Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Ester 2:9

Biblia Lenguaje Básico

Hegeo se fijó en ella y le agradó tanto que, enseguida, ordenó que se le proporcionaran cremas de belleza y comida especial. También puso a su disposición a siete de las mejores muchachas del palacio a las que junto con Ester llevó a las mejores habitaciones de las dependencias de las mujeres.

Ver Capítulo Copiar

12 Referencias Cruzadas  

Cuando Dios está contento con nuestro comportamiento, hasta con nuestros enemigos hace que vivamos en paz.


Dios siguió ayudando a José y dándole muestras de su amor, pues hizo que el carcelero lo tratara bien.


Las jóvenes debían presentarse por turno ante el rey, pero antes de hacerlo se debían someter a un tratamiento de belleza durante doce meses, pues esa era la costumbre. Los primeros seis meses debían ungir sus cuerpos con aceite de mirra y los otros seis meses debían ponerse perfumes y cremas.


Y aunque Dios había hecho que Daniel le cayera bien al jefe del personal,


Esdras era un sacerdote y un maestro que conocía muy bien la ley que Dios había dado por medio de Moisés; la estudiaba constantemente, la cumplía y la enseñaba a los judíos. Como Esdras gozaba del poder divino, el rey Artajerjes le concedió todo lo que le pidió. Así Esdras logró salir de Babilonia el día primero del mes de Abib, durante el séptimo año del reinado de Artajerjes, y llegó a Jerusalén el día primero del mes de Ab de ese mismo año. Lo acompañaba un grupo de judíos, entre los que, además de sacerdotes y levitas, había cantores, guardianes y servidores del Templo de Dios. Esdras llevaba una carta del rey Artajerjes que decía así:


y le ayudó a superar todos sus problemas; le dio sabiduría e hizo que se ganara el favor del faraón, rey de Egipto, quien lo nombró gobernador de todo Egipto y jefe de su palacio.


hizo que sus enemigos les tuvieran compasión.


Perdona a tu pueblo todos los pecados y faltas que ha cometido contra ti. Haz que sus enemigos tengan lástima de él y lo ayuden.


También le pedí una carta para Asaf, que era el encargado de cuidar los bosques del rey. Asaf debía entregarme madera para las puertas de la torre, que estaba cerca del Templo de Dios, y también para las murallas de la ciudad y para mi casa. El rey me dio todo lo que le pedí, porque la bondad de Dios estaba de mi parte.


Cuando el rey vio a Ester, se alegró de verla y alargó hacia ella el cetro de oro que tenía en su mano. Entonces Ester se acercó y tocó la punta del cetro.


Por eso trató amablemente a José, lo puso a cargo de su casa y de todo lo que tenía. A partir de ese momento, y gracias a José, Dios bendijo a Potifar en todo y él no se preocupaba ya de nada, más que de comer. Como José era muy guapo y atractivo,





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios