Referencias Cruzadas

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Sofonías 3:20

Biblia Lenguaje Básico

Entonces os haré volver y, cuando estéis reunidos, os llenaré de gloria y honor ante todos los pueblos de la tierra, haciendo que cambie vuestra suerte delante de vuestros propios ojos. Así lo afirmo yo, que soy Dios.

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32 Referencias Cruzadas  

Estaré con vosotros y pondré fin a vuestra condición de esclavos. Os reuniré de todas las naciones por donde os haya dispersado y os haré volver a Jerusalén. Soy yo, Dios, quien lo asegura.


yo les concederé algo mejor que tener hijos e hijas: haré que su nombre quede grabado para siempre en los muros de mi Templo. Les daré un nombre eterno que nunca será borrado.


Cuando llegue ese día aniquilaré a vuestros opresores, ayudaré a los indefensos y reuniré a los que están dispersos. Haré que vuestra fama se extienda y vuestro nombre sea honrado en todos los países donde fuisteis oprimidos.


Pueblo de Israel, cuando llegue ese día, os haré volver a vuestro país. Entonces reconstruiréis ciudades y volveréis a habitarlas; plantaréis viñedos y beberéis su vino, sembraréis huertos y comeréis sus frutos.


Cuando esto haya pasado, les daré a todos mi espíritu: hombres y mujeres hablarán de mi parte; a los ancianos les hablaré en sueños y a los jóvenes, en visiones.


Yo cuidaré de mi pueblo como cuida un buen pastor a sus ovejas. Mi pueblo anda perdido, pero yo lo buscaré. Se ha apartado del camino, pero yo lo haré volver. Anda herido, pero yo vendaré sus heridas. Está débil, pero yo le daré fuerzas. Y aun cuando esté gordo y fuerte, cuidaré de él.


Has quedado, Jerusalén, abandonada, aborrecida y desierta, pero yo haré que llegues a ser motivo de orgullo y alegría para siempre.


Cuando nuestro Dios permita que vuelvan los sobrevivientes de Judá, del país adonde los llevaron presos, él mismo los llevará a vuestras costas para que alimenten allí a sus rebaños. En cuanto a esos supervivientes, pasarán la noche en las casas de Ascalón.


y diles: «Dios ha prometido reunir y sacar a los israelitas de las naciones donde ahora se encuentran para llevarlos de nuevo a su tierra».


Esto dice también el Dios de Israel: —Ahora los israelitas viven dispersos entre las naciones, pero yo volveré a reunirlos, mostraré en ellos mi grandeza a la vista de las naciones y los llevaré de nuevo a la tierra que di a mi siervo Jacob.


Vuestra descendencia y vuestro nombre permanecerán para siempre, así como permanecerán en mi presencia el cielo nuevo y la tierra nueva que yo voy a crear.


Vuestros descendientes serán famosos entre todas las naciones; cuando la gente los vea, dirá: "Son un pueblo bendecido por Dios"».


¡Que resbalen y caigan en los caminos por donde andan! ¡Que tu ángel los persiga!


Pero tú vas a hablar con ellos para darles de mi parte este mensaje: Israelitas, vosotros creéis que estáis muertos, pero yo soy vuestro Dios. Yo abriré vuestras tumbas y os sacaré de allí. Soplaré sobre vosotros para daros mi aliento de vida y os haré volver a la tierra de Israel. Cuando yo haga esto, volveréis a vivir y reconoceréis que yo soy vuestro Dios. Yo, el Dios de Israel, lo he dicho y cumpliré mi palabra.


Sus habitantes serán llamados: «Pueblo Santo, salvado por su Dios», y a Jerusalén la llamarán: «Ciudad deseada», «Ciudad no abandonada».


Recordádselo en todo momento hasta que reconstruya Jerusalén y la haga una ciudad famosa.


Esto es lo que dice Dios, que reúne a los israelitas dispersos y que añadirá otros a los ya reunidos.


Vuestro Dios ha cumplido su promesa anunciando que vosotros sois su pueblo y que deberéis obedecerlo en todo.


Vuestro Dios hará de vosotros el país más famoso y poderoso de toda la tierra, para que seáis un pueblo consagrado a él, tal como os lo ha prometido.


Viene el día en que haré volver de la cautividad a Israel y a Judá. Los dos son mi pueblo, y los traeré a la tierra que di a vuestros antepasados. Soy yo, Dios, quien lo asegura.


y lo haré volver a Jerusalén. Será mi pueblo, y yo seré vuestro Dios; seré para ellos un Dios fiel y justo. Así os lo digo yo, el Dios todopoderoso.


Sin embargo, yo mismo reuniré a lo que quede de mi pueblo, haré que vuelva a este país desde las naciones donde lo dispersé y haré que prospere y se convierta en una gran nación.


La ciudad de Jerusalén será para mí motivo de alegría, de honor y de gloria ante todas las naciones de la tierra. Porque cuando vean todos los beneficios y toda la prosperidad que voy a concederle, quedarán asombradas y conmovidas.


Pero a los descendientes de Jacob que hayan quedado con vida los reuniré como a un rebaño en la pradera, como ovejas en su redil. Y aunque no sean muchos, parecerán una gran multitud.





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