Referencias Cruzadas

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Mateo 20:15

Biblia Septuaginta al Español

¿No puedo yo, lo que quiero hacer en lo mío? ¿o tu ojo malo está porque yo bueno soy?»

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24 Referencias Cruzadas  

Guárdate de que no haya palabra oculta en tu corazón; impiedad, diciendo: «Acércase el año el séptimo: año del perdón», y se malee tu ojo para con tu hermano el menesteroso y no le des, y clamará contra ti al Señor y habrá en ti pecado grande.


adulterios, codicias, maldades, fraude, desenfreno, ojo maligno, blasfemia, soberbia, insipiencia(g) ;


pero, si tu ojo estuviere malo, todo tu cuerpo tenebroso será. Si pues la luz, la en ti, tinieblas fuere, las tinieblas ¡cuántas(g) !


según(a) le has dado potestad de toda carne; para que todo lo que le has dado —les dé vida eterna.


Y a vosotros, estando muertos por vuestras caídas y pecados;


en quien también hemos sido llamados predestinados, según propósito del que todo lo obra, según el consejo de su voluntad;


Pues ¿quién te juzga? ¿Y qué tienes que no hayas recibido? Pero, si también lo ha recibido ¿qué te glorías, como si no lo hubieses recibido?


Y, viendo los judíos las turbas, llenáronse de celo; y contradecían a lo por Pablo dicho, blasfemantes.


En aquel tiempo, respondiendo(k) Jesús, dijo: «Ensálzote, Padre, señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes(l) , y reveládolas a los pequeñuelos(m) .


Apresúrase por enriquecer el varón envidioso; y no sabe que el misericordioso se apoderará(f) de él.


No cenes con varón envidioso; ni codicies sus manjares,


El varón, el delicado que hay en ti y el regalado sobremanera envidiará con su ojo a su hermano y a su mujer en su regazo y a los restantes hijos que le restaren,


Y dijo: «Yo pasaré delante de ti con toda mi bondad y hablaré con mi nombre: «Señor delante de ti»; y como me apiado de quien me apiado, y compadezco a quien compadezco».


No os lamentéis, hermanos, unos contra otros, para que no se os juzgue; he aquí el juez a las puertas está.


Queriendo, engendrónos con palabra de verdad, para que seamos ciertas primicias de sus criaturas.


y, estando nosotros muertos por las caídas, convivificónos en el Cristo (por gracia habéis sido salvados);


«¡Si tal como este alfarero, ¿no podré haceros, casa de Israel?» He aquí, como el barro del alfarero, vosotros estáis en mis manos.


Toma lo tuyo, y vete; Quiero yo a éste, el último, dar lo mismo que a ti.(b)





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