Referencias Cruzadas

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Sofonías 3:13

Biblia Lenguaje Básico

Los de Israel que hayan quedado con vida no cometerán ninguna maldad; no mentirán ni engañarán a nadie, sino que se alimentarán y podrán descansar sin pasar ningún temor.

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46 Referencias Cruzadas  

Estos son los que nunca mintieron ni hicieron lo malo.


Cuando nuestro Dios permita que vuelvan los sobrevivientes de Judá, del país adonde los llevaron presos, él mismo los llevará a vuestras costas para que alimenten allí a sus rebaños. En cuanto a esos supervivientes, pasarán la noche en las casas de Ascalón.


En ti, Jerusalén, solo vivirá gente honrada que será la dueña del país por siempre. Será como los brotes de una planta que yo mismo planté; será la obra que yo realicé para mostrar mi poder.


Todo el mundo vivirá tranquilo bajo la sombra de su vid y de su higuera. —Así lo ha dicho el Dios todopoderoso—.


Será abandonada para siempre; en sus ruinas comerán los animales, sin que nadie los moleste.


Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: —Aquí viene un verdadero israelita, un hombre realmente sincero.


Es verdad que permití que os llevaran presos y que os dispersaran entre las naciones, pero cuando yo os libere y vuelva a reuniros en vuestra tierra, sin que falte ninguno, reconoceréis que yo soy vuestro Dios. Entonces viviréis tranquilos, sin que nadie os asuste, y sentiréis vergüenza por las infidelidades cometidas contra mí. Todo esto lo haré en favor de mi pueblo y serán muchas las naciones que lo vean. De esta manera os mostraré mi grandeza.


Le daré otros gobernantes que lo dirijan como es debido para que nadie tenga miedo ni muera. Soy yo, Dios, quien lo asegura.


Vivirás libre de peligros, y no volverás a sentir miedo.


Pero nunca entrará en ella nada que desagrade a Dios; no entrará nadie malvado o mentiroso. Solo podrán entrar los que tengan anotados sus nombres en el libro de la vida que tiene el Cordero. En ese libro están anotados los que recibirán la vida eterna.


Pero a los cobardes, a los que no crean en mí, a los que hagan cosas odiosas, a los que hayan matado a otros, a los que tengan relaciones sexuales prohibidas, a los que practiquen la brujería, a los que adoren dioses falsos y a los mentirosos, los lanzaré al lago ardiente de fuego y azufre, y allí permanecerán separados de mí para siempre.


Sabemos que los hijos de Dios no pecan porque Jesucristo, el Hijo de Dios, los protege, y el diablo no puede hacerles daño.


Pero si hacéis el bien, y aun así tenéis que sufrir, seréis felices. No le tengáis miedo a nadie ni os asustéis por nada.


Tampoco debéis engañaros unos a otros, porque vosotros ya habéis dejado la vida de pecado.


Yo, el Hijo del hombre, enviaré a mis ángeles para que saquen de mi reino a todos los que hacen lo malo y obligan a otros a hacerlo;


Dios nuestro, cuida de este rebaño tuyo que vive solitario en el bosque en medio de fértiles campos; como lo hiciste en otro tiempo, alimenta a tus ovejas con los abundantes pastos que crecen en Basán y en Galaad.


En la llanura de Sarón habrá muchas ovejas, y en el valle de Acor pastará el ganado que tendrá mi pueblo fiel.


Dios había dicho: «Ellos son mi pueblo, son mis hijos fieles». Por eso Dios los salvó de todos sus males. No fue un enviado suyo el que los salvó, sino el mismo Dios en persona. Él los libró por su amor y su misericordia; los llevó en sus brazos, como lo había hecho en el pasado.


y en pleno desierto habrá un sendero al que llamarán «Camino Sagrado». No pasarán por ese camino ni los impuros ni los necios;


Y si de cien personas quedan solo diez, hasta esas diez serán destruidas. Quedarán como árboles talados, de los que solo queda el tronco. Pero de ese tronco brotará una descendencia santa.


los que no hacen nada malo, sino que solo a ti te obedecen.


Me haces descansar en verdes pastos, y para calmar mi sed me llevas a tranquilas aguas.


Yo os daré paz y seguridad. No tendréis por qué tener miedo de los animales salvajes, ni tampoco deberéis temer a vuestros enemigos, pues los derrotaréis fácilmente: bastarán cinco de vosotros para hacer huir a cien, y cien para hacer huir a diez mil.


nadie turbará tu sueño y muchos querrán ser tus amigos.


Dios mío, ponme a salvo de labios mentirosos, líbrame de la gente embustera.


Muy mal os va a tratar Dios a los de lengua mentirosa.


Son unos malvados que no se avergüenzan de nada; pero yo, que soy Justo, estoy en medio de ti, Jerusalén, y te trataré con justicia, dictando sentencia cada mañana al amanecer.


Por eso volveré a vivir en ella y será llamada «ciudad fiel»; habitaré de nuevo en mi Templo y mi nombre, el del Dios todopoderoso, será llamado «Santo».


Esto es lo que debéis hacer: Decid siempre la verdad, procurad construir la paz, y tratad a todos con justicia.


y ya no se atrevieron a luchar contra Israel. Desde entonces, el reinado de Josafat gozó de mucha tranquilidad y Dios hizo que todo su territorio viviera en paz.


¡Habitantes de Judá! ¡Pueblo de Israel! Habéis sido entre las naciones un pueblo al que todos maldecían, pero ahora yo os salvaré y os convertiré en bendición. Sembraréis vuestros campos en paz y vuestros viñedos darán mucho fruto; el cielo enviará sus lluvias y la tierra dará sus cosechas. Todo eso os daré a los que hayáis quedado con vida. Por lo tanto, ¡animaos y no tengáis miedo!





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