Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Ester 9:2

Biblia Lenguaje Básico

En todas las provincias del reino de Asuero, los judíos se reunieron en sus respectivas ciudades, dispuestos a atacar a cualquiera que les quisiera hacer daño. Pero nadie se atrevió a hacerles frente, porque ahora todos les tenían miedo.

Ver Capítulo Copiar

12 Referencias Cruzadas  

A medida que se iba conociendo la orden del rey y su documento, en cada provincia y ciudad, los judíos lo celebraban con gran alegría. Y tanto era el miedo que tenían a los judíos, que muchos en el país aceptaron su religión.


Las cartas daban permiso a los judíos para reunirse en todas las ciudades con el fin de defenderse, matar y exterminar totalmente a quienes los atacaran, sin importar de dónde vinieran y sin respetar ni a las mujeres ni a los niños. Además, les daba el derecho de apoderarse de sus pertenencias.


Todo el día hablaré de tu poder para salvar, pues los que buscaban hacerme daño quedaron avergonzados por completo.


Deja confundidos a los que me acusan; pon en completo ridículo a los que buscan mi mal.


¡Escuchad esto, naciones lejanas, de nada sirve que os preparéis para la guerra! Aunque os arméis hasta los dientes, quedaréis aplastadas sin remedio.


Dios mismo hizo que los enemigos se pusieran tercos y ofrecieran resistencia a Israel. Lo hizo para que los israelitas los destruyeran por completo, sin compasión, tal como Dios se lo había ordenado a Moisés.


y les dijo: —Yo sé que Dios os ha entregado este territorio, por lo que el miedo se ha apoderado de nosotros y de todos los habitantes del país.


Pero el rey Sijón no nos dejó pasar por su territorio, pues nuestro Dios hizo que se negara para que vosotros conquistarais su territorio y lo convirtierais en súbdito vuestro como lo es hasta el día de hoy.


Cuando llegues al país de Canaán, haré que sus habitantes se llenen de miedo y huyan. Y antes de que llegues, enviaré avispas, para que ataquen a tus enemigos.


Y cuando se pusieron en marcha, Dios hizo que todas las ciudades por las que pasaban les tuvieran miedo; así que nadie los persiguió.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios