Referencias Cruzadas

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Sofonías 3:10

Biblia Lenguaje Básico

Entonces la gente que me rinde culto y que ahora vive en otros países vendrá a presentarme ofrendas desde el país de Etiopía.

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17 Referencias Cruzadas  

Entonces, Dios mostrará de nuevo su poder y hará que regrese su pueblo dispersado, los que aún queden en Asiria y en Egipto, en Patros, Etiopía y Elam, en Sinar, Jamat y las islas del mar.


Reprende a esa nación que vive solo para la guerra. Parece una fiera entre los juncos, es como una manada de toros. Es tanta su ambición por las riquezas que hasta entre ellos se pelean.


¡Qué mal le va a ir a ese país, que está lleno de mosquitos, ese país situado más allá de los ríos de Etiopía,


Yo, Pedro, que soy enviado de Jesucristo a anunciar su mensaje, saludo a todos los cristianos que viven dispersos en las regiones de Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia. De acuerdo con su plan, Dios Padre decidió elegiros a vosotros para que fuerais su pueblo. Y por medio del Espíritu Santo y de la muerte de Jesucristo, Dios os ha limpiado de todo pecado para que le obedezcáis. Deseo que Dios os conceda su gracia y os permita vivir en paz.


de elegirme para servir a Jesucristo y ayudar a los que no son judíos. Debo ser para ellos como un sacerdote, que les anuncie la buena noticia de Dios y los lleve a su presencia como una ofrenda agradable, dedicada solo para él por medio del Espíritu Santo.


Durante muchos años he andado por otros países. Luego volví a mi país para traer dinero a los pobres y presentar una ofrenda a Dios.


Felipe obedeció. En el camino se encontró con un hombre que era ministro de Candace, reina de Etiopía, país en donde era muy importante, pues era el tesorero de la reina. Este ministro había ido a Jerusalén a adorar a Dios, y ahora volvía a su país. Iba sentado en su carro, leyendo el libro del profeta Isaías.


En todas las naciones del mundo hay quienes reconocen mi grandeza, y por eso me presentan ofrendas aceptables.


Es una nación surcada por ríos, tiene gente muy alta, de piel brillante. Es un pueblo fuerte y orgulloso al que todo el mundo teme. Pero llegará un día en que traerá ofrendas a Jerusalén, al monte de Sion donde se adora el nombre del Dios todopoderoso».


Los jefes judíos comenzaron a preguntarse entre ellos: —¿Y adónde podrá ir, que no podamos encontrarlo? ¿Acaso piensa ir a vivir entre los judíos de otros países, y enseñar también a los que no son judíos?


Levantará su bandera ante las naciones y reunirá a los dispersos de Israel y de Judá que fueron esparcidos por el mundo del uno al otro extremo de la tierra.





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