filisteos para despojar a los muertos, y encontraron a Saúl y a sus hijos tendidos en el monte Gelboé. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y sucedió que al día siguiente, cuando los filisteos vinieron a despojar los muertos, hallaron a Saúl y a sus hijos tendidos en el monte de Gilboa. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Al otro día, mientras los filisteos les quitaban a los israelitas muertos sus objetos de valor, encontraron muertos en el cerro de Guilboa a Saúl y a sus tres hijos. |
y dijeron: ¡Es sangre! Ciertamente los reyes se han atacado uno a otro y cada uno ha matado a su compañero. Ahora pues Moab: ¡Al botín!
Y cuando todos los hombres de Israel que estaban en el valle vieron que habían huido, y que Saúl y sus hijos habían muerto, también abandonaron sus ciudades y huyeron. Entonces los filisteos llegaron y habitaron en ellas.
Y lo despojaron, y le arrancaron la cabeza y las armas, y enviaron a proclamar la noticia por toda la tierra de los filisteos entre sus ídolos y entre el pueblo.
Entonces Josafat y su pueblo se llegaron para saquear sus despojos, y hallaron entre los cadáveres abundantes riquezas, y vestiduras, y objetos valiosos, que despojaron cada cual para sí hasta más no poder, y anduvieron tres días recogiendo despojos, porque era mucho.
Al día siguiente aconteció que los filisteos fueron a despojar a los muertos, y hallaron a Saúl y a sus tres hijos tendidos en el monte Gilboa.
Y tomando los filisteos el Arca de Dios, la introdujeron en el templo de Dagón, y la colocaron junto a Dagón.