Guárdate de que no haya palabra oculta en tu corazón; impiedad, diciendo: «Acércase el año el séptimo: año del perdón», y se malee tu ojo para con tu hermano el menesteroso y no le des, y clamará contra ti al Señor y habrá en ti pecado grande.
En aquel tiempo, respondiendo(k) Jesús, dijo: «Ensálzote, Padre, señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes(l) , y reveládolas a los pequeñuelos(m) .
El varón, el delicado que hay en ti y el regalado sobremanera envidiará con su ojo a su hermano y a su mujer en su regazo y a los restantes hijos que le restaren,
Y dijo: «Yo pasaré delante de ti con toda mi bondad y hablaré con mi nombre: «Señor delante de ti»; y como me apiado de quien me apiado, y compadezco a quien compadezco».